Literatura

Aproximación a La cuarta espada, de Santiago Roncagliolo

Samuel Whelpley H.

02/07/2026 - 09:45

 

Aproximación a La cuarta espada, de Santiago Roncagliolo

 

A los dos años, la familia del escritor peruano Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) fue obligada a salir del Perú por el gobierno militar de entonces. Volvería a los pocos años y se dedicaría a la literatura: es autor de obras infantiles, teatro, novela, ensayos. En su obra son claves sus vivencias en Perú, donde como periodista conoció de cerca los conflictos y la violencia de su país. De ahí se alimentan sus obras: de vivencias, lecturas, entrevistas e imaginación. Abril Rojo (2006), ganadora del premio Alfaguara, es su trabajo más conocido. La Cuarta Espada: la historia de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso (2007) (1) es la siguiente, y es inevitable pensar que está basada en las notas de la primera. Pero si Abril Rojo es una novela a la manera de un thriller policiaco ambientada en el Perú de esos años, ésta es un intento de crónica que busca aproximarse a uno de los movimientos políticos más violentos, misteriosos y menos conocidos de la historia reciente: Sendero Luminoso, y su líder Abimael Guzmán Reinoso.

Este libro, que me dejó sensaciones mixtas en su lectura. Digo mixtas porque, al terminarlo, queda la sensación de que faltó mucho por decir, de que el autor no guardó la distancia necesaria respecto de lo que contaba; y, a la vez, logró, al menos en parte, aproximarnos a la historia de un grupo terrorista y de su líder, y mostrar también en parte, el horror que vivió el Perú con este fenómeno.

Santiago Roncagliolo intenta presentar de forma objetiva la figura de Abimael Guzmán Reinoso, líder de la organización Sendero Luminoso, que puso al Perú de rodillas y aterrorizó a sus habitantes durante muchos años. Comienza por su vida: hijo ilegítimo de un terrateniente, que sufrió el desinterés de su madre y su familia materna, es acogido con bondad por la esposa oficial, criado junto a su padre y al resto de sus hermanos. Silencioso, dado al estudio y que, al parecer, sufrió una decepción amorosa. Pero achacar el origen de Sendero a esto es una simplificación. Si algo inició a Guzmán en la revolución fue el rechazo: amoroso, familiar, social —por su condición de ilegítimo— y profesional. Esa parte es la más débil del libro, resultado de la resistencia de la familia cercana a hablar de su pariente.

El libro mejora mucho cuando Roncagliolo muestra de forma clara los dos mundos que coexisten en el Perú (y que todavía pueden verse en la campaña política actual). De un lado, una Lima cosmopolita e hispanohablante, guardiana del pasado virreinal, una capital que mira con desprecio a la provincia. Por otro, los Andes, un mundo habitado por descendientes de los incas que hablan quechua, sumidos en la pobreza con «la hosca dignidad de los vencidos» (2), como escribió el poeta sudafricano Roy Campbell: orgullosos y a la vez agraviados. Una tercera zona, la Amazonia, olvidada por todos, que solo brinda personajes folclóricos como la Tigresa del Oriente, o escenarios para historias como La Vorágine o Pantaleón y las visitadoras.

Es en los Andes, en Ayacucho, una de las cunas del Imperio inca, donde Guzmán, un oscuro profesor universitario, inicia la construcción de Sendero Luminoso, proceso que le tomará doce años antes de declarar la guerra al Estado. Todo en nombre de unas ideas marxistas elaboradas con el mismo proceso racional que un teólogo: «Dispone de argumentos racionales, pero, en lo fundamental, lo suyo es un acto de fe». Esta parte es la más interesante del libro y muestra cómo el Estado peruano y sus dirigentes, de cualquier signo, han sido realmente incapaces de cambiar la realidad de la mayoría del pueblo peruano. Así lo dice un hermano de Guzmán con quien pudo hablar el autor:

«Joven, yo no he estado en Rusia ni en Corea del Norte. Pero aquí lo único que ha fracasado es lo que usted llama democracia. Para no verlo hay que ser un fanático.»

El radicalismo de Guzmán lleva, como efecto de avalancha, a una espiral de violencia no exenta de curiosidades: Sendero nunca atacó la ciudad de Arequipa porque allí vivía la familia de Guzmán. La reacción militar es igual de fuerte, en particular con la llegada de Alberto Fujimori y el apoyo nada velado de EE. UU., en lo que parece una competencia por ver quién mata más. La población tendrá también su parte en esa violencia demencial.

Al final del libro, Roncagliolo se aproxima a las mujeres del grupo, fanáticas devotas de Guzmán, y recuerda que muchas de ellas ocuparon puestos de mando en la organización. Dirigían grupos armados, llevaban a cabo atentados y colocaban bombas. Eso es, tal vez, lo más desafiante del relato: enfrentar una serie de ideas preconcebidas y aceptadas. Roncagliolo nos recuerda que la cúpula de Sendero estaba formada principalmente por docentes y, como dice uno de los entrevistados:

«En el Perú, los gobernantes nunca han entendido el poder de la educación. Como es abstracta, invisible, siempre la han despreciado. Pero algún día alguien tendrá que explicar por qué el grupo más sanguinario de nuestra historia estuvo dirigido por maestros.»

A casi veinte años de la publicación del libro, nadie ha podido explicarlo. Bulwer-Lytton escribió que la pluma es más poderosa que la espada. Guzmán dijo: «Esto es solo una batalla. Las personas desaparecen, las ideas permanecen».

Unas ideas que causaron setenta mil muertos.

 

Samuel Whelpley

 

Notas:

  1. Roncagliolo, Santiago (2007). La cuarta espada: La historia de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso. Debate.
  2. El poema de Campbell se llama La muchacha Zúlu.

 

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Una charla sobre Gabo como preámbulo al Hay Festival

Una charla sobre Gabo como preámbulo al Hay Festival

El próximo 29 de enero tendrá lugar en la población de Aracataca –lugar de nacimiento del Premio Nobel Gabriel García Márquez– una...

Tras la poesía de Fadir Delgado Acosta

Tras la poesía de Fadir Delgado Acosta

Fadir Delgado Acosta es una escritora nacida en Barranquilla. Autora de los libros La Casa de Hierro, El último gesto del pez y Lo que...

El Cristo de Cellini y el Braghettone escurialense

El Cristo de Cellini y el Braghettone escurialense

Hace un tiempo, Panorama Cultural comenzó la publicación de una serie de relatos escritos por el autor, donde unos personajes – tres...

Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez abre convocataria para concursos literarios

Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez abre convocataria para concursos literarios

El concurso de escritura de la Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Lúquez se ha consolidado como el premio literario predilecto...

Dos poemas para matar el tedio

Dos poemas para matar el tedio

La muchacha de las palomas Te miraba por encima de las mesas Y sentía que se turbaba tu mirada, Creí ver encendidas de rubor tus...