Literatura

Miguel Ángel Castilla presentó su novela El perfecto demócrata

Redacción

13/04/2012 - 05:15

 

Miguel Ángel Castilla en ValleduparCon el recuerdo de su padre asesinado, el periodista cesarense Miguel Ángel Castilla inició la presentación de su novela “El perfecto demócrata” en Valledupar. Fueron unas palabras que sirvieron para contextualizar el pasado sangriento y reciente de Colombia.

La novela publicada por la Editorial Oveja Negra recoge muchos aspectos de la política del país para retratar un universo oscuro lleno de corrupción, fraudes, coacciones y todo tipo de vicisitudes que impiden el fortalecimiento de la democracia.

“Este libro busca resarcir en parte una verdad –explicó el autor– porque como periodista fui a cubrir hechos que son lamentables, que son vergonzosos, como el que jugaron en Ariguaní”.

“El perfecto demócrata” es antes de todo una lectura que invita a la reflexión. Es como un espejo que incita a la auto-crítica. A través de ella, podemos escudriñar formas de pensamiento, actitudes y actuaciones del colectivo humano.

“¿Qué ha pasado en nuestro país?”, preguntó Miguel Ángel durante la presentación. Ese interrogante fue seguido de un breve silencio. “¿Cómo pudieron matar a gente inocente, pobre, con gran futuro?” Las preguntas que hilvana el escritor son las mismas que todos nos hacemos. Aquellas cuestiones que debemos enfrentar.

“Yo estaba en una puerta cuando un sicario pasó y acababa de matar cinco personas en un billar. Yo estaba muy niño en aquella época”, expresó el autor retratando así un pasado especialmente marcado por la sangre y la violencia.

Según el autor, los referentes que tenemos son crueles. No deben volver a repetirse. “No podemos colocarles tapetes a los asesinos”, explica indignado. “No podemos hacer esa apología a la violencia. No podemos hacerle complicidad a la corrupción”.

Así pues, esta novela se desvela como un acto comprometido y lleno de valentía. Un enfrentamiento directo con los demonios de una época irresoluta. Un pulso contra todo lo que tiende a silenciarnos: los miedos, el olvido, el abandono, el arrepentimiento, la desidia.

“El Perfecto demócrata” es un tratado de corrupción mental. Una descomposición pulcra de una época en la cual se tocan muchos tópicos como el de la Iglesia Católica o la zoofilia. “Casi todos los curas tienen hijos, no sé porque forman tanto escándalo”, comentó Miguel Ángel Castilla.

Todos estos tópicos recorren la novela mostrando una degradación del personaje. Una persona cínica que incluso tiene mujeres al lado de su esposa oficial. Realidades que corroen.

El acto culminó con una interpretación musical, una invitación a un cóctel, saludos y firmas. Pero sólo es un principio. El lanzamiento del libro seguirá su camino a varias ciudades como Chirigüaná, Rincón Hondo y Montería.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Contigo en la distancia, de Carla Guelfenbein: Premio Alfaguara 2015

Contigo en la distancia, de Carla Guelfenbein: Premio Alfaguara 2015

Hoy hago una breve reseña del libro « Contigo en la distancia », de la escritora chilena Carla Guelfenbein (1959), Premio Alfaguara de...

Una poeta samaria entre las nuevas voces femeninas de la poesía en lengua española

Una poeta samaria entre las nuevas voces femeninas de la poesía en lengua española

Hay escritores que demuestran a diario que es posible alternar los géneros sin grandes dificultades, y que incluso se pueden combinar...

El barrio más sabroso del mundo

El barrio más sabroso del mundo

Encerradas en sus casuchas improvisadas con cartones y otros residuos se encontraban las familias abrazadas a ellas mismas con el...

Diálogo del espejo, el cuento de Gabriel García Márquez

Diálogo del espejo, el cuento de Gabriel García Márquez

El hombre de la estancia anterior, después de haber dormido largas horas como un santo, ol­vidado de las preocupaciones y desasosiegos...

Le vendí mi obra al diablo

Le vendí mi obra al diablo

Visité en uno de mis tantos sueños a un cliente para venderle una de mis pinturas, llegué a una mansión blanca, con el blanco más...