Literatura
Amélie Nothomb, cuando escribir es sinónimo de fabricar
Hace muchos años conozco el nombre de la escritora belga y radicada en París, Amélie Nothomb (1966), pero nunca había sentido deseos de abordar uno de sus libros; sólo lo hice hace dos semanas con su última publicación, Pétronille (Editions Albin Michel, 2014).
Antes de leer la novela ya había visto la entrevista que le hicieron para el lanzamiento de la obra en cuestión y que corresponde a los 620 libros que hacen parte de la “rentrée littéraire 2014” en Francia.
La entrevista me mostró a una mujer más que enigmática, distante, fría, calculadora; pero sobre todo a una mujer provocadora, tanto por su forma de hablar como por su presentación personal. Es lo que en francés se conoce como une “personne qui dérange” -o sea alguien que incomoda-, en este caso no tanto al status quo, como a la sociedad que lo conforma.
Uno podría decir que es una mujer “perturbada”, puede ser así; no obstante, yo me inclinaría por creer que es más bien un papel que representa en este eterno teatro que es la vida diaria, lo que me llevaría a decir que más que una escritora es una eterna actriz en un escenario abierto y gratuito; al menos para aquellas personas que desean explorar un poco sobre las miserias o vidas ajenas. Y es que Amélie Nothomb es una escritora que ha hecho de su vida íntima una puesta en escena permanente, puesto que varios de sus libros son en parte autobiográficos, como si su vida fuese un eterno performance y como si sus lectores fuesen eternos espectadores de su vida, de sus fantasmas, de sus logros o de sus fracasos. Su obra más conocida es Stupeur et Tremblements, Albin Michel, 1999 (Premio de la Academia Francesa y Premio de los Libreros de Québec); libro que fue llevado al cine en 2003 por Alain Corneau. En el 2007, obtiene el Premio Flore y en el 2008 el de Jean Giono.
En 1992 publicó su primer libro y, desde entonces, no ha dejado de hacerlo, uno por año, para un total de veintitrés libros hasta 2014, una suma enorme; pero poca si se tiene en cuenta que ha escrito ochenta en total. Amélie Nothomb dice que escribe cuatro libros por año, y que luego decide cual irá a la imprenta. Escribe diariamente, con una disciplina férrea que la lleva a ejercer su oficio en cualquier parte del mundo o en cualquier hotel donde sus actividades literarias la conduzcan. Escribe cuatro horas diarias, sin concesiones y sin cambios en su rutina. Es una escritora amada u odiada, pareciera ser que no despierta sentimientos intermedios; muchos intelectuales le reprochan el éxito editorial que cada libro representa, pero eso no le hace mella, ni tampoco a los miles de lectores que la siguen como si se tratase de una nueva deidad.
Su último libro, en parte autobiográfico, retrata a Stéphanie Hochet en el personaje de la escritora Pétronille. De todas formas, Amélie Nothomb no lo negó en una de las entrevistas que le hicieron para la difusión del libro en cuestión. Ella misma acepta que se basó en su amiga para la creación del personaje en cuestión, y que lo hizo porque muy pocas novelas exploran la amistad entre dos mujeres. El libro es un elogio a la amistad, pero también a la champaña.
Pétronille no solamente no me gustó sino que me parece un libro bastante malo. No sé si sus otros libros sean mejores, pero no me siento con los deseos suficientes de volver a leer a su autora. Creo que sería perder el tiempo y el dinero. Pétronille no deja de ser un libro exploratorio, es una sumatoria de ideas para ser desarrolladas posteriormente en una novela; pero se queda ahí, en unos bosquejos que no logran hacer ni un cuadro ni un libro. Su lectura, más que aburridora, me hizo entender porque la autora dice escribir cuatro libros por año; entendí que escribe y escribe páginas, pero no escribe ni un solo capítulo de un libro que valga la pena, literariamente hablando.
Amélie Nothomb es más bien el producto de esa aberración contemporánea en que las casas editoriales han convertido a ciertas “plumas”. Los obligan a escribir un libro por año; aunque sobra decir que a ella no la tienen que obligar a nada puesto que se considera a sí misma como una gran escritora y por supuesto muy prolífica. Pero escribir no es sinónimo de sacar a la luz todas las “supuestas genialidades” que imagina un autor determinado. En otras palabras yo diría que Nothomb es una gran farsa y un gran engaño. Pero por supuesto, esta es sólo mi opinión, en ningún momento pretendo que sea una verdad revelada. Esa es la magia de la literatura, no hay verdades absolutas; por lo que cada lector tiene su propia verdad.
Berta Lucía Estrada
Sobre el autor
Berta Lucía Estrada
Fractales
Berta Lucía Estrada Estrada (Colombia,1955) es escritora, ensayista, poeta, dramaturga, antologadora, crítica literaria y de arte. Es librepensadora, feminista, atea y defensora de la otredad. Ha publicado doce libros, más siete escritos al alimón con Floriano Martins (esta escritura al alimón comprende cuatro piezas de teatro, dos novelas cortas y un poemario). Ha recibido seis premios de poesía; tres con obra publicada.
Algunos de sus artículos y poemas han sido difundidos en revistas como Altazor (Chile), Triplov (Portugal), Agulha Revista de Cultura, Revista Acróbata (Brasil), Blanco Móvil (México), Nueva York Poetry, La otra (México), AErea (Chile y España), EntreTmas (Nueva Yoork) y Aleph (Colombia). Es una colaboradora asidua de las publicaciones de la Universidade Estadual do Oeste do Paraná – UNIOESTE y del programa de radio Pegando la Hebra, dirigido por María Vicenta Porcar Pedro (Valencia-España) donde colabora con el aparte Palabra de Poeta y además tiene un espacio llamado Poliedros; dedicado a entrevistas y a la presentación de libros.
Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés, portugués, rumano, griego, italiano e inglés.
4 Comentarios
Ciudadana Berta Lucía Estrada, A juzgar por la mediocridad mayúscula que corroe a este país, es claro que usted jamás distinguiría una ópera de un vulgar reggaeton; un trago de champaña de un chorro de aguardiente; o un manuscrito de Amélie Nothomb de la ordinaria forma de pensar que usted posee. Alejandro Linares Sabogal
Afortunadamente tengo el suficiente criterio intelectual para poder defender mis ideas y por lo mismo sé que no hay verdades únicas ni reveladas y que los gustos artísticos y literarios son tan amplios como el universo. Otra reseña de un libro que considero bastante malo: http://www.panoramacultural.com.co/index.php?option=com_content&view=article&id=4154:contigo-en-la-distancia-de-carla-guelfenbein-premio-alguara-2015&catid=23:literatura&Itemid=31 Y seguiré escribiendo sobre los libros que me llamen la atención sin necesidad de pedirle autorización a algunas personas que creen que sólo ellos tienen la suficiente formación literaria para poder abordar un tema determinado. Tampoco caigo en el insulto y en chabacanería propia de algunos que tratan de intimidar, máxime si la persona que escribe es una mujer.
Amores de Leonor de Récondo, otro libro que considero bastante malo: http://www.panoramacultural.com.co/index.php?option=com_content&view=article&id=3114&catid=23&Itemid=31
Me encanta Nothomb, me divierte mucho leerla y la considero una vieja amiga. Sin embargo es cierto que sus novelas son menores. Que solo se rescatan algunos aforismos y párrafos de cada uno. Supongo que soy la excepción a la regla, ni la odio ni la reverencio, pero sus libros me entretienen y me hacen reir
Le puede interesar
Los pasillos secretos en el mundo despreciable de Álvaro Mutis
"El último hombre sobre la tierra lo que hará antes de morir es escribir poesía. Será un lamento, un decir, qué hice, qué es esto...
Algunas escritoras del Medioevo
La historia de la cristianización de Occidente se debe en gran parte a la influencia de las mujeres y a su poder político. Sin emba...
Reconstruirte a través de las palabras
Cuando los gestos que martillean un teclado se convierten en sensaciones, las palabras -una vez escritas o leídas- se convierten en si...
“Yin” Daza Noguera, un sanjuanero con talento literario
San Juan del Cesar, los Departamentos de la región Caribe y Colombia entera acaban de perder a uno de sus hijos ilustres, quien reuní...
La vida de un libro antes de ser un libro
A lo largo de la vida podemos ver cientos de libros en muchos lugares del mundo: originales, traducciones, novelas históricas, nar...










