Literatura

Meditaciones de André Maurois sobre la novela

Carlos de Tomás Abad

13/07/2020 - 05:05

 

Meditaciones de André Maurois sobre la novela
El escritor francés André Maurois

Cuando se reflexiona sobre la pasión por la literatura de ficción, tanto desde la perspectiva del escritor como del lector, se observa que las palabras de André Maurois sobre la novela cobran un significado especial y revelador. ¿Cuándo se ha visto que, en la vida, todos los hombres sean conocidos por su vida interior? Si esa vida interior fuera la tercera dimensión, solamente en la novela se obtienen las tres dimensiones.

A un personaje de novela se le puede comprender, incluso conocer; sin embargo, en la vida real, los seres vivientes son enigmas, sus acciones son imprevisibles. Nos situamos ante los amigos, ante los enemigos, como ante dramas infinitamente complejos cuyo fin no se conocerá jamás.

Por el contrario, los personajes de novela aunque complejos en su mayoría, pero la misma complejidad es ordenada y podemos descifrarla. No sólo este aspecto es generador de acercamiento del lector a la novela, y en general a cualquier obra de ficción en cualquier formato; también otro tan importante como el poder participar de las emociones sin exponerse a sus consecuencias.

La verdadera vida se conoce a través de los libros

Maurois lo deja claro: “la lectura de un buen libro es un diálogo incesante, en el que el libro habla, y el alma contesta”. Parece, pues, que una novela tiene, para cumplir su cometido, que contener dos elementos. Por una parte, una imagen de la vida —lógica o ilógica— que el lector pueda creer, por lo menos mientras dura la lectura. Y, por otra parte, una construcción intelectual que agrupe, siguiendo un orden —lógico o ilógico— las imágenes naturales.

Esta reflexión —extraída de Las Quintaesencias de André Maurois, Ediciones de la gacela, Madrid 1942— nos acerca a un gran pensamiento del autor francés, “el arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor”. Y no le faltaba razón al francés cuando decía que, un buen novelista se forma cuando acumula un conocimiento abundante y amplio de hombres y sentimientos.

Cierto es que cualquier joven inteligente y sensible puede escribir una buena novela, que seguro será su autobiografía sentimental; algunos se salvan por la fantasía del tono, de la forma; más la verdadera novela tiene que nutrirse de experiencia. Por eso los novelistas jóvenes son tan raros como los poetas líricos viejos.

Dice André Maurois que, “casi todas las grandes novelas de la humanidad han sido escritas después de los cuarenta años”, y apostilla “hace falta que los sentimientos se apacigüen para que el escritor los exprese sin reticencias”.

Me estoy acordando de un joven que con veintiséis años ganó el Premio Planeta con la obra La Tempestad, coincidiendo toda la crítica en que su descripción de Venecia es magnífica; pero el autor de esa obra ha reconocido en innumerables ocasiones que, cuando la escribió, nunca había estado allí. Todo está en las bibliotecas. Pero es la excepción; sin embargo, muchos poetas han muerto muy jóvenes dejando un legado extraordinario.

 

Carlos de Tomás Abad

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Crónicas de mi viejo valle y algo más

Crónicas de mi viejo valle y algo más

Un testigo de su tiempo. Un observador de los cambios del Valle. Así  podría presentarse a Luis Alberto Armenta Mestre, además de l...

Algarabía de loros

Algarabía de loros

  Me desperté cuando la luz se filtró por las cortinas. Las tejas de zinc parecían palpitar bajo el sol del mediodía. Tenía se...

Casildea de Vandalia o el alter ego de Guiomar Cuesta Escobar

Casildea de Vandalia o el alter ego de Guiomar Cuesta Escobar

Los primeros cinco capítulos de Casildea de Vandalia, la obra mayor de Guiomar Cuesta Escobar, fueron premiados con el accésit al I...

Destacadas escritoras latinoamericanas nacidas en el siglo XIX

Destacadas escritoras latinoamericanas nacidas en el siglo XIX

  El aporte de la mujer en la literatura latinoamericana es de grandísimo valor. Su participación incluye obras de gran calidad y t...

Mala suerte, el cuento corto de Antón Chejov

Mala suerte, el cuento corto de Antón Chejov

  Ilia Sergeich Peplov y su mujer, Cleopatra Petrovna, escuchaban junto a la puerta con gran ansiedad. Al otro lado, en la pequeña s...

Lo más leído

El Balay, el toro inmortal de Don Arturo Cumplido

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Garrido, el verdadero apellido de García Márquez

Eddie José Dániels García | Literatura

Pablo Flórez: la voz cantante del porro cantado

Enoin Humanez Blanquicett | Música y folclor

Herencia española en la gastronomía de Latinoamérica

José Luis Hernández | Gastronomía

El machismo en las canciones vallenatas

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados