Literatura

La poesía en el postconflicto

Antonio Acevedo Linares

19/04/2016 - 06:30

 

La poesía en el postconflicto debe tener el valor ético y estético de contribuir a hacer memoria de lo que ha sido la guerra en Colombia. Las víctimas y sus verdugos tienen que hacer parte también de la historia nacional de la infamia. La poesía de la paz y condena de la guerra es una transposición poética de la realidad de la que ningún hombre o mujer que escribe debe deslindarse. 

El poeta es el defensor de la palabra libertaria. El poeta en su torre de marfil es casi un crimen de lesa humanidad en estos tiempos también de los asesinos. La poesía también puede acompañar al cese al fuego de la guerra. Nada hay más pacífico aunque no inocente que escribir un poema. 

La poesía también ha tenido una jauría de enemigos que la persiguen o la censuran y también ha hecho parte del conflicto desde los tiempos de las guerras civiles que han asolado al país y el asesinato de sus máximos dirigentes imprescindibles que lucharon no un día ni una semana sino toda una vida, como diría Bertold Brecht, por la nación. 

Revivir nuestros muertos a través del poder mágico de la poesía, hacer que vuelvan a existir en la palabra viva, es hacer memoria de nuestros muertos invisibles que yacen bajo la tierra firme. La poesía también está llamada a exhumar los cadáveres gloriosos de nuestra historia martirizada. El olvido de nuestros muertos hay que llenarlo de memoria. La literatura debe narrar o poetizar para que no haya olvido y conciliemos con el perdón, el dolor y la tragedia de las víctimas.  

La poesía visibiliza el espíritu de una época, y deja una huella indeleble en la memoria histórica del país. Su legado como testimonio o denuncia del tiempo de infamia que nos ha correspondido vivir, la hace una poesía comprometida con el destino y con el  propio destino del hombre o la mujer que la escriben.

Un poema de amor es tan político como un poema político sobre la guerra. La voz de las víctimas y los vencidos encuentran en la poesía la catarsis a su dolor y olvido. Escribir es una cuestión de principios, es un compromiso con la palabra, con la justicia y con la belleza. 

La palabra como una forma de restaurar la memoria. La justicia como una forma de reivindicar a las víctimas. La belleza como una búsqueda para hacer más efectiva la palabra poética. Escribir es un ejercicio de la imaginación y un ejercicio de recuperación y perpetuación de la memoria. Para ser poeta hay que amar las palabras, con la que se hace la memoria de un pueblo.

La poesía, el amor y la muerte, los temas permanentes de la poesía de todos los tiempos, tienen en nuestro tiempo, la visión del poeta comprometido con la realidad de su tiempo, la poesía y la vida, y la misión de hacer de la poesía, un espejo de la memoria.

 

Antonio Acevedo Linares

Autor de “La Poesía está en otra parte” 

Sobre el autor

Antonio Acevedo Linares

Antonio Acevedo Linares

Cultura & Sociedad

Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957).Poeta, Ensayista y Sociólogo. Profesor universitario. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Ha publicado los libros de poesía y ensayos: Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas, 1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2, 2004, En el país de las mariposas, Antología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, (Reseñas criticas) 2008.La pasión de escribir (artículos, ensayos y entrevistas poetas y escritores colombianos) 2013. La poesía está en otra parte, 2016.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

No quiero aplausos, sólo tu amor

No quiero aplausos, sólo tu amor

  Una mañana de estas, pequeño, cuando ya no te creas tan pequeño y nos mires con cara de reproche por no entender que ya estás s...

El oficio de escribir la poesía

El oficio de escribir la poesía

  “Yo escribo por la pasión de no dejarme morir” Juan Calzadilla  Escribir es prolongarse en la existencia y se escribe para ...

Un súper-promotor de lectura que suma victorias en los concursos literarios

Un súper-promotor de lectura que suma victorias en los concursos literarios

  El escritor cienaguero Luis Rafael Gutiérrez Mercado ganó la XXVI versión del Concurso Nacional de Cuento Infantil Comfamiliar...

Kazuo Ishiguro, premio nobel 2017: un regreso a la normalidad en Noruega

Kazuo Ishiguro, premio nobel 2017: un regreso a la normalidad en Noruega

  Tras la elección de Bob Dylan como premio Nobel 2016 y las polémicas nacidas entorno al acierto de esa decisión, el nombre de ...

Clásicos colombianos: La balada de María Abdala

Clásicos colombianos: La balada de María Abdala

Entre la vasta y densa literatura colombiana, queremos destacar la obra de Juan Gossaín “La balada de María Abdala”. Una novela e...

Lo más leído

El Bogotazo, 9 de abril de 1948: el relato de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en la prensa

Yeison Yamir Martínez Mejía y Peter Henry Ortiz Garzón | Historia

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Consejos para jóvenes escritores

José Luis Hernández | Literatura

Julia Paba y las fábulas de días santos

María Ruth Mosquera | Patrimonio

Pastor López: el verdadero pastor de la música tropical

Alfonso Osorio Simahán | Música y folclor

La Semana Santa y su música, en el Caribe colombiano

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Jorge Oñate, el cantante que grabó más clásicos vallenatos

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados