Literatura

La herencia que Luis Mizar dejó a los normalistas de Manaure

Samny Sarabia

28/04/2016 - 06:30

 

Amlia Mizar en el homenaje a Luis Mizar / Foto: Samny Sarabia

Las personas que conocieron en vida al maestro Luis Enrique Mizar Maestre saben que ni en sus bolsillos ni en su cuenta bancaria abundaba el dinero, que era un hombre modesto en apariencia y que la elegancia no era precisamente una de sus preocupaciones; sus labores diarias eran menos triviales.

Sin embargo, esas mismas personas pueden dar fe de su excelsa inteligencia y del vasto capital literario y cultural que a sus 53 años Mizar logró amasar. Sus letras, sus poemas, su pluma crítica e irreverente y sus pensamientos son el mejor legado que el eterno poeta del Cesar dejó a sus seguidores, familiares y amigos.

Corría el año 1996 cuando Luis Mizar estableció vínculos con la Escuela Normal Superior María Inmaculada de Manaure; gracias a la invitación de la profesora Melfis Campo. “A Mizar lo conocí en el 95 en la Universidad Popular del Cesar cuando inició el programa de licenciatura de lengua castellana e inglés. En esa época en la UPC cada semestre homenajeábamos a alguien; buscábamos un pretexto para celebrar la palabra literaria y me acuerdo que vino la conmemoración a Borges y nos preguntamos quién en el Cesar sabía de Borges”.

Era Mizar quien más sabía del poeta argentino en el departamento. “Lo invitamos junto a José Atuesta Mindiola, Luis Murgas, Cesar López Serrano y a otros poetas nuevos de la universidad”, manifiesta la docente.  

Con la ilusión de expandir el movimiento literario en el departamento e ir creando semilleros en los normalistas, juntos crearon el taller de poesía ‘Pablo Neruda’ y posteriormente, para no privar a los estudiantes más pequeños de ese idílico mundo, fundaron el taller infantil ‘Libélula’. Luego de ser dirigido por el maestro Mizar, el taller ‘Pablo Neruda’ fue coordinado un tiempo por el también poeta sandiegano Luis Alberto Murgas y actualmente, por tres jóvenes que se destacan en la prosa cesarense, Dankir Ortíz, Arianna Molina y William Jiménez; quienes con un aire renovado conservan el propósito de cautivar a los estudiantes con las composiciones literarias.

Hoy, 20 años después, aunque con el nombre de ‘Alquimia al verbo’, ese taller se mantiene más vivo que nunca logrando vincular activamente a 59 estudiantes. La institución educativa ha sabido administrar el patrimonio que dos décadas atrás le heredó Mizar, ha dispuestos de recursos y ha echado mano de la entrega de sus profesores para construir bases literarias sólidas en sus aprendices.

Los profesores del equipo de lenguaje juegan un papel importante dentro de la función de ‘Alquimia al verbo’, su apoyo sobrepasa la organización logística; los docentes se han convertido en un apoyo en el aula de clases, demostrando un compromiso real de acercar la poesía a sus aprendices: “Una de las cosas que nos hemos dado cuenta es que la poesía no llega mucho al aula, no solo aquí sino en el país. No llega al aula porque el maestro no lee poesía y si no la lee no la lleva al aula. Además creemos que no es suficiente porque en el aula hay otros intereses por eso quisimos tener un espacio aparte para esos estudiantes que sí les interesa desarrollar sus habilidades literarias”.

Para hacer que el taller sea más atractivo a los ojos e intereses de los estudiantes; en cada sesión la poesía dialoga con otras artes como la fotografía, la música, el cine y la pintura. En casa reunión se invita a un representante de otra manifestación artística.

Cada final de año el colegio realiza un recital donde tienen invitados locales y nacionales. En este evento los poetas en formación leen sus escritos para comprobar la madurez adquirida en el taller. Esos mismos poemas aparecerán en ‘el cuaderno de poesía’, una publicación bianual que recoge los que mayor decantación alcanzaron durante el año de trabajo en las sesiones del taller de creación literaria. El primer cuaderno está en proceso de edición; recoge los poemas creados entre el 2013 y el 2014, mientras el segundo está a la espera que termine el año en curso para publicar los mejores del 2015 y 2016.

La religiosa Maritza Mantilla Colmenares, rectora de la Escuela Normal Superior María Inmaculada de Manaure, enfatiza que el enfoque de la institución es socio crítico e intercultural y que desde allí han tratado de educar y de formar en los jóvenes el hábito de la lectura y de estudiar a los grandes autores que han fundamentado la historia lingüística del español. “No es fácil pero poco a poco se van dando los pasos para que cada estudiante reconozca que también tiene dones para ser poeta hoy, para que enaltezca a los grandes colosos de la historia que han dejado toda esa riqueza cultural”.

De esta manera, la ‘Normal’ de Manaure le apuesta e invierte tiempo y esfuerzos en seguir sembrando y cultivando la semilla literaria en sus estudiantes con la obra del maestro ‘Lucho’ y por qué no, con el  anhelo que de sus aulas florezcan muchos Mizar. 

Celebración día de las lenguas

Bajo el lema ‘La diversidad lingüística y cultural de Colombia es una realidad’ y con la coordinación del núcleo de lenguaje, la ‘Normal’ celebró este año el día del idioma teniendo dentro de su programación tres temáticas especiales, primero, se sumaron al homenaje que el mundo hace del IV centenario del fallecimiento de dos gigantes de la literatura: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare. Los estudiantes de once grado representaron teatralmente tres capítulos de la obra literaria ‘Don Quijote de la Mancha’; novela que leyeron completa desde el año 2015 hasta el presente.

La segunda distinción del programa fue dirigida a la vida y obra de Luis Mizar Maestre. Su hermana Amelia, quien en los últimos años fue su escudero, habló a los estudiantes sobre su labor literaria y reveló detalles de personalidad. Finalizó haciendo una invitación a las nuevas generaciones a leer sus cinco libros: ‘Partituras en sepia para la maga’, ‘Bitácora del atisbador’, ‘Tardes tristes con testigos’, Letanías del convaleciente’ y Briznas de la nada umbría’.

 El tercer tema tratado en la celebración fue el festival vallenato. Debido a la dificultad de hacerse participes a las actividades desarrolladas en Valledupar en el marco del festival, el colegio decidió que durante la jornada de la tarde se realizaría una presentación de los cuatro aires musicales vallenatos, donde los estudiantes hicieron una interpretación musical y una muestra del baile del pilón; esto con el finalidad que los jóvenes conozcan, vivan y se apropien de la fiesta cultural más importante del departamento.

 

Samny Sarabia

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