Literatura

El cuento literario

Rolando Sifuentes

02/12/2019 - 05:15

 

El cuento literario

 

El cuento es una narración corta que por lo general narra una historia ficticia. El cuento viene desarrollándose desde tiempos inmemoriales hasta convertirse en lo que es hoy: el moderno cuento corto que conocemos como obra de arte. Ahora bien, tenemos que tener en cuenta que, para que sea considerada una obra literaria, y está en el realismo, debe ser creación del autor, y no una copia fiel de hechos reales: esto es que la obra puede estar inspirada en alguna persona o algún hecho real, y con base en ello, el autor recrea la historia para convertirla en una obra literaria que es única. 

El cuento es una unidad con personalidad propia, y su extensión puede ser de 1000 palabras a 5000, más corto o más largo tiene otra denominación que puede ser cuento corto o mini-cuento si fuera de alrededor de 500 palabras. La extensión de cuentos aceptados por editores de revistas es de hasta 5000 palabras, pero esta extensión no es muy popular, y si llegara a más de 10,000 palabras sería una noveleta o novela corta.

Cualquiera sea su extensión, cada uno tiene sus lectores como lo prueban los millones de libros que se han vendido, y se siguen vendiendo. Más aún, ésta es la época del cuento porque compite mejor en la nueva plataforma electrónica de Internet y los innumerables dispositivos para leer textos electrónicos. Queda claro, entonces, que el cuento NO es un subgénero de la novela y tiene sus propias reglas y leyes.

El cuento viene de épocas muy remotas, pues el ser humano siempre necesitó contar historias sobre sus penurias y sus anhelos. Al comienzo fueron historias orales, luego, por los siglos 3500 AC, los hijos del faraón Cheops, utilizan el papiro para narrar las historias de su padre.

En el antiguo testamento también encontramos cuentos, aunque no se les llame así, pues fueron escritas con el propósito de transmitir ejemplos morales y principios religiosos. Algunas de estas historias se encuentran en el Libro de Ruth, en el de Cuentos Bíblicos, Tobías y algunas otras secciones de la Biblia.

Las primeras narraciones que se conocieron en Europa llegaron del Oriente a comienzo de la edad media. Estos cuentos fueron conocidos como Historias Árabes o Las Mil y Una noches de autor o autores anónimos y fueron traducidos por los franceses. Esta monumental obra consta de un gran cuento: la historia de Gerenarda, (scherazade), y el sultán; y dentro de este gran cuento están engarzados una serie de otros cuentos entre los que se encuentran "Las Mil y Una Noche", "Simbad el Marino", "Ali Baba y los Cuarenta Ladrones" y muchos otros más.

Otra colección de cuentos aparecida por esa época fue "El Decameron" de Giovanni Bocaccio (1313-75). Esta obra consta de cien historias contadas con un estilo pícaro y licencioso ambientadas en la Italia medieval de la parte central. A Bocaccio lo siguió Geoffrey Chaucer (1340-1400), con el mismo estilo licencioso del escritor italiano. Chaucer escribió cerca de 17,000 líneas en verso sobre historias conocidas como "Los Cuentos de Canterbury". A pesar de que estas historias fueron escritas en verso, ellas no son consideradas como tal sino como cuentos ya que están más acordes con los enunciados de Aristóteles en su "Poética". 

En la América pre-hispánica también tenemos algunas joyas literarias dignas de mencionar. Por aquella época floreció el cuento oral que se transmitía de generación en generación. A la llegada de los españoles, estas historias sufrieron algunas alteraciones, los españoles introdujeron en ellas algunos elementos de la fe católica. Una de las pocas historias que se salvaron de esa mixtura fue Cuentos del Quiché "Popol Vuh, Historias del Quiché".

La modernización del cuento empezó a mitad del siglo XIX, cuando Edgard Allan Poe (1809-49), escribió sus "Narraciones Extraordinarias"; una colección de cuentos de corte atmosférico, especialidad del autor, que causaban terror en sus lectores. A Poe lo siguieron Nicolai Gogol (1809-52), Guy de Maupassant (1850-93) y Antón Chejov (1860-1904). Este último fue un verdadero maestro. Muchos de sus cuentos fueron enfocados desde un ángulo objetivo mientras que el ángulo preferido de la mayoría de autores era y sigue siendo el ángulo (punto de vista) del autor, subjetivo y en algunos casos omniscientes.

En Latinoamérica también surgió un gran autor de cuentos cortos: Ricardo Palma (1833-1919), cuyas narraciones son conocidas como "Tradiciones peruanas". Estas tradiciones estaban basadas en hechos históricos a los cuales Palma les agregaba algo de su imaginación. Su estilo era anecdótico, ameno y con una gran dosis de humor y sátira hacia la sociedad peruana de entonces.
A comienzos del siglo XX aparecieron nuevos cuentistas y nuevos géneros (policial, romántico, suspenso, etc.) que tuvieron amplia difusión pero que eran considerados de menor valor literario.

La tecnología en todos sus aspectos estaba avanzando a pasos agigantados, y la impresión de textos no fue la excepción. La nueva maquinaria facilitó la impresión a gran escala, al ritmo de la creciente demanda. Y los precios se pusieron al alcance de la mayoría. El transporte y las comunicaciones también contribuyeron a difundir el libro o revista convirtiéndose en un bien de consumo - el mundo se hacía chico ante el avance de la ciencia y tecnología.

Muchas revistas de gran circulación incluían una sección de ficción en la cual daban a conocerse a nuevos valores como Ernest Hemingway. En 1927 su cuento Los Asesinos fue aceptado y publicado por una revista después de haber sido rechazada innumerables veces por diferentes editores. En esa época ya había en los Estados Unidos cientos de revistas que aceptaban trabajos no solicitados. El cuento "Los Asesinos" fue reconocido como una obra de gran calidad, y Hemingway cobró 200 dólares y así pasó definitivamente del periodismo a la literatura.

Exploremos el cuento universal de acuerdo a su forma y fondo. Para una mejor comprensión de nuestro análisis dividiremos al cuento en dos grandes grupos: por su extensión y por su contenido.

Veamos las diferentes longitudes del cuento, sin embargo, hay que dejar en claro que no existen reglas fijas en este arte, todo es relativo. Una viñeta puede estar entre las 300 y 500 palabras. El escritor peruano Francisco Izquierdo Ríos llamaba cuentecillos a sus obritas de esa extensión. Un cuento corto puede tener alrededor de 1000 palabras. Cojamos el ejemplo de La boticaria de Antón Chejov.

Un buen ejemplo de cuentos largos son "Los Gallinazos Sin Plumas" y El marqués y los gavilanes de Julio Ramón Ribeyro. El primer cuento fue escrito en la década de 1950 tiene un poco más de 4000 palabras, y trata de un problema social en un barrio pobre de Lima. Ribeyro fue bastante conciso para poder comprimir tamaña historia en la que se entrelazan al menos tres historias paralelas (la de los dos hermanitos, la del abuelo y la suerte del cerdo, los tres buscan su propio camino). El cuento “El marqués y los gavilanes”, es más bien una narración, esto es que como su nombre lo dice, es narrado y no hay diálogos. Esta técnica se usa para acortar historias muy largas. La cantidad de palabras en este tipo de cuento se alarga en los Estados Unidos hasta llegar a 8000, después de esta cantidad ellos la llaman "novella".

 

Rolando Sifuentes

 

4 Comentarios


Luis Fernando J. G. 26-07-2017 09:12 PM

Hola!! me encantó el post. :) ¿Pudieran recomendarme ensayos y autores como los que ya mencionaron aquí que puedan ayudarme a comprender mejor la naturaleza de estas narraciones cortas? Me refiero análisis de esta clase de literatura o a sus mayores exponentes

Thegameofirom 05-11-2017 07:23 PM

genial, me ayudo con mi tarea de español :) gracias

Antonia Perez 22-01-2020 01:46 PM

Esto no está bien. Los literarios son historias reales, mientras que los populares son historias ficticias.

leonel massi 18-02-2020 05:11 PM

me parece el cuento muy bonito desde argentina y ademas me facina si estuviera las estrellas les daria 5 estrellas aparte que soy futbolista me gusta leer cuentos de literatura gracias chao

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