Literatura

Balzac, la voz de una quimérica idea

Francisco Arias Solís

29/06/2017 - 08:45

 

Honoré de Balzac

 

"La primera idea de la comedia humana me vino primero
como un sueño, como uno de esos proyectos imposibles
que se acarician, y luego se dejan escapar: una quimera sonriente
que muestra su rostro de mujer para abrir las alas en seguida
y escapar volando a los más fantásticos cielos. Mas esta quimera,
como muchas quimeras, se hizo realidad y llegó a imponérseme
con una tiranía a la que no tuve más remedio que ceder".
Honoré de Balzac.

La novela, para Balzac, se genera en el tiempo como construcción de la historia viva de los hombres: de sus costumbres, ante todo: de sus ideas sobre todo. Balzac llegó a dejarnos esbozada una novela cuyo título estupendo era éste: La vida y aventuras de una idea.

Todo el inmenso mundo novelesco balzaciano, formado por más de noventa novelas, ordenadas en tres conjuntos ideales por su mismo autor: estudios de costumbres, estudios filosóficos, estudios analíticos, construyen ese universo ideal que puede llamarse totalmente La vida y aventuras de una idea. Fue esta idea de Balzac verdaderamente diabólica. Por eso aquel joven periodista inglés -Henry Reed- que, al visitarle en 1835, le sugirió probablemente, el título totalizador de La comedia humana, se decía para sus adentros que era aquella idea de Balzac: tutta diabolica, y la llamaba para sí: la comedia diabólica del señor Balzac.

Esta primera idea, esta quimérica idea, de la que nos habla en 1842, al prologar con el título de La comedia humana el primer conjunto de su publicación, nos dice Balzac que le vino de la comparación entre la humanidad y la animalidad.

"El animal es un principio -resume Balzac- que toma su forma exterior, o para decirlo más exactamente, las diferencias de su forma, según el medio en el cual ha tenido que desarrollarse".

El animal es un principio, luego el animal es una idea. De donde la idea puede resultar singularmente convertida en un animal, en un ser animal o animado. Así comprenderemos cómo una idea puede tener vida y aventuras para Balzac: vida y aventuras quiméricas; así comprenderemos cómo una quimera se realiza. El quimérico monstruo con rostro de mujer que miraba a Balzac sonriéndole, para escapársele volando a los más fantásticos cielos, se dejó alcanzar de la mano del novelista, de la poderosa mano del hombre que lo aprisionaba acariciándolo. Con un simple esquema sistemático, el gigante esfuerzo imaginativo de Balzac levantó el andamiaje de toda la novelería moderna.

Honoré de Balzac nació en Tours el 20 de mayo de 1799. Vive de niño en un ambiente frío y desarraigado en el seno de una familia de la pequeña burguesía. Realizó los estudios primarios en el internado de Vendôme. Se traslada a París para cursar la carrera de leyes en la Sorbona. En 1820 escribió la tragedia en verso Cromwell, que resultó un fracaso y nunca llegó a representarse, después de lo cual decidió dedicarse al periodismo como modo de subsistencia. Acuciado por las deudas escribe hasta el agotamiento. Sólo a partir de 1829 le sonríe el éxito y la popularidad. Tras haber publicado varias novelas románticas firmadas bajo diversos seudónimos y sin demasiado éxito, fue su novela histórica El último Chuan (1829), primera en aparecer con su verdadero nombre, la que le dio a conocer, logrando consolidar su fama gracias al escándalo que suscitó su libro de ensayos Fisiología del matrimonio (1830). A partir de ese momento, y hasta casi su muerte, escribió unas ochenta novelas, algunas de las cuales decidió englobar, a partir de 1848, bajo el título La comedia humana. 

En este ambicioso proyecto incluyó, bajo el epígrafe de Estudios de costumbres del siglo XIX, su célebre serie de "Escenas" -Escenas de la vida privada, Escenas de la vida en provincia, Escenas de la vida militar, Escenas de la vida en el campo, Escenas de la vida parisina, Escenas de la vida política (inacabada)- en las que retrata con precisión y extraordinaria penetración psicológica la sociedad francesa de la época de la Restauración.

Balzac es un narrador que, por su estilo y espíritu, encaja al final del romanticismo y como precedente del realismo de la última parte del siglo XIX. Su originalidad reside en el intento de realizar la novela absoluta reproduciendo todos los ambientes, tanto el rural como el provincial o el de la alta burguesía de París, con una minuciosidad y una exactitud científica. Destaca como creador de caracteres y por su conocimiento de la psicología de la mujer. Sus obras más conocidas son: La piel de zapa, Cuentos libertinos, El coronel Chabert, El cura de Tours, El médico de aldea, Eugenia Grandet, una de las novelas más célebres, en la que trata el sufrimiento y las mezquindades del avaro Grandet, Papá Goriot, para muchos su novela más completa, sobre un hombre de origen humilde que sacrifica todo por unas hijas que se avergüenzan de él y le explotan, La búsqueda de lo absoluto, sobre un personaje centrado hasta tal punto en sus investigaciones que olvida sus obligaciones familiares, Las ilusiones perdidas, Un proceso tenebroso, Una mujer de treinta años y La prima Bette, sobre la pariente pobre, envidiosa de los que la acogen.

El costumbrista espejismo de la vida humana, el psicologista estudio o análisis de las motivaciones que entrañan la actividad social, el historicista propósito de desentrañar de todo ello la generación real de las ideas, he aquí los tres principios científicos del genial novelista Balzac. Fácilmente comprenderemos hoy que con tan ridículas trampas diabólicas no se cazan monstruos novelescos. Pero su enumeración nos señala muy claramente el origen de la generación y de la corrupción en el tiempo de este admirable mundo balzaciano: vivo mundo de la más auténtica novelería.

 

Francisco Arias Solís

 

Acerca del autor: Francisco Arias Solís es un escritor español que comparte su tiempo entre la literatura y la gestión social. Es muy conocida su actividad al frente de la Asociación Internauta por la Paz, de afiliación gratuita.

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