Literatura

Cáscara de nuez, de Ian McEwan

Berta Lucía Estrada

17/08/2017 - 08:15

 

 

Soy una lectora asidua de la literatura anglófona, regularmente me sumerjo en las páginas de algunos de sus autores; aunque no tanto como yo desearía, así que no puedo decir que sea una gran conocedora de dicho universo literarario; mucho menos una especialista, solo soy una lectora atenta y entusiasta.

Y entusiasmo es lo que sentí con el libro « Cáscara de Nuez » de Ian McEwan (Reino Unido 1948), uno de los escritores con más renombre de la literatura contemporánea; al que le han sido otorgados numerosos premios literarios; entre ellos el Premio Fémina 1993. Muchos colombianos lo conocimos en el Hay Festival de Cartagena en el 2009.

La lectura de esta novela me hizo pensar en el cuento « El universo humano », de Elmo Valencia (Colombia, 1933), poeta, cuentista y ensayista. Valencia es un contemporáneo de Gonzalo Arango, Jotamario Arbelaez y Eduardo Arango, y fue uno de los fundadores del Movimiento Nadaísta (pueden leer el cuento al que hago referencia en este enlace).

Cáscara de Nuez es narrada en primera persona por un feto al que le faltan pocos días para nacer, y el tema principal gira en torno a la historia de su familia; historia que lo involucra, así los otros personajes ni piensen en ello.

El feto, aunque aún no tiene nombre, es un auténtico diletante que se interesa por diversos temas; especialmente la poesía y la enología. Es un filósofo que escucha atentamente todo lo que se dice a su alrededor, lo que le permite desarrollar un gran sentido de observación y análisis.

El feto y Trudy, su madre, escuchan regularmente noticias o música, y por supuesto, él las analiza y construye su propia vision del mundo al que inevitablemente va a llegar. De esa misma forma aprende a apreciar el vino, al que describe con un lenguaje que denota al sibarita que ya es incluso antes de nacer y con un vocabulario propio de los enólogos profesionales cuando hablan de su aroma, del sabor a frutas o a otros componentes naturales, o de las cepas, o las caraterísticas del viñedo de donde proviene un vino determinado. Sobra decir que posee un exquisito paladar; y por supuesto que esa habilidad le permite desarrollar al mismo tiempo un refinado gusto por el farniente.

Y es precisamente su predisposición a escuchar lo que dicen los demás que poco a poco descubre un terrible plan que contempla el asesinato de su propio padre (Jhon); un poeta enamorado hasta la médula de su madre, o al menos es lo que el feto cree, y que ha sido despojado de su propia vivienda por Trudy que alega desear estar sola por unos meses. La realidad es que ella tiene un amante, y el feto descubrirá luego que se trata de su tío paterno (Claude), el único hermano de su padre.

A partir de ese momento se convierte en detective y trata de evitar el vil asesinato que hará de él un huérfano sin haber nacido todavía y que lo privará de ese padre al que ama y admira profundamente; y por supuesto siente que los dos amantes toman desiciones radicales que le conciernen directamente y que lo van a afectar tanto en su infancia como en su vida de adulto. Dentro de las medidas que imagina está una carta que redacta para su padre, y que por razones obvias no puede enviar.

El ambiente se lleva a cabo en un huis-clos húmedo; con el característico olor a casa cerrada, sucia y llena de desperdicios de toda índole, donde los roedores se pasean a su antojo. En otras palabras, es una casa que refleja la miseria humana de los adultos que la habitan; una especie de condenados de la tierra, sin escapatoria posible; no creen en el paraíso y se niegan a cualquier tipo de redención; como si el descenso a los infiernos fuera la solución a la vida gris y sombría que llevan.

Otra de las características de este libro es un fino humor, un elaborado divertimento; hubo pasajes en los que me reí a carcajada batiente, como el momento en que el feto decide nacer sabiendo que aún le faltan dos semanas de gestación.

Cáscara de Nuez es un parodia de la novela detectivesca; puesto que desde el inicio sabemos quienes son los futuros asesinos. Es un libro verdaderamente sorprendente desde todo punto de vista, muy original, con gran sentido del humor, un relato genial. Ojalá lo lean. Es una joya literaria.

 

Berta Lucía Estrada 

Sobre el autor

Berta Lucía Estrada

Berta Lucía Estrada

Fractales

Berta Lucía Estrada Estrada (Colombia,1955) es escritora, ensayista, poeta, dramaturga, antologadora, crítica literaria y de arte. Es librepensadora, feminista, atea y defensora de la otredad. Ha publicado doce libros, más siete escritos al alimón con Floriano Martins (esta escritura al alimón comprende cuatro piezas de teatro, dos novelas cortas y un poemario). Ha recibido seis premios de poesía; tres con obra publicada.

Algunos de sus artículos y poemas han sido difundidos en revistas como Altazor (Chile), Triplov (Portugal), Agulha Revista de Cultura, Revista Acróbata (Brasil), Blanco Móvil (México), Nueva York Poetry, La otra (México), AErea (Chile y España), EntreTmas (Nueva Yoork) y Aleph (Colombia). Es una colaboradora asidua de las publicaciones de la Universidade Estadual do Oeste do Paraná – UNIOESTE y del programa de radio Pegando la Hebra, dirigido por María Vicenta Porcar Pedro (Valencia-España) donde colabora con el aparte Palabra de Poeta y además tiene un espacio llamado Poliedros; dedicado a entrevistas y a la presentación de libros.

Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés, portugués, rumano, griego, italiano e inglés.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Los 5 finalistas del Premio Nacional de Novela 2014

Los 5 finalistas del Premio Nacional de Novela 2014

El Premio Nacional de Novela que organiza el Ministerio de Cultura representa la más alta distinción del gobierno central a las publi...

¿Cuáles son los escritores más famosos del Caribe colombiano?

¿Cuáles son los escritores más famosos del Caribe colombiano?

  La región del Caribe colombiana, caracterizada por su riqueza folclórica y diversidad cultural, también ha tenido una gran influ...

El amor brujo y otros poemas de Raúl Gómez Jattin

El amor brujo y otros poemas de Raúl Gómez Jattin

  El amor brujo  He robado parte de tu cuerpo y de tu alma Le he tendido una celada a los recuerdos que aquí te recuerdo ¿Recuerd...

“Los novelistas somos creadores de pruebas ficticias”

“Los novelistas somos creadores de pruebas ficticias”

Juan Gabriel Vásquez llegó casi puntual a la cita en la oficina de su editora en el norte de Bogotá. Un estrecho cubículo, lleno de...

La Ciudad y los perros, cincuenta años después

La Ciudad y los perros, cincuenta años después

Al igual que el vino, algunas lecturas mejoran con el paso del tiempo. Es el caso de Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez ...

Lo más leído

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

La locura tiene cara de presidente estadounidense

Johari Gautier Carmona | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados