Literatura

Claribel Alegría y Nicanor Parra: poesía de lo cotidiano

Antonio Ureña García

23/04/2018 - 06:30

 

Claribel Alegría y Nicanor Parra

 

La aventura colectiva que une voces poéticas de ambas orillas del Atlántico, de la que forma parte Panorama Cultural y que hemos denominado “Tiempo de Poesía”, dedica su edición de 2018 a dos voces imprescindibles de la literatura en lengua española y, por extensión, de la literatura del Siglo XX: nos referimos a Nicanor Parra y Claribel Alegría, ambos fallecidos a comienzos de este año.

La poeta Claribel Alegría pasó buena parte de su infancia en El Salvador, pero su trayectoria vital y literaria está vinculada a Nicaragua. En 2017 recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana de la Universidad de Salamanca, distinción que también recibiera el poeta chileno Nicanor Parra en el 2001, siendo además galardonado en el 2011 con el Premio Cervantes, considerado como el Nobel de Literatura en lengua española. En tres ocasiones fue postulado a dicho premio de la academia sueca, en 1995, 1997 y 2000. Incluso, en el 2012, Michelle Bachelet, en su calidad de Presidenta de ONU Mujeres, solicitó el Nobel para el poeta.

Además del galardón común y la cercanía del fallecimiento, el elemento que une a ambos poetas es su concepción de poesía. Para ambos, citando las palabras de la poeta española Amelia Díaz Benlliure: “La poesía ya no es esa dama encorsetada que vivía en salones cerrados y oscuros. Ha salido a la calle, se toma una cerveza en un bar, se sube al escenario de un local nocturno, entra en las aulas de los centros escolares. Grita, susurra, da voz a los acallados. Habla de amor y habla de Amor. Es romántica y es social; es intimista y es desnudez; es defensa y es herida.”

Esta concepción poética se manifiesta en el propio nombre que Nicanor Parra da su trabajo: Antipoesía. Se trata de una poesia rupturista, directa, coloquial y provista de dichos populares que se opone a las tendencias dominantes en el género. Se trata de un hacer poético liviano; sencillo en apariencia, pero muy trabajado y trascendente. Es -en palabras de Mario Rodriguez y Hugo Montes, autores de un libro con este título dedicado al poeta- poesía de lo cotidiano. En palabras de los citados: parece que los poemas surgieran sin esfuerzo, como de paso. Pareciera que el poeta escucharía las voces, las palabras de la gente que pasa y las apuntara en su memoria, para después, cocinadas con unos toques de ironía, ser puestas pone en verso.

Frente al discurso académico, la obra de Claribel Alegría y Nicanor Parra recoge la voz de hombres y mujeres comunes, para a ellos y a ellas ofrécesela. Como dijo Rafael Alberti:

No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo encerrado.

Su canto asciende a más profundo

cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.

(Ora marítima, 1953)

Es la suya una obra literaria comprometida. La discípula de Juan Ramón Jiménez, quien la guió durante los primeros pasos en la poesía, expresó a lo largo de toda su vida un fuerte compromiso con el cambio social en América Latina. Este compromiso que la llevó a apoyar la Revolución Sandinista de Nicaragua; sin embargo, la propia autora rechazaba el calificativo de “poesía comprometida” para su obra, pues el compromiso va más allá de su trabajo poético. En palabras propias, es que el sufrimiento de mis pueblos se refleja en mí, porque yo soy ser humano antes de ser poeta. Un sufrimiento, que es poema colectivo al que Claribel presta su voz.

El poema que todos escribimos

con lágrimas

y uñas

y carbón.

(Epílogo, 1988)

Por su parte, Nicanor Parra- físico y matemático, además de poeta- pertenece a una familia de gran importancia para la creación de una cultura popular latinoamericana de raíz e identidad propias: es el denominado Clan Parra. Este compromiso cultural y social heredado se verá reflejado en su propio concepto de poesía y del trabajo del poeta:

El poeta es un hombre como todos,
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.

(Manifiesto 1963)

Sería esa misma concepción de poesía-herramienta a la que se referirá el español Gabriel Celaya, En el poema “La poesía es un arma cargada de futuro” -obra de referencia constante para la construcción de este trabajo colectivo llamado “Tiempo de Poesía” al que hacíamos referencia en las primeras líneas- afirma : me siento un ingeniero del verso, un obrero (Cantos íberos, 1955).

Esta aventura literaria -que se enmarca en la iniciativa de PanoramaCultural.com.co, “Vivir, pensar, pero con poesía”, con la cual se busca invitar a construir un diálogo entorno a la poesía, sus diferentes formas, su aceptación y papel en la sociedad- pretende constituirse en un puente que viaja de un lado a otro de océano para unir y aunar palabras, sensibilidades y luchas. En palabras del poeta catalán Josep Martí i Pol, este trabajo se ofrece como un puente de mar azul que una pieles y vidas diferentes, a la vez que muestra, ante la desolación de un paisaje social marcado por la inequidad e injusticia, un territorio de esperanza para tomar aliento; para no cejar en el empeño de transformar esa realidad que nos presentan como inmutable. Así, en palabras de Clarivel Alegría:

yo descubro el sol

 todos los días

y entre valles

 volcanes

y despojos de guerra

avizoro la tierra prometida.

Por todas estas razones, la poesía se convierte en la voz de Claribel Alegría y Nicanor Parra en un instrumento de para el desarrollo cultural. Al oponerse a una concepción elitista de  aquella, y por ello contraria a cualquier hegemonía, la poesía es, de esta forma, una herramienta para la transformación social.

 

Antonio Ureña García

Sobre el autor

Antonio Ureña García

Antonio Ureña García

Contrapunteo cultural

Antonio Ureña García (Madrid, España). Doctor (PHD) en Filosofía y Ciencias de la Educación; Licenciado en Historia y Profesor de Música. Como Investigador en Ciencias Sociales es especialista en Latinoamérica, región donde ha realizado diversos trabajos de investigación así como actividades de Cooperación para el Desarrollo, siendo distinguido por este motivo con la Orden General José Antonio Páez en su Primera Categoría (Venezuela). En su columna “Contrapunteo Cultural” persigue hacer una reflexión sobre la cultura y la sociedad latinoamericanas desde una perspectiva antropológica.

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