Literatura

Tormenta de fiebre, del poeta William Jiménez

Ariana Molina Gómez

31/07/2018 - 07:20

 

 Tormenta de fiebre, del poeta William Jiménez

En el mes de marzo del año 2018 fue impreso en Buenos Aires (Argentina), Tormenta de fiebre, el cuarto libro de poesía publicado por William Jiménez, esta vez con el sello editorial de Buenos Aires Poetry, en la colección Pippa Passes. Una editorial cuya sensibilidad crítica hacia la literatura la ha llevado a publicar la poesía contemporánea de varios países. La calidad de sus publicaciones la convierten en un referente de descubrimiento para la poesía en espiral de todos los tiempos, de poetas no solo contemporáneos sino de poetas vilipendiados por sus vidas bohemias como los llamados “poetas malditos”.

Bajo el beneplácito de su experiencia, esta editorial decidió publicar a un poeta de Valledupar (Colombia), un libro que fue gestado entre el año 2009 y 2010, como salido de un baúl proclama su grito sin tiempo. Esta tormenta se alimenta de cinco poemas: Proposiciones de la amargura, Cuerpos de la crueldad, Tormenta de fiebre, La aldea de los otros y el Desierto del exilio. El título del libro nos sugiere una metáfora del desierto, las diferentes formas en que el desierto avanza, el fuego de los cuerpos, la cólera de los cuerpos que se levantan en una tormenta, es decir una rebelión. Estos poemas escritos con la fuerza contenida de los aforismos o proposiciones, que desvelan las estructuras estáticas de crimen y horror de nuestro tiempo. Estos poemas son una seducción a la transgresión andando por caminos eróticos, son una invitación a metamorfosearnos en la primera persona del plural, la poética de lo colectivo contra el orden establecido, contra el barro que nos estanca. Una postura política de la pluralidad, de reconocerse parte de los otros y de lo otro. El lugar de la amargura hace apología a la oscuridad de las piedras de las cavernas que nos oprimen. Es necesario mezclarse porque en cada casa hay un cementerio o sombras que nadie quiere ver.

Ciertamente el libro es una transgresión del lenguaje, sentido espacio y tiempo, que manifiesta la transmutación de los muros de lo biológico. El trascender en los contrarios para ver la realidad detrás de la luz. La no resignación, la luz de la memoria siempre presente, el dolor para destruir lo conocido. La carne es luz…lo que nos hace humanos. Ante las palabras gastadas se propone una renovación desde lo orgánico, desde un imperativo biológico, porque al decir del poeta Los huesos se bañan de tinta para desnudar gritos. Para terminar el poema Cuerpos de la crueldad, el poeta nos ofrenda una incendiada proposición: La imaginación surge del choque de la libertad y la rebeldía en un terreno corporal.

Desnudez, es otra de las ofrendas de este libro, desnudez como acto de verdad, como metáfora del despertar que dialoga con los gritos como testimonio del dolor, como puentes, como la negación del silencio, porque el silencio es la aceptación del orden de las cosas, la traición del lenguaje y cada poema cultiva imaginación contra las membranas del vacío…unirse a la acción es el erotismo de la resistencia. Ante la dominación la poesía es memoria, una reafirmación de la vida ante la muerte.

¿Quiénes son los otros?¿Cuál es su aldea? Preguntan las soledades que nos habitan. Si el orden del crimen está esperando nuestra muerte, no podemos suicidarnos…, necesitamos resistir…Ante la imposibilidad, necesitamos la acción…, la escritura de una casa sin sombras.

Cuestionar es el oficio del poeta, como respuesta a este intrincado palpitar de la conciencia poética, El desierto del exilio, es un combate contra el panóptico impuesto, que ha invadido el ser, la infancia, el sueño, la noche, la casa, lo pronunciado, los caminos, hasta el alba nos vigilan, y por eso estamos exiliados en nuestra propia aldea. Ante todo este sometimiento de tantos ojos encima, ante este desierto, el poeta William Jiménez nos llama, busquemos la música visceral de los sexos, unamos nuestra plétora para agrietar la belleza…Somos la metáfora, la caída del abismo, la esquizofrenia, la noche que no podrán borrar en la luz. Este libro como la poesía es una posibilidad ante la imposibilidad.

 

Ariana Molina Gómez

Acerca de la autora: Ariana Molina Gómez es una poeta y escritora nacida en Fonseca, La Guajira en 1986. Profesional en Microbiología egresada de la Universidad Popular del Cesar. Ganadora del tercer puesto del Concurso Departamental de Poesía del Cesar con el libro Naufragios en la Caverna y finalista del VII Concurso Departamental del Cesar de cuento corto, categoría adulto, con el cuento Recordamiento. Algunos de sus poemas y cuentos han sido publicados en medios electrónicos y en publicaciones de revistas y libros de antología como: libro Antología, Concurso Departamental de Poesía del Cesar; libro Antología Literatura del Cesar, VII Concurso Departamental de Cuento Corto: Adultos y V Concurso Departamental de Cuento Corto: Juvenil, 2010; revista Puesto de Combate, Entrega Especial, 2010; libro Lo que mora cerca del origen, Antología del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas, Cereté, 2013 y revista Terredades, 2018.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Sucedió por Valencia, Colombia

Sucedió por Valencia, Colombia

Nunca olvidaré esa tarde de agosto. Un sol tremendamente caliente se paseaba por los techos y en las calles. Valencia estaba solo, h...

Tejedoras de sueños: Jimena Bravo

Tejedoras de sueños: Jimena Bravo

La tarde amenazaba lluvia y al fondo El Halcón cantaba boleros con el empuje de la necesidad. La brisa barría las colillas de cigar...

Décimas en tiempo de Festival, de José Atuesta Mindiola

Décimas en tiempo de Festival, de José Atuesta Mindiola

El Festival de la Leyenda Vallenata es sentimiento y alegría. Una borrasca de frescura, espontaneidad y emociones que el poeta cesar...

Rumor de hojas

Rumor de hojas

  Tenía el cabello mugroso, le faltaban tres dientes y el tono de piel era más oscuro que la cobija que llevaba sobre sus hombros. ...

José Atuesta Mindiola: “La biología y la poesía son hermanas”

José Atuesta Mindiola: “La biología y la poesía son hermanas”

La madre de José Atuesta Mindiola llegó a Mariangola cuando el pueblo sólo contaba con una veintena de casas. Hacía un calor inmens...

Lo más leído

Pueblo Bello en la Sierra Nevada

Enrique Córdoba | Turismo

Ray Bradbury: entre amor y odio a la tecnología

José Luis Hernández | Literatura

Sobre la tolerancia: un marco histórico

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Los carnavales de Valledupar

Alberto Muñoz Peñaloza | Historia

Talaigua, el pueblo de mis entrañas

Eddie José Dániels García | Turismo

Tito Puente, un rey entre la Salsa y el Latin Jazz

Isabelle Laymarie | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube