Literatura

Tras la poesía de Fadir Delgado Acosta

Luis Carlos Ramirez Lascarro

02/10/2018 - 18:55

 

Tras la poesía de Fadir Delgado Acosta
La poeta barranquillera Fadir Delgado Acosta / Foto: FadirDelgado.com

Fadir Delgado Acosta es una escritora nacida en Barranquilla. Autora de los libros La Casa de Hierro, El último gesto del pez y Lo que diga está lleno de polvo. Profesional en Comunicación social. Magister en Creación literaria de la Universidad Central de Bogotá.

Sus textos han sido publicados en diferentes revistas literarias nacionales e internacionales. Invitada a distintos festivales y encuentros culturales en Europa, Latinoamérica, Canadá y Egipto. Sus textos han sido traducidos parcialmente al inglés, al árabe, al francés, al italiano y portugués.

Premio en Poesía del Concurso Internacional de literatura de la Universidad de Buenaventura (Colombia), 2014. Ganadora de la Residencia Artística en Montreal por parte del Ministerio de Cultura de Colombia y el Consejo de Artes y Letras de Quebec, en el área de literatura, 2013.  Premio Distrital de poesía del Portafolio de Estimulo de Barranquilla, 2017. Ganadora de la convocatoria internacional de la Oficina de la Juventud de Québec para participar en un intercambio literario en esta Provincia, 2010. Su libro El Último gesto del pez fue traducido y publicado al francés por la editorial Encre Vive de Paris en el 2015. Se desempeña como tallerista literaria y es coordinadora de la Fundación Artística Casa de Hierro de Barranquilla.

 

Cuerpo

Horca donde los vestidos cuelgan.

 

La carne examina sus espinas

Tengo un nudo de arrugas secas

                   Una cuerda de crisálidas atada al cuello

Extiendo los brazos como alas resquebrajadas

                      Hay un olor agrio que me cubre

Abro los ojos en el agua que hierve en la cocina

-Es lo único que puedo hacer-

Nada podrá con la jauría que me reventará los párpados

Dejo que las bestias se cuelguen de mis ojos.

 

Ebriedad bajo la regadera

Pisa con cuidado

Te confieso:

No recogí tus restos

no acomodé tu cabeza

 

Te vi en el suelo del baño como un desperdicio de la noche

Los párpados se te caían

Vi la batalla que tenías con los ojos

Querías abrirlos

Pero ellos no querían verte

 

Estiraste el brazo y cerraste la puerta

 

Cuando lo hiciste

llevé tu sombra ebria a la cama

y todo se llenó de sal

Allí supe lo que abandona el mar cuando muere

 

Al otro lado

te ahogabas entre el grito

de la ola

del gato

de la luz

Escuché las bestias de agua que te salían por la boca

 

Después de la sal vino la sangre

Pero cuando apareció te habías dormido

Poseidón te había cerrado los ojos a la fuerza

Creo que hizo que te arrodillaras

Que le ofrecieras algún sacrificio

Te metió bajo la regadera y te arrancó la piel

 

Cuando regresaste a la cama te dormiste encima de tu sal

De tu propio cuerpo cosido a las sábanas

 

Por eso te digo:

Pisa con cuidado

Abre con cuidado la puerta

Allí debajo de esas baldosas

está el alcohol de tu sombra

 

Te lo advierto:

No te acuestes en el lado izquierdo de la cama

Todavía está la oscuridad de una ola que guarda tu tatuaje de ebriedad

Tu pezuña de rabia

 

Pon el oído en la almohada como si fuera un caracol

 

Sabrás que no miento

 

Allí

debajo de las baldosas

está tu sangre sepultada.

 

Lo que diga está lleno de polvo

Debajo de la lengua tengo palabras heridas en combate

Hospitales con sus gasas ahogando la herida

Debajo de mi lengua tengo una legión de escombros

Me he partido los labios por quitar esos restos de piedras pegados a los dientes

Lo que diga está lleno de polvo

De ciudades en ruinas

Lo que diga tiembla como punto de luz en el agua

será siempre un grito encalambrado

Siempre el domingo apuntándome con su escopeta

Siempre los perros abriendo la tierra para mostrarme sus huesos

Siempre la palabra que se escucha como la explosión de un tiro

Esa misma palabra que cava su tumba dentro de mi boca.

 

Declaración

Palabras:

                     líneas de serpientes negras ahorcando la página.

 

Ladrido

Un espejo ha decidido romperse porque quiere ver las venas de sus cristales

Porque quiere ver el polvo de sus muertos

 

Escucho como se rompe

Y siembra candelabros en toda la tierra que se tragó el cuerpo

Los vidrios se hacen estrellas de sangre en la garganta

Caen salivas de relámpagos

               

El cuerpo es ladrido en la calle

Ruido de espigas

  Sangre seca en el espejo.

 

El hielo y la carne

Nada se puede hacer con la herida que grita en el centro de la cama

la que asfixio

 y llevo hasta la sala como el cuerpo muerto de un recién nacido

que solo puede llorar por un solo ojo

porque el otro se hizo piedra por mirar de frente el fuego de la soldadura

por mirar el precipicio que se funde en la mitad de los metales

La gota de agua en la cocina tiene un filo que corta el aire 

-las raíces de hielo que se arrancan de la nevera

la carne que se agrieta en el frío-

Podría también cortar la garganta

Así la sangre lavaría la mugre de los platos

El horizonte de grasa que se forma en las paredes

Así lloraría por un solo ojo

cuando vea que el hielo y la carne se pudren bajo mis pies.

Sobre el autor

Luis Carlos Ramirez Lascarro

Luis Carlos Ramirez Lascarro

A tres tabacos

Luis Carlos Ramírez Lascarro, Guamal, Magdalena, Colombia, 1984. Estudiante de Historia y Patrimonio en la Universidad del Magdalena. Autor de los libros: El acordeón de Juancho y otros cuentos y Semana Santa de Guamal, una reseña histórica; ambos con Fallidos editores en el 2020. Ha publicado en las antologías: Poesía Social sin banderas (2005); Polen para fecundar manantiales (2008); Con otra voz y Poemas inolvidables (2011); Tocando el viento (2012) Antología Nacional de Relata (2013), Diez años no son tanto y Antología Elipsis internacional (2021). Ponente invitado al Foro Vallenato Clásico en el marco del 49 Festival de la Leyenda Vallenata (2016) y al VI Encuentro Nacional de Investigadores de Música Vallenata (2017). Su ensayo: El Vallenato protesta fue incluido en el 4to Número de la Revista Vallenatología de la UPC (2017). En el 2019 escribe la obra teatral Flores de María, inspirada en el poema musical Alicia Adorada, montada por Maderos Teatro y participa como coautor del monólogo Cruselfa. Algunos de sus poemas han sido incluidos en la edición 30 de la Revista Mariamulata y la edición 6 de la Gaceta Hojalata (2020). Colaborador frecuente de la revista cultural La Gota fría del Fondo mixto de cultura de La Guajira. 

 

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