Literatura

Seis Poemas de la serie Ausencias

Yesid Ramírez González

27/03/2019 - 06:10

 

Seis Poemas de la serie Ausencias

 

TRONCO AÑOSO

                                                    A papá Carlos

No lo vi joven, pero me contaron de su gallardía,

de su temperamento, de su orgullo.

Escuché hablar de sus tesones en la montaña, en la sabana

y en las entrañas de su doncella Clara.

 

Ella le obsequió doce frutos,

todos bellos, todos sanos…

y heredáronle la terquedad, el genio y el rechazo al miedo.

 

Lo observé imponente cabalgando sus espacios,

montado en El Tenampa

trotando, galopando, o arriando ganado

jugando a ser soltero, pero de una sola enamorado.

 

Lo vi ya maduro, como un viejo vino,

con el sudor y el olor del campo,

con sus inmensas manos varoniles

curtidas y callosas por los trabajosos años.

 

Lo contemplé furioso,

Cuando sus vírgenes regalaron sus velos.

O cuando sus muchachos regaban su sangre

En las riñas del pueblo.

 

Nunca pensó en ser abuelo.

Quería sus niños y niñas para él solo,

Lo atormentaban los celos.

 

Melancólico, añorando otros tiempos,

otros terrenos, otros fragores, sus fraternales besos,

lo noté ausente, lo sentí olvidado.

 

Y ya sin reina el cansancio y la tristeza le dañaron la vida.

El azúcar maligna lo cogió impávido

le recorrió el cuerpo, su espíritu y su ánimo.

 

Hoy lo percibo quieto, imponente, nostálgico,

 a veces lloroso, reclama un abrazo, un te quiero,

 un beso…parece un niño grandote.

 

Lo veo sin prisa, sin ansias,

tal vez la historia le cambió sus sueños.

No lo vi arbusto, lo presencié ya árbol,

ahora lo miro convertido en tronco añoso, reposado y viejo.

 

ADIOS DANIELA

Mis pies sobre el piso frío,

los ojos abiertos,

la conciencia  congelada en el hemisferio de mis recuerdos

la espalda arqueada, mis manos sobre el lecho.

 

El celular apagado, juguete irreal,

 preso en el silencio de la madrugada

en su cárcel construida con barrotes de secretos.

 

Presiento que no ya no viajará…

 

Y la camisa de ayer, colgada, tapándole los ojos a Daniela  la del afiche…

Siempre está ahí,

mirándome, absolutamente inmóvil,

no habla, no grita, no exige, no sufre, no ama…sólo mira aunque sus ojos parecen cuestionarme.

 

Pero hoy mi camisa la tienen vendada,

no hay pupilas repudiándome,

 

Sobre el piso mis pies ya calzados,

La maleta sellada con todo lo mío adentro.

Solo cincuenta años de inconciencia prontos a viajar con ella o sin ella.

 

A qué destino?

 

El segundero de mi reloj parece nervioso, estúpidamente inquieto…tempus fugit.

 

Adiós Daniela… No  verás mi semblante triste, ya es hora de partir.

 

 

¿QUÉ TE HAN DICHO?

 Por qué tus ojos se centran en pequeñas cosas?

 en las hojas secas que todos los días caen sobre el césped,

 en el aleteo incansable del único chupaflor que cada medio día nos visita,

…y por qué siempre cuentas con voz suave el repique de las campanas de la iglesia?

 

Por qué te empapas bajo la lluvia recogiendo la ropa aún mojada?

Ocultan algo tus profundas ojeras, tus ojos hinchados y enrojecidos?

 

Por qué observas escondida tras las cortinas

a la gente que pasa para las misas de gallo?

o a los que regresan de la plaza de mercado?

 

Por qué has perdido el apetito? …el sueño y la risa?

Por qué ordenas, desordenas y vuelves a ordenar nuestras cosas?

en que lugar guardaste aquellas primeras cartas, nuestras fotos?

Por qué ya no me miras y no cierras los ojos cuando mi boca besa la tuya?

 

Por qué simulas dormirte tan temprano?

Por qué ya no haces planes ni te vistes de colores vivos?

Por qué ya no cantas bajo la ducha?

Por qué no te pintas de vino tinto la sonrisa?

 

Por qué permites que el miedo y la duda se queden a conversar contigo?

Por qué callas?

 

…Qué te han dicho?

 

EXTASIS EN PECADO

Deja que convierta el satín de tu vestido

en cien pájaros que migran hacia el norte.

Vuélvete en mis brazos pirámide de arena

Para hurgar tus laberintos y llegar al origen puro de tus pecados.

 

Tíñete los labios de rojo profundo,

hiéreme a besos,

pon el sello de tu boca en todo mi cuerpo desnudo

y conviérteme en un muro sixtino.

 

Danza sobre mí un ritmo africano,

quítame el instinto animal

y vuélveme el dios de tus pasiones.

 

mutila mis temores y mis celos,

sacia mis ganas de matarte,

estallemos ahora…

quiero envolverte en mis fragmentos.

 

Olvidemos por hoy nuestros dueños,

después habrá mucho tiempo

para enfrentar las penitencias.

 

 

FLORES FRIAS

Pétalos marchitos,

olvidados entre las páginas de un libro jamás abierto,

anhelos muertos, enterrados sin haber vivido.

 

Solas, petrificadas por la desolación,

con sed del ayer antes del ayer,

estigmas dormidos que nunca despertaron,

que no fueron bañados con las aguas de la vida.

 

Desflorar sus pétalos? Ya no…

 

Es tarde, demasiado tarde,

ningún fuego las quemaría.

 

Es tarde, muy tarde…

A esas flores las alcanzó el invierno.

 

 

ESCULTURA

Me tumbé junto a su cuerpo,

hermoso, perfecto,

tallado por un escultor sensible.

 

Recorrí sus formas,

me embriagué en sus besos,

me dibujé en sus ojos

y dejamos que el mundo fuera nuestro.

 

Olvidamos el tiempo, las distancias,

los otros amores verdaderos.

 

Desee que nunca se esfumara de mis brazos,

de mi boca, de mi cuerpo.

…sus palabras sonaron duras,

frías pero ciertas.

 

Ya no pude detenerla más, la dejé alejarse,

la vi perderse, ya jamás la tuve.

 

Su ausencia es su olvido.

 

Espero pronto la llegada de otro encuentro,

no con ella, con otra,

menos hermosa, menos perfecta,

Para que el adiós no duela tanto. 

 

Yesid Ramírez González 

Sobre el autor

Yesid Ramírez González

Yesid Ramírez González

Vivencias

Nacido en Río de Oro (Cesar, Colombia) en 1964. Comunicador Social de la Unversidad Autónoma del Caribe, ex Coordinador Municipal de Cultura de Río de Oro, cargo que desempeñó por más de doce años; ex catedrático del área de humanidades de la Francisco de Paula Santander Ocaña. Asesor de proyectos culturales. Diplomado en Gestión Cultural -Universidad del Norte. Escritor de cuentos, crónicas y poemas.

https://www.facebook.com/yesid.f.gonzalez

5 Comentarios


Saith casadiegos 26-03-2019 05:11 PM

Excelente poeta como narrador. Ausencias, nostalgias y desamores envueltas en metáforas que predicen tristezas y olvidos.

Miguel Ángel Picón Sánchez 26-03-2019 06:08 PM

Cuantas vivencia, y sueños, y añoranzas atrapadas en un verso. Hay q dejar salir la musa, compartir lo inspirado y permitirnos q incluso, nos veamos en ello reflejados. Volví a disfrutar tus afectos hechos prosa. Gracias.

Maria 27-03-2019 08:30 AM

Aplaudo tus maravillosas publicaciones ,te admiro y espero seguir leyendo todas tus historias y poemas.

Rodolfo Amaya 28-03-2019 12:00 AM

El don del relato vívido le dió Dios a mi apreciado compadre "El Cachaco"; permita el creador que tus letras perduren en el tiempo como recuerdos tristes de un pasado alegre que no volverá pero que aún vive en tu memoria. Un abrazo Compa...!!!

Clara Emilia González Quintero 29-03-2019 03:49 PM

Digno de admirar porque siempre te has destacado en escribir cosas maravillosas, eres un ser muy inteligente,amante del arte la belleza ,don maravilloso que te regaló el señor desde pequeño y que tú has sabido aprovechar felicitaciones mi papi amado

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