Literatura

Otros minicuentos

Diógenes Armando Pino Ávila

28/05/2021 - 04:45

 

Otros minicuentos

 

Cuentos breves publicados en mi libro “La noche de los mil arcoíris” en el capítulo Textículos para el seso.

 

CERRANDO EL ALMA

Desde hace cincuenta años, todas las noches repite como un ritual religioso la rutina de asegurar las puertas y ventanas de su casa, corre cerrojos, aldabas, pestillos, cierra candados, y atraviesa trancas por toda la casa, luego sella con amasijos de papel periódico mojado todas las grietas y junturas desde la que el ojo ajeno pude espiar sus aposentos.

Comenzó su historia a los dieciocho años cuando tomó la decisión de cerrar su alma a los hombres, después del fracaso que tuvo al abrir el corazón y las piernas a su primer amor.

  

EL COMIENZO

Restregó contra la pernera de su pantalón la sudorosa mano que sostenía la pistola. Se concentró en la espera.

—Ya debería haber pasado por aquí; de todas maneras, le quedan pocos minutos de vida —se dijo.

Miró el arma que esgrimía y comprobó que, efectivamente, estaba cargada con el agua de la pileta y siguió esperando a su vecinito.

  

ECLIPSE

En la infinidad del espacio sideral, El Sol y La Luna, viajeros del universo, sufrieron el síndrome humano de la mutua atracción que nada tiene que ver con el ordenamiento gravitacional del cosmos. Él, galante, le declara amor eterno, y ella, bajando los ojos con infinita ternura, le acepta sus pretensiones.

Entre caricias y besos, les llega el deseo. Él, tomando siempre la iniciativa, la cita a un discreto lugar interestelar. Ella, con sumisión de quinceañera, asiste enamorada al encuentro. Ya en su nido de amor, él la desviste presuroso, cubriéndola de besos, venciendo su tímida resistencia. Ella, ingenua, le abraza con pudor y devuelve uno a uno todos los besos. Al rato, para coitar libremente, apagaron la luz.

  

DAVID Y GOLIAT

Cuarenta días. La escena se repetía exactamente igual: un gigantón de los filisteos, bocazas mejor, bajaba de la pequeña montaña al valle y desafiaba a los israelitas de las huestes del Rey Saúl, insultándoles y retándoles a que escogieran a su mejor hombre para que peleara con él, y el que ganara sería el señor de los perdedores y tendrían que servirle.

Ese día, David, el hijo de Isaí de Belén, visitaba a sus tres hermanos mayores, soldados del ejército de Saúl. Estando ahí escuchó al tal Goliat desafiante que insultaba a los soldados de Israel y, no pudiendo aguantar la rabia, corrió hacia donde estaba el gigante. Solo llevaba su cayado, una honda y cinco guijarros tomados del río. El pequeño David en nombre de Jehová desafió a Goliat. A prudente distancia y con precaución sacó la honda y la cargó con un guijarro filudo y lo lanzó con todas sus fuerzas contra Goliat, atinando darle un fuerte golpe en la frente que derrumbó sin conocimiento al gigante. Entonces, por precaución corrió sobre el caído, le quitó la espada y, otra vez por precaución, siempre le cortó la cabeza.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

@tagoto  

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@AvilaDiogenes

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Cien años de soledad: el vallenato más bello del mundo

Cien años de soledad: el vallenato más bello del mundo

  Gabriel García Márquez era un mentiroso empedernido. Sus amigos lo saben, por eso se ríen cuando leen en rimbombantes e imprecis...

Rutas de desamor

Rutas de desamor

Debo confesar que no llegué a la novela El Lugar del Aire (Lumen, 2012) por referencias de escritores, lectores o amigos gracias a q...

Ivan Emilio Gutiérrez expone los horrores de la policía chulavita

Ivan Emilio Gutiérrez expone los horrores de la policía chulavita

Una novela para entender el desarrollo del conflicto colombiano en los últimos 60 años. Así podría describirse la última novela de...

La infancia de Jesús, de J.M. Coetzee

La infancia de Jesús, de J.M. Coetzee

Quiénes se hayan divertido con el humor ácido de Verano, con la que cerraba sus particulares memorias Escenas de una vida de prov...

Mujer

Mujer

Desde lejos se escuchan/ como un río crecido/ Cantan/ ¿A quién?/ al hijo/ que les responde adentro/ Van vaciándose/ aullando como...

Lo más leído

Matilde Lina o la fascinación de las sabanas de El Plan

José Atuesta Mindiola | Música y folclor

Juancho Rois sigue vivo en el corazón de sus seguidores

Alcibiades Nuñez | Música y folclor

¿Cuál es la función de un museo?

Imylce Morales Carmona y Vanessa Freitag | Patrimonio

Luís Magín Díaz, una vida para componer

Redacción | Música y folclor

El problema de fondo y la forma en las canciones vallenatas

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Piratería en el mar Caribe: inicio y contexto

Milton Zambrano Pérez | Historia

La Salsa en Colombia corre por las venas del Caribe

Frank Patiño | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados