Literatura

El eterno caminante: obra y viajes del escritor Herman Hesse

Diego Hernando Castillo y Ana Brigit Rodríguez

09/08/2021 - 05:05

 

El eterno caminante: obra y viajes del escritor Herman Hesse
El escritor Hermann Hesse en Suiza / Foto: créditos a su autor

 

Karl Hermann Hesse nació el 2 de julio de 1877 en Calw, una pequeña ciudad al suroeste de Alemania. Creció en la región de los imponentes Alpes europeos, los cuales se encuentran rodeados por los ríos Danubio y Neckar, además de fértiles valles y bosques de gran belleza, que han servido de inspiración a otros grandes autores como Thomas Mann, quien escribió la aclamada novela La montaña mágica (1924) y Friedrich Nietzsche quien hizo lo propio desde la filosofía con su obra Así habló Zaratustra: Un libro para todos y para nadie (1883-1885).

En 1903, Hermann Hesse conoce el sur de Europa. Viaja a Italia, donde disfruta del clima Mediterráneo y se propone recolectar datos de Giovanni Boccacio y San Francisco de Asís para elaborar sus biografías. De esta manera, Hesse lee e investiga a dos personajes opuestos en su obra, pero que representan sus inicios en esa constante búsqueda de la verdad, de su destino, no limitándose a una única forma de pensamiento ni permitiendo que las doctrinas recibidas en su infancia y juventud le impidieran profundizar sobre visiones rechazadas en su entorno.

En 1911, el eterno caminante, como le apodaron posteriormente, viaja a India y China para escapar de la rutina europea y regresar a Oriente, la región de sus ancestros, donde aprende con más vigor de la filosofía y la sensibilidad oriental, al mismo tiempo que pone en cuestionamiento los valores espirituales aprendidos en Alemania. De este viaje escribe el libro Viaje a India (1913) y le sirve de inspiración para la exitosa novela Siddhartha (1922), un cántico a la espiritualidad que invita a la búsqueda y al conocimiento interior, una autobiografía simbólica de sus más profundas inquietudes. No obstante, Hesse no encontró las respuestas espirituales que estaba buscando y sintió decepción por la situación que estaba atravesando dicha región, dominada por la cultura occidental.

Como lo afirma Bianco (2002), el dominio de la corona británica y con ello la Pax Británica permitió cambios importantes de ideas en India durante esa época. Además, es importante resaltar la influencia de Occidente que sentó las bases para la cultura moderna en ese país, mostrando, en principio, una admiración y encanto por la nueva cultura, pero después un distanciamiento que permitió retomar las formas ancestrales de cultura. Dentro de estas nuevas formas de vida moderna experimentada en India se encuentra la renovación del hinduismo, siendo reinterpretada por la cultura moderna. Sin embargo, la cultura india también se vio reflejada en varias partes de Asia, como el tributo a la religión hindú que ayudó a avivar el orgullo oriental por parte de la población.

Una de las formas de vida que más se destacan en India por aquel periodo es la idea de la filosofía como modo de vida. Zimmer (1965) afirma que el individuo adquiere el conocimiento a través de un maestro que le guía. Sin embargo, el discípulo debía tener una entrega completa y sincera, donde la obediencia y la fe total eran requisitos esenciales para emprender un nuevo conocimiento. El principal objetivo de la filosofía oriental es alcanzar una forma más alta del ser, por el cual se adquiere la verdad; en este sentido el individuo se caracteriza por cosas más allá del mundo humano.

En China por su parte, a raíz de los cambios políticos que se venían dando desde el siglo XIX y la revolución de 1911-1912 se generó una nueva estructura política y con ello la idea de una nueva cultura política, donde la población era inconsciente de los acontecimientos que se venían dando en el Estado (Bianco, 2002). Igualmente, la época de los señores de la guerra condujo al inicio de la China moderna influenciada en gran parte por Occidente y que después supuso un choque cultural. Es por ello que el movimiento chino cultural, movimiento del 4 de mayo, fue una reacción del nacionalismo chino, en el cual los jóvenes chinos se oponían a los enfrentamientos dados en la Gran Guerra con Japón. Este movimiento significó la renovación intelectual, evocó la ilustración y el asalto de los filósofos franceses a la tradición nacional y con un sistema de pensamiento más fuerte que las ideologías, llamado confucionismo.

Todo ello, lleva a la nueva juventud donde se evocaban nuevos valores y orden cultural a partir de la literatura, proclamando la escritura tradicional y de los pueblos y no la lengua clásica, permitiendo que toda la población conociera el mundo de la literatura, un mundo de ideas. Es importante resaltar que el movimiento del 4 de mayo se opuso a la civilización pero no a la nación china, así lo afirma Bianco al exponer que la expresión de Ch’en Tu-hsiu “preferiría ver la ruina de nuestra quintaesencia nacional que la definitiva extinción de nuestra raza, debido a su ineptitud para sobrevivir” (2002, p.63).

Más adelante, hacia el año 1920 cuando se trasladó a Montagnola, Cantón del Tesino (Suiza), Hesse se hunde en trastornos psicológicos y depresivos. Pero su amor por la pintura y los paisajes, le llevan a escribir dos novelas cortas: Klein y Wagner (1920) y El último verano de Klingsor (1920). En esa ciudad, ubicada cerca al Lago de Lugano, se instala en la Casa Rosa y luego en la Casa Camuzzi. Allí escribió las demás novelas conocidas, entre las que se cuentan Siddhartha (1922), El lobo estepario (1927), Narciso y Goldmundo (1930) y El juego de los abalorios (1943), además de relatos, cuentos, poemas y reseñas.

 

Diego Hernando Castillo y Ana Brigit Rodríguez

Universidad Militar Nueva Granada

Acerca de esta publicación: el artículo “ El eterno caminante: obra y viajes del escritor Herman Hesse ” de Diego Hernando Castillo y Ana Brigit Rodríguez, corresponde a un capítulo del ensayo académico publicado anteriormente bajo el título: “ Las obras literarias de Hermann Hesse y la sociedad internacional en América, Europa y Asia durante los siglos XX y XXI ” por los mismos autores.

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