Literatura

José Atuesta Mindiola: “La biología y la poesía son hermanas”

Redacción

24/02/2012 - 13:31

 

José Atuesta MindiolaLa madre de José Atuesta Mindiola llegó a Mariangola cuando el pueblo sólo contaba con una veintena de casas. Hacía un calor inmenso y, poco tiempo después, nacía él. La noticia se extendió rápidamente. Todos querían conocer al hijo de una madre carismática que se dedicaba a la docencia, fundó una iglesia y organizó, incluso, la primera procesión.

Su padre era un poeta aficionado. Un trabajador que leía a menudo, y se interesaba por la medicina. Una figura importante dentro de esos recuerdos que hacen de Mariangola una tierra de afecto.

Allí, José Atuesta estuvo hasta la primaria, continuó en el Bachillerato y, luego, decidió irse a la capital para estudiar bioquímica. En 1977, le nombraron rector del Colegio Rodolfo Castro en Mariangola.

Ese retorno a la tierra natal le permitió volver a sentir el calor de la familia, la cercanía de las amistades y el apego a esos recuerdos imborrables. Ese entorno le incitó a lanzarse en muchas iniciativas: formó un club deportivo, organizó “La danza del tigre” y llegó incluso a publicar en 1982 el primer libro de poemas de Valledupar: “A los ojos de todos”. Un libro que nace de un reencuentro con la infancia.

Cuando le preguntamos por qué motivo no se había escrito nada en Valledupar antes de su libro nos responde que quizás sea por la influencia de la oralidad. Luego, nos da otra explicación: el miedo a publicar, y nos aporta el ejemplo de un amigo poeta muy exigente consigo mismo que se pasa el tiempo corrigiendo y nunca publica.

Ocho años estuvo José Atuesta Mindiola en Mariangola, impartiendo clases de biología antes de trasladarse a Valledupar. “La biología y la poesía son hermanas”, nos explica. Ambas representan la vida. Ambas nacen de la contemplación.

En el 91 publica “Dulce Arena del Musengue”. Ese libro marca un reencuentro con los amigos escritores y el mundo de la poesía en general. La palabra “Musengue” –una pala que uno usa para espantar a los mosquitos– le llamó la atención y, finalmente, acabó siendo parte del título.

Sus temáticas suelen ser de tipo social, cultural o identitario. Hablan de la Tierra, de la naturaleza, los familiares y los amigos. Mezclan lo cercano, lo diario, con cuestiones más abstractas.

En 1996, el fondo mixto de cultura le publica el libro de poemas “Estación de los cuerpos”. Un libro que abre una etapa más madura en su estilo y en el lenguaje. Además, José Atuesta reconoce que en esa época la poesía ganó presencia a través del programa de humanidades de la Universidad Popular del Cesar, pero también de la actividad departamental del Banco de la República.

En 2003 gana el premio nacional Casa de Poesía Silva y al año siguiente publica el libro de poemas “Valledupar desde la otra orilla”. Una obra que ofrece una mirada distinta de la ciudad, más antropológica.

Tras publicar “Décimas Vallenatas” en el año 2006 y “La décima es como el río” en el 2008, José Atuesta viaja a Cuba en un viaje organizado por la Fundación de Reyes y Juglares. El viaje le impacta especialmente por la situación política que atraviesa la isla pero también por la falta de conocimiento que existe entre un pueblo y otro.

En los últimos años, José Atuesta vuelve a la poesía libre con “Metáforas de los árboles”. Una obra maravillosa que alterna poemas rebeldes con otros más reflexivos. La temática de la naturaleza se liga con otras denuncias del afán de dinero y de poder. “En el fondo, el arte siempre es una protesta”, nos explica el autor.

En su última publicación, “Sonetos Vallenatos” (2011), José Atuesta describe la violencia reciente perpetrada por los grupos armados y se muestra cercano de la actualidad de su región.

De momento, el poeta no contempla publicar nada. Anda muy ocupado con los preparativos del Foro sobre Calixto Ochoa el 23 de abril. La organización del evento implica muchos esfuerzos pero él se muestra muy entusiasta: “Conozco muy bien a Calixto ––afirma––. ¡Fui su vecino!”.

 

PanoramaCultural.com.co

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Una pregunta exclusiva e inocente, una respuesta descarnada y reveladora

Una pregunta exclusiva e inocente, una respuesta descarnada y reveladora

La muerte de Gabriel García Márquez ha producido tal conmoción en nuestras letras, como no se registraba una desde 1986, cuando mu...

Manuel Zapata Olivella y sus viajes existenciales: unas etapas destacables de su vida

Manuel Zapata Olivella y sus viajes existenciales: unas etapas destacables de su vida

  Viajar fue para Manuel Zapata Olivella una forma de descubrir el mundo, pero también de encontrarse a sí mismo, en el espejo de l...

Juramento

Juramento

Eran las nueve de una noche de comienzos del noventa y ocho. Esperábamos ansiosos a un grupo de mujeres que Nabyl y El Negro habían...

Déjame soñar contigo: cuando la música y el arte se unen para contar una historia

Déjame soñar contigo: cuando la música y el arte se unen para contar una historia

  “Déjame soñar contigo” llegó a mí por esas coincidencias maravillosas de la vida: conocí a Arianna Saurith Fernández, su ...

Más vale llegar a tiempo

Más vale llegar a tiempo

  El sol comenzaba a calentar abriéndose paso a la fuerza por entre una maraña de nubes viajeras que habían perdido el paso del vi...

Lo más leído

Las 5 canciones más queridas de José Barros

Redacción | Música y folclor

José Barros navega en La Piragua del recuerdo

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

El tabaco: una historia americana

María Solórzano | Historia

Historias de amores: John Lennon y Yoko Ono

Juan Carlos Boveri | Ocio y sociedad

Una experiencia inolvidable: Escalona en París

Clemente Arturo Quintero Castro | Música y folclor

Julio Cortázar: el mejor saxo alto

Fabio Martínez | Literatura

El Partido Conservador: “el bobo del pueblo”

Eddie José Dániels García | Historia

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados