Literatura

Insomnio

Luis Carlos Guerra Ávila

28/02/2023 - 05:45

 

Insomnio

 

Una de la madrugada, sin conciliar el sueño, dando vueltas muy despacio, para no despertar a mi esposa. Algo molestaba mi cara, me levanté, entré al baño, me miré en el espejo, y tenía dibujado los resortes de mi libreta de notas, en la mejilla, ¡claro! Duerme conmigo, debajo de mi almohada, suelo escribir a cualquier hora, para atrapar la musa, sea un poema o una canción.

Vuelvo a la cama, han transcurrido quince minutos, prendo el televisor sin volumen, razones obvias, y están presentando los premios Oscar, apago y se me ocurre escribir esto: “Mejor Película: Mi vida, Mejor guion: Mi familia, Mejores Actores de reparto: Mis Amigos, Mejor Actor: Mi Padre Mejor Actriz: Mi Madre, Mejor Libretista: Dios”. Luego, pienso que son bobadas escritas a altas horas de la noche, pero creo que es mejor que contar ovejas. Comienzo a pelear con mis pensamientos, únicos responsables de que no pueda dormir, será difícil conciliar el sueño, me levanto nuevamente me asomo por la ventana y observo el celador dormido en medio del parque, envidio su forma de dormir, una y otra vez trato de cerrar los ojos, quisiera tener unas pinzas, para ejercer presión y que no se despegaran. Es una lucha frontal contra mi deseo de dormir, una batalla silenciosa en mi alcoba, el silencio de la espesa noche, es testigo de mi insomnio, el reloj avanza lentamente, son horas inagotables, la pesadumbre aparece de pronto y va haciendo mella en mí y en algún punto de la ciudad, lejos muy lejos, escucho una sirena de ambulancia, un sonido lánguido, tal vez, igual al estado del enfermo que lleva, nunca me ha gustado oír esos soniquetes, sobre todo de noche, es un mal presagio, escucho de nuevo un mutismo incesante, aparece en escena de mi obra nocturna, el ladrido de un perro, y en la lejanía, otro contesta, y, poco a poco, se va formando una sinfonía de aullidos, como si yo fuera el director de la orquesta, luego se callan y vuelvo a concentrarme para ver si por fin duermo. Después de haber escuchado pasar tres motos y dos carros, elucubro sin fundamentos y percibo, el frío de la madrugada, sospecho que el celador sigue durmiendo, pero esta vez, no me levanto, los ojos están agotados, el sueño aparece de pronto, y se van cerrando lentamente, mi cuerpo se relaja, creo que ya, por fin, dormiré plácidamente. Mi mamá alguna vez me dijo, que si uno mismo se ponía cuidado, y hacía custodia del sueño, uno mismo se cogía pillao, roncando y, cuando al fin alcanzo a escuchar el primer ronquido, como prueba de haber logrado mi objetivo; ¡suena el despertador! 4:30 am, ni modo, el deber me llama, a ducharme y a salir para el trabajo, esperar la noche nuevamente, otra batalla me espera, una pelea en el silencio, en el sigilo de las sombras y la oscuridad…

 

Luis Carlos Guerra Ávila

Tachi Guerra                                                                                                                                                                                                                                                    

 

Sobre el autor

Luis Carlos Guerra Ávila

Luis Carlos Guerra Ávila

Magiriaimo Literario

Luis Carlos "El tachi" Guerra Avila nació en Codazzi, Cesar, un 09-04-62. Escritor, compositor y poeta. Entre sus obras tiene dos producciones musicales: "Auténtico", comercial, y "Misa vallenata", cristiana. Un poemario: "Nadie sabe que soy poeta". Varios ensayos y crónicas: "Origen de la música de acordeón”, “El ultimo juglar”, y análisis literarios de Juancho Polo Valencia, Doña Petra, Hijo de José Camilo, Hígado encebollado, entre otros. Actualmente se dedica a defender el río Magiriamo en Codazzi, como presidente de la Fundación Somos Codazzi y reside en Valledupar (Cesar).

2 Comentarios


Hidalgo Velez Barranci 28-02-2023 06:35 AM

Amigo luis carlos, ya somos dos que casi no dormimos, me pasa lo mismo puede charlar conmigo a cualquier hora de la noche. Tal vez con mi charla su musa se presente más rápidamente.

Aureliano Monroy 28-02-2023 06:37 PM

Excelente

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Encuentros: cuando la literatura debate la paz

Encuentros: cuando la literatura debate la paz

¿Cuánto estamos dispuesto a perdonar a aquel que no nos ha pedido perdón? “Para ser feliz, no esperes a tus pies la humillación...

Macondo: perfil de Gabo

Macondo: perfil de Gabo

  Gabriel García Márquez era niño cuando su abuelo lo llevó a la plaza de mercado cerca de la compañía bananera. Esa mañana qu...

Literatura para niños: una forma natural de aprender a leer

Literatura para niños: una forma natural de aprender a leer

  El contacto con libros para niños se puede presentar desde antes de nacer o desde la cuna, cuando se coloca en las manos del niño...

Ramón Bacca: últimas palabras

Ramón Bacca: últimas palabras

  La muerte de Ramón me deja frío. Hablábamos con mucha frecuencia. Eran charlas largas, plenas de picardía y humor. El 11 de en...

La anatomía de una Azucena

La anatomía de una Azucena

  Una fuerza misteriosa, en forma irresistible atraía mi vista hacia ella. Era la primera vez que la veía, no podía quitar mis ojo...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados