Literatura

Un encuentro con el escritor Arnoldo Mestre Arzuaga

Redacción

01/03/2012 - 11:00

 

Arnoldo MestreDesde niño escribe cuentos. Es su género predilecto. Los escribe en su tiempo libre, cada vez que algo le llama la atención. “Todas mis obras parten de un hecho real”, explica Arnoldo Mestre.

Este abogado nacido en Valledupar, apasionado por la ganadería, cultiva el gusto por la escritura con toda la sencillez del mundo, y eso le funciona. En el año 2010 ganó una convocatoria de narrativa breve organizada por la Casa de la Cultura con un cuento llamado “Carmen Matojo” en el cual una prostituta viola las reglas de la prostitución y cae en desgracia.

En El Pilón empezó a publicar sus primeros artículos históricos y, siguiendo los consejos de la jefa de edición de aquella época (Ana María Ferrer), se dedicó a redactar cuentos. “Le debo mucho a Ana María Ferrer ––reconoce el autor––. Ella me impulsó a escribir”.

El mundo de la narrativa le fue atrapando poco a poco hasta que dejó de escribir para El Pilón y se dedicó solamente a sus cuentos y novelas. “Lo mío es espontáneo”, nos comenta para explicar ese cambio y, luego, nos presenta el fruto de ese giro existencial: su primera novela.

“El hombre de las cachacas” fue publicada en el 2004 y en ella se describe la historia de un hombre que vive con dos mujeres. Lo curioso es que ambas son amigas y mantienen una relación extraña.

Su segunda novela “Gracias a Cupertino” publicada en 2010 aborda con un estilo costeño y sencillo nuevos temas como las guerras civiles y la aparición de la Virgen de la Candelaria en el año 1899 (pocos días antes de la guerra de los mil días).

El autor nos revela que es un gran admirador de David Sánchez Juliao (autor de “Buenos días, América”) y de Gabriel García Márquez. En las obras de ambos escritores, Arnoldo encuentra la esencia de ese Macondo en el que vive y que se esfuerza en reconstruir.

Últimamente Arnoldo Mestre está trabajando de lleno en un proyecto de antología. Su idea es publicar un libro de cuentos en el que también aparecerán otros cinco autores de Valledupar. Pero mantengamos el misterio hasta finales de año, que es cuando debería ver la luz…

3 Comentarios


jose alejandro hernandez 06-02-2016 11:36 PM

que bien

Zoraya 09-08-2017 10:19 AM

Muy interesante y muy bien el artículo felicidsded

Zoraya 09-08-2017 10:20 AM

Muy interesante y muy bien el artículo felicidsded

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

“Yo a los cinco años ya estaba declamando”: El Indio Rómulo

“Yo a los cinco años ya estaba declamando”: El Indio Rómulo

  Hacer remembranza de “El Indio Rómulo” es hacer patria. Es retroceder en el tiempo y vivir muy intensamente momentos imbor...

Cacería

Cacería

  El asunto no era tan sencillo. Primero porque Óscar Javier Vásquez estuvo implicado en un homicidio en el que lo habían declar...

Las ninfas de Macondo

Las ninfas de Macondo

En los prolegómenos de la saga, Cien años de soledad nos muestra a “dos adolescentes desconocidas y hermosas, bordando en el bastid...

La hora literaria, un encuentro mensual en Valledupar

La hora literaria, un encuentro mensual en Valledupar

Jueves 9 de febrero del 2012. Son casi las 7 de la tarde y, en la sala de actos de la Cámara de Comercio de Valledupar, empieza “La ...

Ojos fraternos y otros poemas de Luiz Mizar

Ojos fraternos y otros poemas de Luiz Mizar

Luis Mizar nació el 8 de julio de 1961 en el tradicional barrio Cañaguate de Valledupar y su niñez la vivió al lado de sus padres e...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados