Medio ambiente

El ecosistema, ¿un desempleado más?

María Ruth Mosquera

03/07/2015 - 06:10

 

¿Cómo cuando te van quitando las condiciones para que puedas desarrollar tu trabajo y te vas quedando sin empleo? Así.

Esta es la realidad de un personaje llamado Ecosistema, cuyo trabajo o desarrollo de sus funciones está vitalmente ligada a la existencia de cada ser vivo en el planeta. Él contribuye a la regulación del clima y hacen regulación hídrica para garantizar que en época de invierno el agua que cae en las montañas y en los valles no se evapore sino que se almacene, que se pueda infiltrar en el suelo y pueda estar disponible en los acuíferos. Hace  también suministro de servicios biodiversos que las personas extraen del bosque; realiza procesos de polinización, que es fundamental para que puedan existir ciertos productos agrícolas; parasitismo, que influye para que disminuyan algunos insectos plaga, que a su vez tienen un valioso rol en la dinámica de relación entre predadores y presas: Ayudan a la descomposición del material que se encuentra en el campo, de modo que esos componentes regresen al sistema y puedan ser utilizados.

Es una transcendental función ecosistémica el almacenamiento de carbono, que se hace en la biomasa (tallos, hojas, flores) y en el suelo. Son quizás las más populares en estos tiempos de calentamiento global, fenómenos impredecibles de la naturaleza, de fuertes calores e intensos inviernos, a causa del incremento del dióxido de carbono (CO2) en la tierra, provocado por los procesos los procesos adversos para los ecosistemas, que en esta medida, cada días más se están quedando sin ‘empleo’. El biólogo Fabio Lozano, coordinador de proyectos de Paisajes Rurales, una corporación que adelanta acciones en favor del ecosistema, explica el proceso: “Lo que hacen las raíces es capturar ese CO2 para convertirlo en biomasa; entonces son como almacenes de CO2; si quemáramos el bosque, liberaríamos todo el CO2 que ellos tienen almacenado y eso incrementaría la temperatura”.

Explica el experto que hoy estamos en una situación crítica porque el nivel de CO2 en la atmósfera ha hecho que la temperatura aumente un grado centígrado. “Se cree que para el año 2050 habrá incrementado dos grados más; entonces eso va a cambiar la distribución del ecosistema, la posibilidad de que la gente pueda vivir en ciertos sitios, la disponibilidad de muchos recursos. Eso va a tener unos efectos críticos”.

Lo que dice Fabio Lozano se entiende a la luz de servicios que ofrece el ecosistema como “ser habitado para la gente, ser fuente para otras cosas como madera, vivienda, contribución a la fertilidad del suelo, fundamental para que podamos tener agricultura; funciones que nosotros apreciamos en la medida que las utilizamos de manera consciente y esos son los que se llaman servicios ambientales”.

Y son esos servicios ambientales, los que han venido ofreciendo los ecosistemas, de manera gratuita y sin remuneración alguna, lo que hoy se están perdiendo la humanidad entera. “Creo que nosotros los estamos dejando sin empleo y a la vez nos estamos quedando sin los servicios; esa es la relación crítica que tenemos y es que estamos quitando al ecosistema de un empleo que es gratuito y nos estamos quedando sin ese servicio que nos está prestando”.

Tomar consciencia es la respuesta para frenar el proceso de degradación del ecosistema, es decir; dejar de destruir, permitir que el ecosistema siga cumpliendo sus funciones. “Lo importante es entender que nosotros jugamos un papel fundamental en esa pérdida de esas funciones, que lo primero que debemos hacer es frenar el proceso de deforestación, de quemas, de malas prácticas agrícolas, para que podamos iniciar un proceso de recuperación. Paulatinamente, con la participación de todos, es posible, viable; pero debemos detener ese proceso de perturbación del ecosistema, porque no podemos unos tratar de recuperar y otros seguir destruyendo, porque entonces esa relación nunca nos va a permitir llegar a una condición en la que podamos mantenernos en la ciudades, que dependen de los ecosistemas que se están generando en el campo y la gente en el campo, que también se beneficia de los servicios y nos provee a nosotros alimentos”, concluye Lozano.

Hay quienes ya están en la tarea de avanzar en procesos que permitan devolverle el empleo al ecosistema. ‘El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo , PNUD, ejecuta el proyecto ‘Uso sostenible y conservación de la biodiversidad en ecosistemas secos para garantizar el flujo de los servicios ecosistémicos y mitigar procesos de deforestación y desertificación’. Participan otras entidades como la Corporación Paisajes Rurales, el Fondo Patrimonio Natural, el Instituto Alexander Von Humboldt y las Corporaciones Autónomas Regionales de Valle del Cauca, Tolima, Huila, Bolívar, La Guajira y Cesar, departamentos con zonas de trabajo del proyecto.

La tarea comenzó desde el año pasado y se aspira, entre otros resultados, que para el año 2018 se haya logrado cobijar 18.000 hectáreas de bosque seco con medidas de protección y en mil hectáreas más se haya comenzado un proceso de un manejo sostenible del suelo mejorado a través de la recuperación de mil hectáreas de bosques secos para proveer flujos hídricos sostenidos en seis subcuencas hidrográficas e incrementar la conectividad del paisaje (estructural y funcional) entre parches de bosques. Estas subcuencas son: Río Cañas y río Ancho en el municipio de Dibulla, La Guajira; ríos Garupal y Diluvio en Valledupar, Cesar; Arroyo Grande, en los municipios de San Juan Nepomuceno y San Jacinto, Bolívar; río Dagua en los municipios de Dagua, Restrepo, Las Cumbres y Vijes, en Valle del Cauca; río Yaví en Natagaima, Tolima; río Aipe, río Pata, Quebrada Bambuca, en Aipe y Neiva, Huila.

“Estamos trabajando para aportar a que frenemos ese proceso de transformación , de deterioro de un ecosistema que es muy importante para el país, que es el bosque seco tropical, que nos presta muchos servicios ambientales, que está en el nivel más crítico de los ecosistemas que tenemos y que por ende debe tener una prioridad”.

  

María Ruth Mosquera

@sherowiya

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La Pareja de la conservación

La Pareja de la conservación

  Son raras las parejas que conviven sin tener problemas graves. Esta frase es de Jovan Ortiz, un hombre llanero de baja estatura, de...

El acceso a la energía eléctrica en Colombia

El acceso a la energía eléctrica en Colombia

El acceso al servicio de energía eléctrica en Colombia es una odisea. En zonas apartadas del país, muchos hogares no disfrutan del a...

La bioconstrucción, una oportunidad de desarrollo en Valledupar

La bioconstrucción, una oportunidad de desarrollo en Valledupar

La bioconstrucción es un enfoque arquitectónico que responde a las necesidades del mundo moderno en materia de eficiencia energética...

Los recursos de la naturaleza como sujetos de derechos

Los recursos de la naturaleza como sujetos de derechos

“El hombre es la medida de todas las cosas: de las que son en cuanto son, de las que no son en cuanto no son”. Lo anterior se le at...

Arquitectura, ciudades y cambio climático

Arquitectura, ciudades y cambio climático

  En 1992, las Naciones Unidas divulgó un documento denominado Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. ...

Lo más leído

El Balay, el toro inmortal de Don Arturo Cumplido

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Garrido, el verdadero apellido de García Márquez

Eddie José Dániels García | Literatura

Pablo Flórez: la voz cantante del porro cantado

Enoin Humanez Blanquicett | Música y folclor

Jairo Varela, el que consolidó la identidad de la salsa colombiana

Enoin Humanez Blanquicett | Música y folclor

El machismo en las canciones vallenatas

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Adiós, Caño lindo. Adiós panorama delicioso de los llanos

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados