Medio ambiente

Vinicunca: la montaña de los siete colores que sobrevivió a la minería en el Perú

Diego Andrés Miranda

13/07/2018 - 17:00

 

Vinicunca: la montaña de los siete colores que sobrevivió a la minería en el Perú
Vinicunca, la montaña de los siete colores / Foto: Peru.com

A 5.200 metros sobre el nivel del mar y a 100 kilómetros al sureste de Cusco, en el distrito de Pitumarca, en el Perú; se encuentra la montaña de los Siete Colores, también conocida como Vinicunca o Arcoíris.

Vinicunca debe su atractivo a sus laderas y cumbres bañadas por franjas de diversos colores llamativos relacionados con los minerales que alberga este monumento orográfico. “Rosado o fucsia: mezcla de arcilla roja, fangolitas (fango) y arena. Blanquecino: arenisca (arena de cuarzo) y piedra caliza. Morado o lavanda: marga (mezcla de arcilla y carbonato de calcio) y silicatos. Rojo: argilitas y arcillas. Verde: arcillas ricas en ferro magnesiano (mezcla de hierro y magnesio) y óxido de cobre. Pardos amarillentos, mostaza o dorado: limonitas, areniscas calcáreas ricas en minerales sulfurados (combinados con azufre)”. De acuerdo con un artículo de BBC, este sitio turístico fue conocido a nivel mundial desde el año 2016, época desde la cual se han registrado cerca de 1.000 viajeros al día que llegan con el objetivo de tomarse una foto con la cumbre multicolor.[1]

En 2017, la montaña de los siete colores,fue reconocida por expertos en viajes, como uno de los 100 lugares para conocer antes de morir y se atribuye su reciente éxito a la popularidad de las redes sociales, los teléfonos inteligentes y la fotografía digital en el mundo. Pero, como si se tratara del mito del Rey Midas[2], quien suplicó al dios Dionisio para que le retirase el hechizo de convertir lo que tocaba en oro, enfermo y atormentado por su don, gracias al hambre y la sed que sufrió después de transformar en oro su palacio, su comida y su bebida. Asimismo el cerro Vinicunca, dada la riqueza mineral que alberga, estuvo en riesgo de extinguirse por la explotación minera que se autorizó o concesionó a una empresa canadiense en zonas que incluían los límites del cerro Vinicunca; y, que al igual que Midas, estuvo a punto de morir por el amor desmedido a un mineral.   

Minquest Perú S.A.C. es una sociedad constituida legalmente como Sociedad Anónima Cerrada, de acuerdo con la legislación de Perú, que se dedica a las actividades relacionadas con metales y minerales. Esta empresa canadiense se interesó en los minerales que se alojan al interior del cerro Vinicunca y presentó los respectivos formularios de concesión ante el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico - INGEMMET, entidad adscrita al Ministerio de Energía y Minas para el proceso de otorgamiento de concesión en marzo de 2015, la cual fue otorgada mediante resolución de Presidencia número 0710-2018-INGEMMET/PCD/PM, el 16 de marzo de 2018.[3]

La zona otorgada en concesión para el aprovechamiento minero en Vinicunca fue denominada RED BEDS 2, con un área de 400 hectáreas entre las provincias de Canchis y Quispicanchi, y que abarca la totalidad de la famosa montaña. El área en mención también se superpone con territorios de las comunidades campesinas de Chillihuani y Pampachiri. Esta situación fue difundida internacionalmente y despertó la alerta e indignación de colectivos y medios de comunicación relacionados con la protección del medio ambiente, así como la movilización de grupos indígenas y otros sectores comunitarios de la sociedad peruana, en contra de la explotación minera en las zonas de influencia de la montaña de los siete colores, riqueza natural recién descubierta y que desde el año 2016, de acuerdo con las entidades locales, estaría impulsando el sector económico dedicado al turismo y al turismo cultural; dadas las relaciones estrechas que vinculan a este lugar con actividades religiosas de la región andina y la peregrinación de feligreses y turistas tanto nacionales como extranjeros. Sin embargo, de acuerdo con información presentada por el Ministerio de Energía y Minas, la empresa minera no ha realizado otras actuaciones tendientes a la obtención o explotación de los minerales presentes en la zona otorgada en concesión.

Medios de comunicación a nivel mundial registraron la noticia como una eventual destrucción del santuario natural que causa preocupación en colectivos ambientales de todo el mundo. El ejemplo más relevante en la movilización comunitaria es el trabajo realizado por la ONG CooperAcción, una asociación civil sin fines de lucro peruana, que desde 1997 promueve la protección de derechos como el medio ambiente, presentó el 18 de junio de 2018 un artículo de análisis sobre el procedimiento de concesión el área que comprende la Montaña de Siete Colores, precisando la inconsistencia en planificación territorial a nivel departamental y las áreas legalmente constituidas como áreas de protección ambiental por normas locales; constituyéndose en un mensaje de alerta a la comunidad y a la sociedad en general sobre el desconocimiento y vulneración del patrimonio natural conformado de todos los bienes y servicios que se encuentran presentes en la naturaleza, como; los bosques, ríos, caminos, quebradas y montañas; que al igual que los animales salvajes y otras especies naturales despiertan en las personas que conforman una nación, sentimientos que representan la belleza y la perfección, bienes que no pueden ser valorados materialmente.[4]

Producto de la presión mediática producida ante la eventual explotación minera en el cerro Vinicunca, la empresa minera MINQUEST PERÚ S.A.C., mediante comunicación enviada a las instituciones y organismos gubernamentales como el Ministerio de Energía y Minas, Gobierno Regional del Cusco, Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco, Gerencia Regional de Recursos Naturales, Gestión del Medio Ambiente –del Gobierno Regional del Cusco; manifestó formalmente su intención de ceder la concesión RED BEDS 2, lo que significa que desaparece el riesgo de destrucción de la montaña de los siete colores en Perú.

Las rutas en la montaña multicolor seguirán abiertas, se tomarán más fotos y selfies, y los caminantes compartirán sus momentos en sus redes sociales preferidas, ocasionando que más personas conozcan este atractivo turístico de Los Andes Americanos y la República del Perú. En buena hora, para el medio ambiente y la protección del patrimonio natural de Latinoamérica, pues en beneficio de la humanidad, las organizaciones ambientales y, los colectivos académicos y de periodismo social trabajan por la documentación de situaciones sociales con el fin de evitar la destrucción de bienes naturales importantes para el turismo, la economía, la identidad cultural y la salvaguarda de las tradiciones culturales; sin nombrar el valor natural y de interdependencia ecológica con todos los sistemas naturales del planeta, que en este caso también aporta a la importancia que tiene el cerro de Vinicunca: la montaña de los siete colores que sobrevivió a la minería en Perú.

Comparte tu experiencia y ayuda a que más personas conozcan esta maravilla de la naturaleza. Puedes hacerlo dejando un comentario o compartiendo en la red social que prefieras; y más personas puedan conocer esta maravilla descubierta en América del Sur.     

   

Diego Andrés Mirada Guzmán

 


[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias-44217233

[2] https://www.mitologia.info/el-rey-midas/

[3] http://www.minem.gob.pe/_detallenoticia.php?idSector=9&idTitular=8538

[4] http://cooperaccion.org.pe/incoherencia-del-sistema-de-planificacion-territorial/

Sobre el autor

Diego Andrés Miranda

Diego Andrés Miranda

Crónica ambiental

Abogado Especialista en Derecho del Medio Ambiente, Asesor en temáticas de Cambio Climático y Desarrollo Sostenible. Aborda en sus artículos temas más actuales relacionados con el medio ambiente de Colombia y el Caribe.

@diegoAmiranda

4 Comentarios


Onner Velásquez 16-07-2018 12:49 PM

Gracias Señor abogado y especialista, por compartir tan bello paisaje... por excelente artículo.

Liseth Montaño 16-07-2018 02:39 PM

Muy interesante este artículo, hermosa esta variedad de colores de esta montaña producto de la riqueza mineral que le otorga la naturaleza, magnífico el trabajo de esta asociación por defender este sitio tan hermoso y lastima que nosotros los seres humanos siempre tengamos en nuestro pensamiento el factor dinero con énfasis en sacar provecho rápido de todo sin mirar atrás pero el turismo también es un productor de dinero pero más amigable con el medio ambiente, muchas gracias Doctor por este artículo y este gran mensaje para la sociedad... Éxitos

Liesbed 16-07-2018 02:40 PM

Excelente reporte ,estás las cosas que debemos hacer vírales en las redes para poder llagar a obtener sedultadosbpositivos en pro a de defender nuestro planeta por encima de los intereses económicos de otros.

María Reina 16-07-2018 03:18 PM

Muy Inspiradora la información para seguir trabajando en la defensa de nuestra naturaleza, al fin y al cabo somos parte de ella y no sus dueños.

Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

El regreso del fenómeno El Niño

El regreso del fenómeno El Niño

Tras más de un año de gestación, finalmente se ha vuelto a desatar el fenómeno de El Niño en América Latina. Así fue anunciada...

Las tuquecas de cualquier lugar

Las tuquecas de cualquier lugar

Hemidactylus mabovia. Un nombre extranjero y científico sin familiaridad entre nosotros. Es el distintivo con el cual se diferencia en...

El suelo, recurso natural clave para el progreso

El suelo, recurso natural clave para el progreso

Es innegable la importancia y la relación vital que existe entre los recursos naturales y la existencia humana. No podemos olvidarno...

Cultura Ambiental

Cultura Ambiental

Se han gastado y utilizado miles de resmas de papel y escrito cantidades de letras en pro de alertar, programar, celebrar, difundir, ...

El crimen ambiental que nunca debió producirse

El crimen ambiental que nunca debió producirse

Desolada y acongojada, la dueña de la finca Río de Janeiro  nos transmite la noticia. Las palabras brotan con un notable desaliento....

Lo más leído

Semana Santa y oralidad

Diógenes Armando Pino Ávila | Patrimonio

El Palo de Cañaguate

Aníbal Martínez Zuleta | Medio ambiente

Obras son amores: la plaza Alfonso López

Alberto Muñoz Peñaloza | Patrimonio

La noche que Gabo cantó vallenatos en Valledupar

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

La mecedora: remedio infalible

Henry Vergara Sagbini | Ocio y sociedad

Síguenos

facebook twitter youtube