Música y folclor

Héctor Lavoe: el cantante de los cantantes

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

10/10/2024 - 01:17

 

Héctor Lavoe: el cantante de los cantantes
Héctor Lavoe, el cantante de los cantantes / Foto: créditos a su autor

 

In memoriam de Héctor Juan Pérez Martínez, “Héctor Lavoe” (Ponce, Puerto Rico, 30 de septiembre de 1946 - Queens, Nueva York, Estados Unidos, 29 de junio de 1993)

“…Yo…, soy el cantante…

Que hoy han venido a escuchar.

Lo mejor… del repertorio…

A ustedes voy a brindar…”.

(“Comedia”, 1978).

Lavoe, “El hombre de los mil seudónimos” __tal como también lo denomino__, será el protagonista irrenunciable __digo yo, no sé ustedes, amables lectores__ de una historia llamada “Salsa”. Sí: ya lo sé que hay otros cuantos de renombre y unas tantas orquestas y agrupaciones más que merecen un magno espacio en las futuras enciclopedias que retratarán, en extenso, la historia de tan hermoso género musical (por ejemplo, acerca de la emblemática, “Fania all star”, bajo la conducción, en su época, del maestro, Johnny Pacheco, y de la que, “¡El cantante!”, hizo parte, con alma y corazón, al participar en 6 álbumes de estudio y 10 producciones en vivo). Pero Lavoe es y seguirá siendo… ¡Lavoe!

Comienzo con un entremés:

La canción “Ausencia” (W. Colón / H. Lavoe), no obstante, es infaltable en cualquier compilación salsera a que haya lugar; tan así que, de tantos recopilatorios, se encuentra en los recordables “Música para perros… ¡Bien perros!” (1999) y “Los boleros de la F. M.” (2002), ambos, producidos por la famosa disquera colombiana, FM Discos & Cintas.

La recuerdan:

“…Ha terminado otro capítulo en mi vida…

La mujer que amaba… ¡Hoy se me fue…!

Esperando… Noche y día…

¡Y no se decide a volver…! ...”.

(“Cosa Nostra”, 1970).

Claro que, al interior de los musicales ya referidos, se encuentran otras voces históricas como la de Celia Cruz, “La guarachera de Cuba”; Roberto Roena, “El rey del bongó”; Willie Colón; Joe Cuba; “Cheo” Feliciano; Rubén Blades; o hasta las conocidas, “The Lebron Brothers” y la antiquísima, “TNT Band”. (Todos los anteriores, baluartes, desde luego, que conocieron del talento y la persona del gran Héctor Lavoe).

Con “Ausencia”, entonces, se abre paso para iniciar esta concisa retrospectiva a la memoria de “La voz”. O “El cantante de los cantantes”. O “El jibarito de Ponce”. O “El rey de la puntualidad”. En suma, ¿ya notan por qué lo llamo “El hombre de los mil seudónimos?

Así pues, el ponceño Héctor Lavoe se inició musicalmente en la “New Yorker Band” por allá en la década de 1960, pero fue con Willie Colón y la “Fania all star” donde su carrera se catapultó al punto de dejar hasta nuestros días una grandilocuente huella, __imborrable, claro__, no solo por su inconfundible personalidad en los escenarios sino también por tan llamativa voz que poseía.

En línea con lo anterior, valga decir que, al lado de la orquesta del también magnánimo, Willie Colón, participó en la producción de 10 álbumes musicales bajo la bendición de la discográfica, “Fania”, siendo el primero de ellos el recordable “El malo” (1967). Y subsiguiente los trabajos “The hustler” (1968); “Guisando” (1969) y, “Cosa nostra”, el cuarto, del año 70, donde se hallan inmersas las hoy reconocidas “Che che, cole” (W. Colón) y la ya referida, a modo de introito, “Ausencia”.

Para 1971 lanzan al mercado “La gran fuga” y “Asalto navideño” con la recordable del mismo título obra de Roberto García y la clásica “La murga” (W. Colón / H. Lavoe); y, en 1972, un séptimo álbum bajo el mote “El Juicio” con las conocidas “Ah, ah, o no” (W. Colón) y “Aguanile” (W. Colón / H. Lavoe) cuyo éxito también fue interpretado de manera formidable por el excelso cantante, Marc Anthony, cuando se homenajeó la memoria de Lavoe en la película “El cantante” (2007).

En 1973, se dan a conocer al público latinoamericano dos álbumes más titulados “Lo mato” (“Si no compra este LP”) con tres éxitos para la historia: “Todo tiene su final” (W. Colón), “Calle luna, calle sol” (W. Colón) y “El día de mi suerte” (W. Colón / H. Lavoe) y el trabajo musical, “Asalto Navideño II”, con la melodía insigne, “La banda”, propiedad de Marty Sheller y W. Colón.

Fue con “The good, the bad, the ugly”, de 1975, que la era de Lavoe al interior de la orquesta de Colón llegó a su fin para, al lado de Fania Records, iniciarse en tal lustro como solista con la presentación del primer trabajo discográfico, “La voz”, plasmándose las sonadas líricas “El todopoderoso” (Perucho Torcat / W. Colón / H. Lavoe) y “Emborráchame de amor” de Mario Cavagnaro.

“De ti depende”, de 1976, fue el siguiente con la compañía de la emblemática “Periódico de ayer” de la autoría del reconocido compositor musical Catalino “Tite” Curet. Dos años más tarde, en 1978, se da a conocer “Comedia” y el clásico, “El cantante”, escrita por otro grande: Rubén Blades. Y, con dos álbumes más cerró con ahínco su participación musical en los años setenta, a saber: “Recordando a Felipe Pirela” y las proverbiales “Sombras nada más” de José M. Cortu y Francisco Lomuto y el sentido lamento “El retrato de mamá” (bajo derechos reservados de autor) y la producción, “Feliz navidad”, con la participación de los destacados músicos Daniel Santos y Víctor Guillermo “Yomo” Toro.

Cinco producciones musicales más hicieron parte de la vida musical de Lavoe en los años ochenta: “El sabio” (1980); la grabación del inédito bolero, “Tu bien lo sabes”, bajo su composición y del LP “¡Qué sentimiento!” (1981); “Vigilante” (1983) con la participación de Willie Colón y las notorias, a hoy, “Triste y vacía” de Luis López Cabán y el himno “Juanito Alimaña” de “Tite” Curet; “Reventó”, de 1985, y la memorable, “¿De qué tamaño es tu amor?”, bajo la composición del reconocido cantautor venezolano, Reynaldo Armas. Y con “Strikes back”, de 1987, concluiría en tal década su magnífico espacio musical dejando para el futuro las formidables “Ella mintió” de Graciela Carballo, Amanda Miguel y Diego Verdaguer y “Escarchas” de Johnny Ortiz.

Por último, se considera álbum póstumo el titulado “The master & the protege” que, terminado en 1993 por su discípulo, Van Lester, asimismo se conoce como “La última grabación de Héctor Lavoe”.

“Todo tiene su final”.

Por siempre, ¡Lavoe!

Coletillas (1.) En el siguiente enlace “The master & the protege” se podrá reproducir en su totalidad el álbum póstumo en homenaje a Lavoe. En mi concepto las canciones insignias de este disco son “Contrato barato” (Johnny Ortiz), “Juntos” (Cano Robles) y “A la hora de la verdad” (Pablo Cantí). Y para ustedes, amables lectores, ¿qué canciones destacarían? (2.) Las canciones “Ublabadu” (Pepe Becke) del álbum “Commitment”, de 1980, y “El rey de la puntualidad” (Johnny Pacheco) de “Lo Que Pide La Gente” (1984), fueron grabadas en conjunto con la agrupación musical “Fania all star”. Invito a que las busquen, escúchenlas y saquen sus propias conclusiones. 

 

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Sobre el autor

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Comunicación sin fronteras

Columnista cultural y redactor web con trayectoria en periodismo cultural, crónica y análisis narrativo, enfocado en música, identidad y territorio. Autor de columnas destacadas entre las más leídas en PanoramaCultural.com.co (2024–2025). Ganador del concurso de crónica corta “La realidad de nuestro territorio a través de tus ojos”. Su escritura combina investigación, sensibilidad cultural y claridad narrativa, con especial interés en la divulgación y la memoria cultural.

 

@NicolasFCG1

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