Música y folclor
El caballo pechichón: un legado musical del Caribe colombiano

En el territorio que hoy comprende el corregimiento de Los Andes, el Pueblito, y San José de Ballesteros, en el municipio de Nueva Granada, Magdalena, un vínculo familiar unió al gran compositor Julio Erazo con esta zona.
En aquel entonces, en la región no existían los pueblos que se conocen hoy en día, sino que era un vasto territorio montañoso que incluía fincas y haciendas como El Mango, Flechadero, El Playón y la Independencia.
Entre 1960 y los años siguientes, Erazo visitaba frecuentemente esta región, donde pasaba las Semanas Santas y los fines de año. Durante esas visitas, Erazo se inspiró para componer algunas de sus canciones más emblemáticas, como "Aguas Negras", "Dorita" y "El Caballo Pechichón". En estas canciones, menciona lugares emblemáticos de la región, como "El Mango", "Flechadero", "El Playón", "La Independencia" y "Aguas Negras".
La canción "Aguas Negras" dice:
"Óyeme, morena, me voy para El Mango, Óyeme, negrita, me voy pa'l Playón
Óyeme, mi vida, me voy pa' Aguas Negras”.
La canción "Dorita" dice:
“Allá en El Mango yo me enamoré, De una muchacha que llegó a pasear”
"El Mango" era la "mayordomía" o estancia principal de las extensas propiedades de don Urbano Molina Solís, progenitor de Germán Molina Castro.
En "Dorita", Erazo menciona nuevamente "El Mango", donde se enamoró de la jovencita Dora Molina Ruiz, pariente de don Urbano Molina.
La canción "El Caballo Pechichón" es especialmente significativa, ya que menciona tres lugares comunes en las otras dos canciones, lo que confirma la autoría de Julio Erazo:
"Tengo un caballo que se llama el Pechichón con el recorro todita la montaña
La Independencia, Flechadero y El Playón
Cuando lo monto se emocionan las muchachas”
Estos lugares son los mismos que se mencionan en "Aguas Negras" y uno en la canción “Dorita”. La mención de "La Independencia", propiedad de José María Martínez Rocha, suegro de Germán Molina Castro, y del compositor, refuerza la conexión de Erazo con la región.
Dago Molina Polo, vaquero y amansador de bestias de don Urbano Molina Solís, aún vive en San José de Ballesteros y bien recuerda el caballo Pechichón, por qué a él le correspondió la amansada de ese hermoso potro.
Todos sabemos la suerte que corrió el caballo llamado El Pechichón, por lo que, Urbano Molina Castro, concuñado de Julio Erazo, optó por regalarle otro caballo a Erazo, al que bautizaron con el nombre de “El Precioso”, y que, el compositor también le hizo un canto, pero no fue grabado.
La evidencia musical y geográfica confirma que Julio Erazo es el autor de "El Caballo Pechichón”. Su legado musical sigue vivo en la memoria colectiva musical, del Caribe colombiano.
Adalin Aldana Misath
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