Música y folclor
Que viva "El charro de Huentitán", ¡Caray!

Con “La voz que usted esperaba” (CBS, 1968), se inició el andamiaje de su exitosa carrera musical, por tanto, que fue su primera producción musical en la que se destacó la balada, asimismo convertida en ranchera, “Parece que fue ayer” escrita por Armando Manzanero.
El pasado 17 de febrero se conmemoraron los 85 años del fenecido (12 diciembre, 2021) Vicente Fernández, “El hijo del pueblo” __tal y como se titula una de sus más afamadas rancheras__, lo que, de entrada, vale la pena, entonces, realizar un recuento por su travesía musical cercana a cumplir a los 58 años de historia, hoy, intacta, en la cultura popular mexicana que se ufana no sólo de haber atestiguado la evolución artística de Fernández desde su magnífica voz y sus sentidas letras sino de otros baluartes del género musical mexicano por excelencia (la ranchera) como José Alfredo Jiménez (1926 – 1973); Alicia Juárez (1949 – 2017); Javier Solís (1931 – 1966); Pedro Infante (1917 – 1957); Jorge Negrete (1911 – 1953); Antonio Aguilar (1919 – 2007) y Juan Gabriel (1950 – 2016). (Solo por nombrar algunos de tantos cantantes que, aparte del género, ya mencionado, asimismo se han destacado en el rock como Fernando “Fher” Olvera y la afamada agrupación “Maná” o en la balada romántica comenzando por “El príncipe de la canción”, José Rómulo Sosa Ortiz, “José José” (1948 - 2019) y Jesús Emmanuel Arturo Acha Martínez, “Emmanuel” (1955-)).
Gran parte de la historia musical de don “Chente” o “El charro de Huentitán”, __oriundo del pueblo Huentitán El Alto, Jalisco, (México)__, se resume en una brillante colección producida por la Sony Music Entertainment (Colombia) S.A. en 1993 y cuya casa discográfica tituló, con ahínco, “Colección estelar”, con un pequeñísimo pero muy diciente preludio que vale la pena reproducir así:
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“…La música mexicana de ayer y de siempre tiene hoy en Vicente Fernández su más perfecta encarnación. Él ha sabido integrar su voz de tenor con lo popular de sus canciones. Vicente Fernández un ídolo para todos los públicos con lo mejor del cancionero mexicano: Mujeres Divinas, La Ley Del Monte, El Rey, etc… La estrella para vivir y revivir!…”.
(“Colección Estelar”, Sony Colombia, 1993).
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Así, pues, tuve la grata oportunidad de escuchar el mencionado compilado cuando tenía apenas 8 años de edad. Y no es un invento, pues el compacto original lo encontré en un arrume que conjugaba varios CD que, heredados de mi padre, aún conservo, y, desde el día que lo escuché, __ya hace 25 años, para ser exacto__, me encantó. (¡Eso sí!: vaya uno a saber que se hizo el original, pero conservo una copia, por fortuna).
20 canciones históricas que resumen la grata historia musical de Vicente Fernández
A saber, en su orden:
“Mujeres divinas” (Martín Urieta); “Motivos” (Italo Plazzolante); “La ley del monte” (J. Ángel Espinoza); “El hijo del pueblo” (J. Jiménez); “De que te quiero, te quiero” (R. Fuentes; M. Molina); “Volver, volver” (Fernando Z. Maldonado); “Mi ranchito” (Felipe Valdés Leal); “Si acaso vuelves” (R. Montiel; Homero Aguilar); “Que te vaya bonito” (J. Jiménez); “Amor eterno” (J. Gabriel); “Por tu maldito amor” (Federico Méndez); “Paloma negra” (Tomás Méndez); “De qué manera te olvido” (F. Méndez); “Por un amor” (Gilberto Parra); “Caballo blanco” (J. Jiménez); “El cuatrero” (F. Méndez); “El rey” (J. Jiménez); “No me sé rajar” (J. Carmelo Frayle); “Las llaves de mi alma” (V. Fernández) y “El tahúr” de la autoría de Adolfo Salas… ¡Uf!, el cancionero de la respectiva colección, ¡sorpresa!, ayuda a recordar y cantar, a viva voz, las letras de cada melodía.
Pero, si de álbumes se trata para seguir caminando por su valiosísima historia musical, el mejor que he escuchado se titula “15 grandes con el número 1” (CBS, 1983) en el que se convirtieron en rancheras una variedad de reconocidas baladas románticas interpretadas originalmente por afamados cantantes como los mexicanos “José José” y “Emmanuel” o los españoles José Luis Perales (1945-), Camilo Blanes Cortés, “Camilo Sesto” (1946 – 2019) y Miguel Rafael Martos Sánchez, “Raphael” (1943-), pero en la voz de Vicente Fernández es toda una glorificación.
Algunas melodías, por referenciar:
La principal “¿Y cómo es él?” (J. Perales) y unas otras tantas como “Todo se derrumbó dentro de mí” (Manuel Alejandro; Ana Magdalena) “A Mi Manera” (Paul Anka; J. Revaux; C. Francois; G. Thibaut); “Preso” (Rafael Pérez Botija); “Quiero dormir cansado” (M. Alejandro); “Jamás” (C. Blanes; A. Monroy); “Lo que fue, no será” (Napoleón); “Ya lo sé que tú te vas” (J. Gabriel); “Amar y querer” (M. Alejandro) y “Al final” (Roberto Cantoral).
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Con “La voz que usted esperaba” (CBS, 1968) se inició el andamiaje de su exitosa carrera musical, por tanto, que fue su primera producción musical en la que se destacó la balada, asimismo convertida en ranchera, “Parece que fue ayer” (Armando Manzanero) y, de ahí en adelante, el desprendimiento de muchas líricas, hoy latentes en su fanaticada.
Por ejemplo, las clásicas setenteras “Ni en defensa propia” (Ramón Ortega Contreras); “Palabra de rey” (A. V. Herrera); “Hermoso cariño” (F. Maldonado); “Cruz de olvido” (Juan Záizar); “A pesar de todo” (Nelson Ned); “Miraron llorar a un hombre” (H. Aguilar); “La ruleta” (Juan Luis); “Las botas de charro” (J. Jiménez); “Cuando yo quería ser grande” (Manuel Flores M.) y “Señora de tal” (R. Cantoral; Dino Ramos).
O qué decir de las ochenteras “La diferencia” (J. Gabriel); “De 7 a 9” (Manuel Monterrosas); “Marioneta” (F. Méndez); “Para que seas feliz” (V. Fernández); “Como un rey” (Ramiro Aguilar); “Si te vas no hay lío” (Manuel Eduardo Castro); “Por si volvieras” (M. Alejandro; A. Magdalena); “Payaso” (F. Maldonado); “Las mañanitas” (Popular) y la épica, “Aunque mal paguen ellas” (F. Méndez), a dúo con el sensacional cantante brasileño, Roberto Carlos (1941-).
Sin embargo, en la década del noventa se destacaron otras canciones del alma como “Que sepan todos” (Indalecio Ramírez); “Qué de raro tiene” (M. Urieta); “Acá entre nos” (M. Urieta); “Lástima que seas ajena” (Jorge Massias); “Nuestro juramento” (Benito de Jesús); “Mi vejez” (M. Urieta); “Caminemos” (Alfredo Gil; Heribelto Martins) y, a título personal, diría que todo el contenido del álbum que conservo en formato casete (original), “Aunque me duela el alma”, producido por la Sony Music Entertainment Colombia S.A., en 1995.
Para cerrar esta década, un puñado más de títulos inolvidables como “Nos estorbó la ropa” (Teodoro Bello); “Estatua de marfil” (M. Urieta); “Entre el amor y yo” (T. Bello); “Bohemio de afición” (M. Urieta); “Me voy a quitar de en medio” (M. Monterrosas); “Sublime mujer” (Manuel Eduardo Toscano) y los espectaculares duetos junto a su hijo, el también exitoso cantante, Alejandro Fernández, “Perdón” (Pedro Flores) y “Golondrina sin nido” (Víctor Cordero).
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Los últimos años musicales de Vicente Fernández estuvieron rodeados de solo éxitos:
Se recuerdan desde el compacto, “Lobo herido” (Sony Music Entertainment México, 2000), hasta, con sumo esplendor, el sobrio y bello homenaje al ilustre compositor e intérprete mexicano, Agustín Lara (1897 - 1970), bajo la denominación “Lo mejor de Lara” (Sony Music, 2002) y las producciones “Para siempre” (Sony BMG Music México, 2007), “Necesito de ti” (Sony BMG, 2009) y “El hombre que más te amo” (Sony BMG, 2010) sin obviar un par de producciones más como “Otra vez” (2011); “Hoy” (2013); “Muriendo de amor” (2015) y “Más romántico que nunca” (2018); los anteriores, bajo el auspicio de la casa disquera Sony Music.
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No alcanzaría, siquiera, con el ilimitado número de caracteres que ofrecen los procesadores de texto actuales para continuar con este viaje musical cuyo único protagonista es don Vicente Fernández. ¡Ah, caray! Hasta por fuera del tintero quedó un espectacular “Tributo a ‘Los Panchos’” del año 1994 y su magna carrera actoral, de paso, pero lo que sí es cierto es que su grandilocuente cántico, inigualable, incluso, inimitable, será imperecedero.
Ni sus hijos lo podrán superar.
En síntesis, ¡la estrella para vivir y revivir!
In memoriam de Vicente “Chente” Fernández Gómez, “El charro de Huentitán” (Guadalajara, Jalisco (México), 17 de febrero de 1940; ibidem, 12 de diciembre de 2021).
Nicolás Fernando Ceballos Galvis
Sobre el autor
Nicolás Fernando Ceballos Galvis
Comunicación sin fronteras
Comunicador social egresado de la Fundación Universitaria San Alfonso (Bogotá, 2015), destacó, allí, por su informe especial relativo al XII Congreso de teología moral: “La objeción de conciencia: ¿un derecho de la persona?” (Bogotá, 2012), y, en 2014, siendo monitor del Centro de Producción Multimedia y Audiovisual, colaborando, principalmente, en el Boletín Institucional, “Máxima Alfonsiana”, en calidad de redactor. En 2015, fue ponente del Primer Encuentro Interinstitucional sobre Investigación Interdisciplinar, base para la realización del trabajo de grado grupal a efecto de optar el correspondiente grado bajo el título “La investigación interdisciplinaria en la Fundación Universitaria San Alfonso”.
Asimismo, participó, en sus tiempos de bachiller, en el “Primer Concurso de Cuento, Poesía y Dibujo Infantil y Juvenil por la Paz de Colombia” promovido por el Grupo Editorial EDUCAR (2006) y ya en calidad de periodista independiente, obtuvo, en 2022, el primer puesto (categoría crónica corta) por el escrito de su autoría, “Diario de ‘Villa Imperial’”, expuesto al interior del concurso “La realidad de nuestro territorio a través de tus ojos” promovido por la Secretaría de Mujer y Juventud de la Alcaldía del municipio de Funza, Cundinamarca.
Participante en diversos simposios y capacitaciones académicas relacionadas con su carrera tanto a nivel nacional como internacional, desde 2019 cuenta con una amplia experiencia en el sector de las publicaciones periodísticas independientes a través de su blog personal, “Comunicación Sin Fronteras”, bajo la elaboración de artículos de interés general con énfasis, principalmente, en asuntos culturales o de reflexión social; musicales (en especial, sobre su admirado folclor vallenato, asuntos netamente salseros y rancheros) y temas futbolísticos, “a sol y sombra”, en remembranza del título del libro que evoca este deporte de la autoría del extraordinario, ya fenecido, cronista uruguayo, Eduardo Galeano.
Ahora, este joven bogotano, “con corazón costeño”, pretende cultivar un constructo social que, desde diversas temáticas, logre cautivar al público lector mayoritario de PanoramaCultural.com.co a través de sus opiniones reflejadas al interior de su tribuna la cual ha decidido titular, igualmente, con el mote de su blog personal en honor a su trabajo periodístico independiente.
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