Música y folclor

Ellas también tienen acordeón: mujeres que resisten, cantan y transforman el Vallenato

Beatriz Ramírez David

28/04/2025 - 05:45

 

Ellas también tienen acordeón: mujeres que resisten, cantan y transforman el Vallenato
De izquierda a derecha: Fabriciana “Fabri” Meriño, Rita Fernández Padilla, Graciela Ceballos, Patricia Teherán y Maribel Cortina / Créditos a sus autores

 

Durante décadas, el vallenato ha sido una de las expresiones culturales más importantes del Caribe colombiano, una narrativa musical que ha contado las alegrías, penas y vivencias del pueblo. Sin embargo, detrás del ritmo de acordeones y versos llenos de poesía, se oculta una historia de exclusión: la de las mujeres que, pese a su talento y pasión, han sido invisibilizadas en los escenarios principales de este género.

La celebración del Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar es una oportunidad para mirar con otros ojos esta tradición y preguntarnos: ¿Dónde están las mujeres en el vallenato? A pesar de que por mucho tiempo se les ha relegado a los roles de musas o coristas, hoy alzan la voz, toman el acordeón y reescriben la historia de un folclor que también les pertenece.

Resistencia entre melodías

Desde sus inicios, el vallenato ha sido dominado por figuras masculinas que se convirtieron en íconos nacionales. Pero también existen mujeres que, contra viento y marea, decidieron desafiar los estereotipos y abrirse camino en un espacio que no les fue dado, sino que conquistaron a pulso. Nombres como Patricia Teherán, Rita Fernández Padilla, Maribel Cortina, Graciela Ceballos o Fabriciana “Fabri” Meriño, son apenas algunos ejemplos de pioneras que han demostrado que el talento no tiene género.

Patricia Teherán, conocida como "la voz femenina del vallenato", marcó un antes y un después con su grupo "Las Diosas del Vallenato", también Fabri Meriño como precursora del vallenato presentándose durante el primer Festival de la Leyenda Vallenata en 1968. El legado de estas mujeres sigue vivo en cada joven que decide desafiar los prejuicios y apostarle a este género con una mirada propia. La resistencia femenina en el vallenato no solo ha sido musical, sino también simbólica: se trata de una lucha contra el machismo arraigado en la cultura caribeña, que ha intentado limitar las posibilidades de las mujeres en el arte y la vida.

Cantan para transformar

Hoy, una nueva generación de mujeres se toma los escenarios del Festival Vallenato. Jóvenes acordeoneras, cantantes, compositoras y poetas que, con orgullo, llevan sus historias al escenario, muchas veces con letras que hablan de libertad, justicia, dignidad y amor propio. Estas mujeres no solo interpretan vallenatos, sino que los reinventan, les dan un giro desde su experiencia, desde una mirada que por mucho tiempo fue ignorada.

A través de sus canciones, cuestionan las letras misóginas del pasado y plantean nuevas narrativas donde la mujer no es un objeto de inspiración pasiva, sino un sujeto activo de creación y reflexión. El vallenato se transforma en sus manos: deja de ser un monólogo masculino para convertirse en un diálogo múltiple, plural, más justo.

El reto de ocupar los espacios

Pero no todo es alegría. Las mujeres que incursionan en el vallenato enfrentan discriminación, violencia simbólica y una constante subvaloración de su trabajo. Muchas veces tienen que esforzarse el doble para ser tomadas en serio, para acceder a escenarios, grabaciones y medios de difusión. Por eso, hablar de feminismo en el contexto del vallenato es también hablar de justicia, de equidad y de derecho a existir artísticamente sin restricciones ni etiquetas. Las mujeres que se abren paso en este género no solo tocan música: también están abriendo caminos para que las niñas de hoy sueñen con tener un acordeón entre sus manos y subirse a un escenario sin miedo.

Celebrar con conciencia

Este Festival Vallenato debe ser una celebración, sí, pero también una reflexión. Que no nos deslumbren solo los trajes, los desfiles y los nombres famosos: escuchemos a esas mujeres que, desde hace años, vienen luchando por un espacio justo en esta tradición. Que suene el acordeón, que se cante el verso, pero que también se alce la voz de la equidad.

Porque ellas también tienen acordeón. Y con él, transforman la historia.

 

Beatriz Ramírez David

Sobre el autor

Beatriz Ramírez David

Beatriz Ramírez David

Mundo en femenino

Consultora en temas de Mujer y Género, facilitadora social y comunitaria, conferencista, online speaker y escritora. Embajadora de mujeres liderando América Latina y Global Ambassador NERDS RULE INC. Página web: https://beatrizramirezdavid.wordpress.com/

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