Música y folclor
La historia de “Amarte más no pude” de Marciano Martínez

Hablar de Marciano Martínez es hablar de uno de los grandes poetas del vallenato. Su obra, marcada por el costumbrismo y la observación de la vida cotidiana, ha dado voz al amor, al desamor, a la madre, a la naturaleza y a los paisajes de La Junta, La Peña y Curazao. También ha cantado a los ríos Santo Tomás, San Francisco, Cesar, Guatapurí y Badillo, al medioambiente y a las mujeres hermosas de La Guajira. Cada vivencia se convierte en inspiración y, con la ayuda de su cuaderno y su teléfono, plasma sentimientos que luego se transforman en canciones inmortales.
Gracias a estas cualidades, Martínez ha cosechado triunfos en los principales festivales de la región Caribe. Ha ganado el Festival de Compositores en San Juan del Cesar, el del Retorno en Fonseca, el de las Flores y Calagualas en Urumita, Los Laureles en Distracción, el Cuna de Acordeones en Villanueva y el Festival Vallenato en Valledupar.
Entre sus composiciones destaca “Amarte más no pude”, grabada por Diomedes Díaz y Juancho Rois en 1993. Cuando Martínez entregó esta obra al “Cacique de La Junta”, nunca imaginó que se convertiría en la obra musical más escuchada y recordada del repertorio de Diomedes Diaz y Juancho Rois.
Desde sus primeros versos, la canción revela la intensidad del sentimiento amoroso: “como agua pa’l sediento” y “la miel de tus besos” evocan la necesidad vital de la relación. La obra recurre a imágenes naturales como el jardín, símbolo del amor cuidado; los pétalos muertos, reflejo del abandono; las nubes y el vuelo, metáforas de la distancia y el desapego; y el viento que quiebra las alas, representación del fracaso. Estas figuras conectan con la poética campesina y popular, esencia del vallenato auténtico.
Uno de los momentos más profundos llega cuando el amor se equipara con la identidad cultural: “Decir que no te amaba sería negar mis canciones y que Freddy Molina nunca le cantó a su tierra”. Aquí, el sentimiento trasciende lo personal y se convierte en parte de la tradición oral y musical de la región Caribe. Negar el amor sería negar la historia y la raíz cultural.
La canción también introduce una reflexión religiosa. Dios aparece como creador y fuente de perdón, pero el perdón no implica retroceder: “Yo puedo perdonarte, pero volver contigo, no lo puedo hacer ni en sueños”. Este verso muestra madurez emocional y dignidad, valores que elevan la obra más allá del simple relato de un desamor.
“Amarte más no pude” transmite un mensaje claro: amar profundamente no es un error, aunque no siempre haya reciprocidad. El perdón puede existir sin que haya regreso, y la dignidad emocional es también una forma de amor propio. La canción honra el amor vivido, aunque ya no exista, y convierte el dolor en memoria, poesía y legado cultural.
Hoy, más de tres décadas después de su grabación, esta obra de Marciano Martínez sigue siendo un clásico del vallenato romántico. Su fuerza radica en la honestidad de sus versos, en la riqueza de sus referencias culturales y en la interpretación de Diomedes Díaz y Juancho Rois, que la inmortalizaron.
Alcibíades Núñez Manjarres
Sobre el autor
Alcibiades Nuñez
Crónicas del profe
Contador público, magister en Gerencia Financiera, docente de la Universidad de Pamplona y docente en varias instituciones educativas de la Guajira.
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