Música y folclor

Gustavo Gutiérrez no pudo medir la distancia del cariño que sangró su corazón

Juan Rincón Vanegas

21/07/2026 - 07:10

 

Gustavo Gutiérrez no pudo medir la distancia del cariño que sangró su corazón
Gustavo Gutiérrez Cabello, destacado compositor vallenato / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

 

Hace exactamente 40 años se escuchó interpretar a Diomedes Díaz con el acordeón de Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, unos sentidos versos que eran el vestido entero de la canción ‘Sin medir distancias’, donde en el recorrido apareció una herida que se negaba a cicatrizar. Es así como el compositor Gustavo Enrique Gutiérrez Cabello, exclamó. “La herida que siempre llevo en el alma, no cicatriza. Inevitable me marca la pena que es infinita”.

En ese canto estuvo fijada la constancia de los amores que marcaron su corazón y hasta tatuaron el alma. Además, trascendió su esencia silenciosa representando la pasión profunda que sumó dos etapas, tiempo y dolor.

Gustavo Gutiérrez no dudó en reseñar la historia que caducó sintetizando todo en unos versos a los que le puso oficio, teniendo una voz que fue justa a sus pretensiones. En el diálogo citó esa canción con el nombre adecuado, logrando hacerla sin mucha demora, pero convencido de no pedir nada y tampoco esperarlo.

Ante el hecho el compositor estuvo expectante y solamente antes de conocerse la melodía, sonó una guitarra y después del acordeón apareció herido de amor dejando en recuerdos toda una eternidad.

Para él no fue nada fácil eliminar las tristezas y las traiciones porque el corazón ya cansado no encontró lo que estaba buscando, siendo el tiempo corto y eran más grandes las ansias de vivir. “Mis canciones las vivía y ese sentimiento lo trasmitía para que se quedaran en el alma del folclor y no tuvieran fecha de vencimiento”, anotó muy convencido.

Sentado bajo la sombra del palo de mango de la plaza Alfonso López de Valledupar, lugar donde corrió su juventud, se paseó por el recuerdo de aquel cariño que sangró su corazón, pero no logró medir las distancias porque corría el riesgo de quedar a la deriva sin encontrar la sombra de aquel amor. Es más, prometió no verla nunca en su camino porque las ilusiones agonizaban y el sufrimiento estaba a la vista.

Sueños solitarios

La poesía envuelta en sueños durante muchos años fue la constante del maestro Gustavo Gutiérrez Cabello, hasta que por voluntad propia hizo un alto en el camino. Su retiro de la composición en el año 2009 cuando el cantante Jorge Celedón le grabó la canción ‘No pido más’. Eso sí recalcó que su musa inspiradora en aquel entonces aterrizaba cuando la tristeza tocaba a la puerta y no estando feliz.

Enseguida enfatizó sobre el motivo principal. “Meditando llegué a la conclusión que el vallenato romántico y lirico estaba pasando a segundo plano y era otra la temática que se estaba utilizando. Era mejor dar un paso al costado como lo hice y continuar llevando el mensaje de mis canciones en distintas presentaciones, como todavía lo vengo haciendo”.

Es así como la última canción que le grabaron contiene los siguientes versos donde la realidad del alma se asomó desde el ayer donde el amor no era capaz de volar. “Hay soledades que duelen mucho, hay un silencio para pensar. Hoy quiero luces para que alumbren lo que me falta por caminar. Soy andariego de los caminos con palabritas quiero decir, así es mi vida siempre cambiando, un día muy triste y un día feliz. Sólo le pido a la vida que me dé felicidad, y que mi conciencia duerma siempre tranquila”.

El cariño de mi pueblo

Desfilar por la cantidad de canciones de Gustavo Gutiérrez, es un deleite para los oídos porque su poesía transforma las emociones, imanta el sentimiento llamando a las penas para que visiten las soledades y hasta se pongan en contacto con el adiós. Después del paseo musical se escogió ‘El cariño de mi pueblo’, grabada en el año 1985 por Jorge Oñate y Juancho Rois. Todo se remite a un gran agradecimiento unido al afecto profundo por la aceptación de sus canciones, siendo una especie de sonrisa que cruza el espacio, un paso constante y un latido despacio.

El que toda la gente me quiera, es un placer que me dá la vida, que muchos desearían. El que todos los amigos míos, se llenen de infinita ternura con las canciones mías. He recorrido muchos caminos, de esos que largos tiene el destino, ilusiones perdidas, pero es muy justo reconocerlo, he tenido momentos felices de esos que no se olvidan”.

Después, ‘El Flaco de Oro’ hizo una pausa tiñendo los recuerdos amarrados a las nostalgias, y cantó: “Cuando pasan los años, uno va comprendiendo, que lo más bello es regalar ternura, es sentir el cariño, de los amigos y de la gente de mi pueblo. En las noches de mi tierra, renacen siempre mis alegrías, hay un verso de esperanza en cada aliento del alma mía”.

En la canción ‘El cariño de mi pueblo’, Gustavo Gutiérrez, el del cantar triste en el Valle, confesó que no le tenía miedo a la distancia así fuera polvoriento el camino. También se consideró un hombre bueno, sencillo, sincero y que hacía el bien a todo el que podía.

Al compositor romántico y soñador al cabo del tiempo el sol del amor le resplandeció, logrando que la herida que llevaba en su alma le cicatrizara. De verdad no hubo desfaces en la vida del hijo de Evaristo Gutiérrez Araújo y Teotiste Cabello Pimienta, quien tuvo la virtud de convencerse que la vida sin amor no tiene ningún sentido. Es como el viento que sopla sin rumbo y sin prisa.

Es el mejor latido del corazón golpeando los rincones del alma haciendo posible que el pensamiento se alargue para recordar la verdadera razón de su existencia. Gracias maestro, y muy bien lo dijo, “Las flores de mi tierra se marchitan. Agua que caerá del cielo riega pronto agua bendita”.

 

Juan Rincón Vanegas

Sobre el autor

Juan Rincón Vanegas

Juan Rincón Vanegas

Cultivo de folclor vallenato

Periodista, escritor y cronista, natural de Chimichagua, Cesar y ganador de distintos premios de periodismo con historias del folclor vallenato y sus distintos personajes. Actualmente se desempeña como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

@juanrinconv

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

La estirpe del canto vallenato

La estirpe del canto vallenato

En el arte lo que perdura es la calidad. El tiempo juzga, porque es el juez sabio que no sentencia de inmediato, pero al final termina...

Alejo Durán y su pedazo de acordeón siguen reinando en abril

Alejo Durán y su pedazo de acordeón siguen reinando en abril

Ha pasado ya medio siglo desde aquel abril en que Alejandro Durán Díaz llegó a Valledupar a concursar en el Festival de la Leyenda...

¿De dónde vienen las canciones? (3)

¿De dónde vienen las canciones? (3)

Lo que parecería mezclar el agua con el aceite resultó un híbrido espectacular para la música de Norteamérica y el Caribe: la mezcla...

La Filarmónica del Cesar, un sueño posible

La Filarmónica del Cesar, un sueño posible

Recuerdo aquella tarde de un día de noviembre del año 2015, cuando Diego Rivero Galvis tocó a la puerta de mi oficina para hablarme de...

Por fin: el tan anhelado homenaje a Alfredo Gutiérrez en Valledupar

Por fin: el tan anhelado homenaje a Alfredo Gutiérrez en Valledupar

Desde los inicios del Festival de la Leyenda Vallenata en 1968, Valledupar siempre ha sido una tierra de predilección para los...