Música y folclor

El vallenato no está en crisis

José Atuesta Mindiola

13/03/2013 - 11:40

 

Chemita Ramos Cuando el ser humano cruza las fronteras de la juventud, empieza a mirarse en el espejo de la nostalgia. Y en la medida que avanzan con sus años por el camino del atardecer, más percibe el aroma de los recuerdos; entonces defiende el criterio de que todo tiempo pasado fue mejor.

La juventud es la época dorada de la vida que define nuestra identidad por una profesión y nuestra sensibilidad por el arte; por eso es entendible que a las personas mayores que les gusta la música vallenata, tengan marcadas preferencias por las canciones que escucharon en sus  años juveniles y defiendan con variados argumentos sus razones.

Las personas mayores que disfrutaron la poética de la narrativa y la lírica de los cantos vallenatos, viven añorando esas canciones. La añoranza es una simple ilusión, el tiempo que se va no vuelve. Los compositores actuales viven otros escenarios y tienen otras formas de expresar los  sentimientos.

La estética del romanticismo no solamente ha variado en las letras de las canciones vallenatas, es un fenómeno universal que se ve en todo tipo de música popular. ¿Qué compositor del momento escribe una cumbia con la calidad poética de “La piragua” de José Benito Barros?

Para nadie es un secreto que el vallenato es la música popular representativa de Colombia. No es aceptable afirmar que está en crisis. Todo lo contrario, vive en pleno furor por el país, se pasea por las plazas, por los grandes salones y se escucha en todas las emisoras. A pesar de que los académicos aseveren que su esencia primigenia narrativa rural se ha perdido, que hoy el compositor es citadino, que la inspiración nacida en el asombro de la contemplación de la naturaleza, ya no existe. A pesar de estas aserciones, aún se escuchan buenas canciones y con el ingrediente de que son bailables y le agradan a la juventud. Basta ver una presentación de Silvestre Dangond, el artista de las multitudes.

El maestro Jorge Oñate, en el anterior Cd, grabó de la autoría Aurelio Núñez, “Te regalo mis triunfos”, una canción de hondura poética y alta calidad musical, que pasó a la categoría de clásicos del vallenato. En la reciente grabación de Iván Villazón, canta de Fabián Corrales, “En señal de victoria”, otra bella canción de esencia raizal vallenata.

Aunque también es cierto, que  a veces unos grupos graban algunas canciones que carecen de sello poético, que rayan en lo ridículo y son estridentes al oído. (Pero no está de más resaltar que todo lo que se graba con acordeón no es música vallenata). Le recomendamos a estas agrupaciones jóvenes que tengan un verdadero director y arreglista para elevar el nivel de las grabaciones, y a los nuevos compositores que aprendan de los maestros y no se afanen por la cantidad sino en la calidad.

Los nuevos compositores pueden mejoran su calidad poética y musical, aprendiendo de los maestros, leyendo  poesía y escuchando buena música. El maestro Gustavo Gutiérrez Cabello podría montar una académica para que los jóvenes que tengan talento en la composición vallenata lo desarrollen. Nadie mejor que los buenos compositores para ser los profesores de la poética del canto vallenato, pero no para tratar de sacar clones de Escalona ni Leandro Díaz, sino para ayudar a que cada joven talentoso pueda crear su estilo personal y mejorar la calidad de sus composiciones. El maestro Gustavo Gutiérrez, en varias ocasiones ha expresado: El folclor que no evoluciona tiende a desaparecer.

 

José Atuesta Mindiola

Sobre el autor

José Atuesta Mindiola

José Atuesta Mindiola

El tinajero

José Atuesta Mindiola (Mariangola, Cesar). Poeta y profesor de biología. Ganó en el año 2003 el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y es autor de libros como “Dulce arena del musengue” (1991), “Estación de los cuerpos” (1996), “Décimas Vallenatas” (2006), “La décima es como el río” (2008) y “Sonetos Vallenatos” (2011).

Su columna “El Tinajero” aborda los capítulos más variados de la actualidad y la cultura del Cesar.

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