Música y folclor

María José Ospino Ovalle: la heredera que convirtió la fe en canciones

Ramiro Elías Álvarez Mercado

31/08/2026 - 07:20

 

María José Ospino Ovalle: la heredera que convirtió la fe en canciones
La cantante y compositora María José Ospino supera hoy las ochenta canciones grabadas / Foto: créditos a su autor

 

"Hay voces que no se escuchan solamente con los oídos: algunas llegan más lejos, porque llevan en cada nota la memoria de una tierra y en cada palabra una razón para creer” (Ramiro Elías Álvarez Mercado)

 

Existen lugares donde la música parece estar escrita en el paisaje. Pueblos donde el viento trae historias, donde las calles, que antes fueron de piedra y hoy son de memoria, conocen los nombres de sus juglares y donde un acordeón puede convertirse en compañero de infancia. Villanueva, La Guajira, es uno de esos lugares. Tierra de acordeones y de cantores donde la música no solamente se aprende, sino que se respira.

De esa tierra viene María José Ospino Ovalle. Cantante, compositora, corista, vocalista solista y mujer de fe. Una artista que lleva más de tres décadas caminando por los senderos de la música y que representa una verdad que el vallenato no puede seguir dejando en segundo plano.

Durante mucho tiempo, a la mujer se le reservó un lugar hermoso, pero estrecho: ser la musa, la inspiradora, la que provoca la canción, pero no la que escribe; la que se nombra en el verso, pero no la que toma el micrófono. La historia de esta cantautora de Villanueva rompe ese molde. Ella demuestra que la mujer no solo inspira canciones: las hace. No solo provoca versos: los escribe. No solo escucha la melodía: la canta, la armoniza con sus coros y la lleva hasta el escenario como protagonista.

María José pertenece a la familia musical Ovalle, y quizá esa expresión explique mejor que cualquier otra la raíz de su historia. Porque en una familia no solamente se heredan apellidos: en algunos casos se heredan sonidos, maneras de sentir y esa extraña necesidad de convertir lo que se lleva dentro en canción. Pero una herencia solamente adquiere verdadero significado cuando quien la recibe consigue hacerla suya. Y ella lo hizo desde muy niña.

A los nueve años comenzó a recorrer los caminos de la música como integrante del grupo infantil Los Defines del Vallenato. Y a los trece años ocurrió el milagro que le cambiaría la vida. No tenía dinero para comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Entonces hizo lo único que tenía a mano, lo más valioso que poseía: una canción. De esa carencia nació su primera inspiración. Aquella melodía improvisada por amor filial se convirtió en el regalo perfecto, en la primera página de un libro que ya no se detendría. Allí, sin saberlo, nació la compositora.

Desde ese momento, la niña que cantaba para regalarle amor a su madre no ha dejado de escribir. Hoy, su catálogo supera las ochenta canciones grabadas y guarda, además, un importante número de obras inéditas que aún esperan voz. Es un cancionero fecundo que incluye títulos como: Una oportunidad, No puedo vivir sin tu amor, En tus ojos, Hoy puedes entrar, No regreses, Es por ti, Te canto, Hoy no eres nada, Tu ángel guardián, No regreses jamás, Muero si te alejas, No sé qué va a pasar, Llegaste Tú, Vivo por ti, Mi dulce amor, Cuando despiertes, Pobre perro, Mala mujer y Déjate amar, esta última cruzando fronteras en la voz del grupo mexicano Intocable.

Por eso, los más destacados intérpretes del vallenato romántico han buscado su pluma. Fabián Corrales, Adriana Lucía, Amín Martínez, Erick Escobar, Daniel Calderón, Maira Argüelles, Nelson Velásquez, Jorge Celedón, Álex Manga, Las Musas del Vallenato y Herbert Vargas han convertido sus letras en éxitos. En el ámbito popular, Paola Jara ha llevado su sello, y en la música cristiana, Los Hijos del Rey y Nancy Ramírez han encontrado en sus composiciones un mensaje de esperanza.

Pero María José no dialoga con la música únicamente a través de la voz. También lo hace desde las cuerdas de una guitarra que ha sido compañera de camino, refugio de inspiración y confidente de innumerables madrugadas creativas. En sus manos, la guitarra deja de ser un simple instrumento para convertirse en un puente entre la emoción y la palabra. Cada acorde parece abrir una puerta distinta hacia los recuerdos, las vivencias y las certezas que luego se transforman en canción. Allí, mientras los dedos recorren el diapasón y la madera responde con su resonancia íntima, nacen muchas de las melodías que habitan su obra. Como ocurre con los grandes creadores, no es ella quien parece buscar la inspiración, sino la inspiración la que encuentra en la guitarra el camino para llegar hasta su corazón.

Esa misma versatilidad la ha llevado a entender el oficio de acompañar como un arte mayor. Una corista de calidad necesita escuchar antes de cantar, saber cuándo entrar, cuándo retirarse y cuándo armonizar. La artista villanuevera ha convertido esa escucha en escuela y ha compartido proyectos con Diomedes Díaz, Los Diablitos, Adriana Lucía, Los Chiches Vallenatos, Grupo Kvrass y José Luis Carrascal, entre otros. Durante más de cuatro años hizo parte de la organización musical de Silvestre Dangond y, actualmente, acompaña como corista a Jean Carlos Centeno. Pero cuando toma el micrófono como solista, deja de ser el respaldo perfecto para convertirse en la voz principal de su propia historia.

Y si hay un lugar donde su historia adquiere una dimensión distinta es en su encuentro con Dios. Después de tantos escenarios, la cantautora comprendió que también se puede cantar para el alma. De esa convicción nació “Super Adoradores”, su proyecto más querido y, tal vez, el más trascendente. No es simplemente un grupo infantil. Es una siembra. Es entender que trabajar con niños es trabajar con el futuro. Que un niño que aprende una canción aprende también un valor, descubre la esperanza, aprende a agradecer y encuentra en una melodía una palabra que lo acompañará cuando llegue la dificultad. Allí, en esas voces pequeñas que ella forma, Ospino Ovalle está asegurando que la fe y la música no se interrumpan. Está entregando lo que ella misma recibió un día: la certeza de que una canción puede salvar.

De esa fe nace también “Mi Guardián”, una obra pensada para quienes sienten que la noche se ha hecho demasiado larga y necesitan recordar que no están solos. Allí la música deja de ser entretenimiento y se vuelve compañía, oración y consuelo.

Villanueva le entregó la raíz, con aquellas calles empedradas por donde caminó descalza detrás de un sueño. La Familia Musical Ovalle le entregó la herencia. La vida le puso caminos y la música le dio una voz. Pero fue ella quien decidió qué hacer con todo eso.

Algunas trayectorias brillan un instante y luego se apagan con el último aplauso. Otras, como la de María José Ospino Ovalle, consiguen quedarse, echar raíces en la memoria de la gente y seguir creciendo. Porque esta bella, talentosa y carismática mujer no nació solamente para ser escuchada; nació para dejar una huella indeleble en el cancionero del Caribe colombiano. Y a la historia de esta hija de Villanueva aún le faltan muchas páginas por escribir.

 

Ramiro Elías Álvarez Mercado

Sobre el autor

Ramiro Elías Álvarez Mercado

Ramiro Elías Álvarez Mercado

Una copa de folclor

Nacido en Planeta Rica, Córdoba, el 14 de octubre de 1974, radicado en Bogotá hace casi tres décadas. Amante de la lectura, los deportes, la escritura, investigador nato de las tradiciones, costumbres, cultura, música, folclor y gastronomía del Caribe colombiano. 

Estudió coctelería, bar, etiqueta y protocolo con dos diplomados en vinos y certificación de sommelier, campo profesional en el que tiene más de 20 años de experiencia. 

Escribe de manera empírica, sobre fútbol y otros deportes, vinos y todo lo relacionado con el tema, así como publicaciones en distintos medios sobre cultores de la música vallenata y de otras expresiones musicales que se dan en el Caribe colombiano. Sus escritos han sido publicados en distintos medios virtuales.

Desde temprana edad le ha gustado escribir, sin embargo, fue en Bogotá, muy lejos de su terruño, que se le despertó ese deseo incesante de recrear las semblanzas de personajes que han hecho un aporte significativo al vallenato y otras expresiones musicales de la Costa Atlántica de Colombia.

@RamiroEAM

2 Comentarios


HOCHI Cantautor Vallenato 31-08-2026 11:32 AM

???????????????????????????????? Bravooooo Ramiro , Aplausos Mi Hermano.\n\nQue Linda Crónica Biográfica De María José Ospino Ovalle , \"Mi Prima Del Alma\", Si señor, Somos Primos Através De Su Abuela María Bernabela Vanegas Hermana De Mi Papá.\n\nMaria José Ospino Es Una Artista Extraordinaria y Una Gran Mujer De Fé y Humildad, Comparte Su Talento Y Sabiduría Con Todos y De Manera Amable.\nDIOS La Bendiga Siempre.\n\nCompadre Ramiro, Te Dejo Como Primicia y Espectativa Que Ahora En Septiembre Lanzaremos Una Canción De Mi autoría, Voces En Dúo y En Diálogo Con María José. \n\nMil Bendiciones Ramiro, Gracias Por Resaltar Nuestros Artistas y Nuestro Folklore.\n\nHOCHI Cantautor Vallenato \n????????????????\n#CantanfoHistorias\n

Mariajose Ospino 31-08-2026 04:10 PM

Que crónica tan linda y poetica profe! Muchas gracias por este lindo reconocimiento de mi arte...Dios le siga iluminando su mente y corazón para llevar un mensaje interesante a una sociedad que lo necesita.. Muchas gracias!! Dios me lo bendiga...

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