Música y folclor

Poncho Zuleta: “Nací oyendo versos”

Natalia Gnecco

22/03/2013 - 11:50

 

Poncho ZuletaAntes de salir el sol, el cantar de los gallos anunciaba otro caluroso día dedicado a sortear la  escasez de forrajes en su finca a causa del verano.

Atrás quedaron las alegres madrugadas cuando se levantaba tempranito a ver las vacas ordeñar, pues el fenómeno de El Niño de esta época del año, le ha robado ese deleite al pulmón de oro, Tomás Alfonso “Poncho” Zuleta.

Poncho representa una de las voces más destacadas del vallenato tradicional y parrandero. Sin embargo, su amor por la tierra le hace llevar siempre dos sombreros: artista y  ganadero. Con la misma agilidad que se sube a una tarima para cantar su amplio repertorio, se dobla los pantalones para atravesar los resbalosos potreros cargados de abono y velar por la fumigación del ganado  en su finca Mi Salvación, en Astrea (Cesar).

El hijo del Viejo Emiliano hizo sus primeros versos a los siete años y  cuentan que se los dedicó a su hermana Carmen Emilia. A pesar que el  tiempo ha pasado desde que empezó a mostrar sus dotes de cantautor   y  se convirtió en un ídolo del vallenato, su potente voz permanece intacta, ante el asombro de su fanaticada.

Dejando a un lado  todos los quehaceres de su finca,  Poncho responde a mi llamado diciendo: “No pude asistir a la celebración del natalicio de mi papá, porque estaba en el exterior. Fue un evento muy concurrido, supe que Lucho Sierra, Rafa Oñate, Juan Darío Gutiérrez y  Julio  Oñate Martínez, quien es muy documentado en vallenatologia, estuvieron presentes. Todos ellos son muy cercanos a la obra de mi papá y creo que  la ruta de La Gota Fría es un  proyecto muy importante tanto para mi familia como para toda la música vallenata”.

Cuando hablamos un poco más sobre su  herencia  musical, responde con orgullo: “Nosotros dependemos de una familia de artistas, mis ancestros son Guajiros, de allá de El Plan, arriba en Manare, en la  Serranía, como decía mi padrino Escalona. Nacimos viendo el acordeón, escuchando versos y paseos vallenatos, mi padre es tan grande en su folclor que hemos seguido su camino tratando de llevar el vallenato a todas las regiones de Colombia y  al exterior. El  viejo Emiliano, Leandro Díaz y Toño Salas son los mejores verseadores que ha dado la música vallenata”.

La Dinastía Zuleta sigue maravillando al público. De hecho, los herederos de Poncho han demostrado  que de tal palo tal astilla, pues Carlos Alberto,  es acordeonero mientras que Andrés  Alfonso  y Héctor Arturo son cantantes y acordeoneros. Como si fuera poco, Iván Zuleta Barros, su sobrino, además de haber sido un niño prodigio del  acordeón, es considerado uno de los mejores verseadores del país, famoso por la extensión  de sus versos.

Y hablando de grandes verseadores, nada más apropiado que hablar del  homenaje a Gustavo Gutiérrez Cabello, a lo que Poncho se apresura a comentar: “Muy  merecido porque Gustavo es de lo más grande que ha dado el vallenato como compositor. Su estilo romántico costumbrista es grandioso  por la sensibilidad, la  sutileza de sus canciones. Tavo es un personaje muy creativo, inteligente, que se merece esta distinción y mucho más. Los hermanos Zuleta le hemos grabado algo más de catorce canciones: “Así fue mi querer”, “Amores que van y vienen”, “La espina”, mejor dicho ¡es un peso pesado de la música vallenata!

 

Poncho ZultetaUn talento generoso

Mientras Poncho sigue lidiando con el calor y la sequia de Mi Salvación, al otro lado de la línea su hija Daniela escucha con atención a su padre, quien no se queda atrás al momento de crear grandes composiciones como, “Luzmila, “Mi canto sentimental”, “Buen comportamiento”, “Talento artístico”, “El andariego”, Mi salvación”  y “La sangre llama” que escribió con Emilianito, su hermano.

Y es precisamente Daniela, estudiante de odontología en Bogotá quien  me habla de ese gran sueño que tuvo su padre por estudiar derecho y cómo en noviembre del 2012 en las instalaciones de la Universidad del Magdalena en Santa Marta, el alma mater le entregó el título honoris causa de abogado acompañado de una gran delegación del Cesar, Magdalena  y La Guajira.

“Mi papá me dice todos los años que se va a retirar, pero qué va. Sigue cantando cada fin de semana”, advierte Daniela con una tímida sonrisa, al tiempo que agrega que Poncho es generoso y tan desprendido que no es extraño que termine regalándole a un amigo  hasta lo que lleva puesto. Además de ser parrandero, cuando está con sus amigos, canta  e improvisa canciones, lo más curioso es que siempre ha utilizado un lenguaje muy culto para dirigirse a ella, incluso desde niña la sorprendía con sus sabias palabras.

La canción preferida de Daniela es “Reconcilio”, y lo que más admira de su progenitor es su profesionalismo. “Mi papá es muy dedicado a su trabajo y le gusta incentivar a las nuevas generaciones del vallenato, no es egoísta”, asegura su hija mientras recordamos sus temas a dúo con miembros de la nueva ola del vallenato, Peter Manjares con  el éxito “Sincelejana”, o  recientemente con Omar Geles y Martin Elías, otro gran acierto llamado “Ella me gusta”.

Padre e hija conversan por unos minutos ajenos al significado de pertenecer a  la Dinastía Zuleta. Luego, Poncho se despide de mí como  todo cesarense que se respete, invitándome al próximo Festival de la Leyenda Vallenata. Bueno, su fama de excelente anfitrión es ampliamente conocida en la región, pero lo que quizás no recuerde Poncho ni Emilianito su hermano, es que, mas allá de haber cautivado a los adultos con su talento, arrullaron con sus versos y acordeón por interminables horas a muchos hijos de sus amigos de parranda, que, como yo,  se despertaban con el alboroto en las madrugadas, pero se enamoraron de la música vallenata, cantaban sus canciones desde niños y esperaban con mucho entusiasmo la próxima visita de los Hermanos Zuleta.

 

Natalia Gnecco

@NataliaGnecco

Sobre el autor

Natalia Gnecco

Natalia Gnecco

Natalia Gnecco Blog

Natalia Gnecco es una periodista y comunicadora social independiente. Ganadora del Premio Literario y Periodístico Cesar Vallejo 2011 (Caracas, Venezuela). Su columna “Natalia Gnecco Blog” contiene su trabajo periodístico producido en Canadá y en Colombia sobre personajes interesantes, temas culturales, sociales y turísticos.

@NataliaGnecco

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Lisandro, la novela de Amaury Pérez Banquet

Lisandro, la novela de Amaury Pérez Banquet

  “Lisandro”, subtitulada “Lisandro Meza canta en estas páginas”, es una historia contada en tercera persona y desde la po...

El Festival Vallenato: un ejemplo en Latinoamérica

El Festival Vallenato: un ejemplo en Latinoamérica

Después del foro teórico-práctico ‘Historia y proceso éxitoso del Festival de la Leyenda Vallenata’, los gestores culturales de...

Los juglares vallenatos

Los juglares vallenatos

La idea que construye la figura del Juglar en la música vallenata es difícil de definir pues se debate, como la mayoría de los tem...

Hanz: “El vallenato pasa por un momento importante”

Hanz: “El vallenato pasa por un momento importante”

Lo conocimos cuando su Cd estaba a punto de salir al mercado, en agosto del 2012. Hanz nos recibió en su estudio de grabación de Vall...

Marciano Martínez: un juglar de película

Marciano Martínez: un juglar de película

Pocos hombres expresan su amor y entrega al folclor vallenato como lo hace Marciano Martínez. Este juglar nacido en La Junta (Guajira)...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

¿Por dónde le entra el agua al coco?

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

En el Plato del Hombre Caimán

Diego Andrés Rosselli | Patrimonio

Leandro Díaz y las mujeres de sus canciones

Redacción | Música y folclor

La Clavicembelada de Garcés

Alberto Muñoz Peñaloza | Ocio y sociedad

Otro festival vallenato en Cundinamarca

Jorge Nain Ruiz | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube