Música y folclor

De La Celosa al M-19, con Sergio Moya Molina

Redacción

27/03/2013 - 12:30

 

Sergio Moya Molina Contrabandista es, pero de amor. Un hombre que juega con las palabras y los versos para construir narraciones musicales y así recrear escenas del campo, momentos  idealizados de la existencia o incluso de su vida privada.

Sergio Moya Molina hace parte de esos juglares orgullosos que produce la tierra vallenata y que se complacen contando sus experiencias al gran público. Cargado de su usual humor pícaro y anécdotas extraídas de una vida amorosa repleta de vigor, el hombre llegó a la Casa de la Cultura de Valledupar con su mochila arhuaca al hombro y muchas ganas de enaltecer a la Mujer.

El encuentro de La Palabra Encantada tardó más de lo previsto en empezar pero el hombre no perdió un ápice de su compostura y, desde el inicio, se esforzó en describir el folclor vallenato y ubicarse dentro del concurrido panorama de cantantes que lo componen.

Él es un compositor polifacético, que habla tanto de la mujer como de la lluvia o de las flores, pero también existen otros autores costumbristas o románticos como Gustavo Gutiérrez quienes han contribuido a que el Vallenato tenga un reconocimiento nacional e internacional.

Cuando se le habla de machismo, Sergio Moya se defiende. Él no es un machista. Y sus composiciones, menos todavía. Él ama a las mujeres más que cualquier cosa en este mundo y propone, además, que se acaricie a la mujer con cada nota de acordeón (haciendo así hincapié en un lema de una campaña feminista que dice: “A la mujer no se le toca ni con una nota de acordeón”).

Cerrando este breve paréntesis, el compositor alude a su actividad musical y explica por qué ciertas de sus composiciones pueden estar sujetas a alguna malinterpretación. “Nosotros, los cantantes, tenemos esa libertad y ese don que nos permite expresar lo que otros no se atreven a decir”, explica Sergio Moya.

Y efectivamente, el trabajo de un compositor es arriesgado. Contar historias siempre está ligado a las opiniones de unos u otros, y más cuando se mencionan escenas claras y reconocibles de la vida cotidiana.

“La Celosa no es una canción machista –explica Sergio–. La escribí para recuperar el orden en mi casa. Le estaba dando una vía para la reconciliación a mi mujer”.

Y entonces, ¿Cómo explicar la composición de “M-19”: un tema donde el autor se muestra complaciente con la posibilidad de que el movimiento guerrillero se lleve a su esposa si ella no se muestra más agradable en casa?

Las risas no pueden faltar, pero Sergio Moya tiene una respuesta convincente. “Yo peleo con mi mujer a través de la canción. Es algo mucho mejor que pelear de verdad –comenta–. Nuestras discusiones son así y, yo, lo que buscaba era que sonriera”.

El resultado de estas canciones ya es parte de la historia. El cantautor consiguió lo que quería pues su mujer se amansó. “Ella interpretó bien lo que quería decir”, comenta Sergio Moya con una leve sonrisa y eso es, al fin y al cabo, lo principal.

La prueba está en sus otras composiciones como “Fortuna y desdicha” donde el cantante demuestra que, fuera de esas discusiones caseras, es un hombre que cree en el amor (y lo ve en todas partes).

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

El último de los caza-talentos

El último de los caza-talentos

Una maestra de escuela, poco agraciada, por no decir que fea, se presentó a un concurso de canto y cuando abrió su boca se convirti...

Rita Graciela, hija del juglar Fortunato Fernández

Rita Graciela, hija del juglar Fortunato Fernández

La memoria es el alma de la historia. Quien habla con un abuelo es afortunado porque siente que el tiempo no pasa, el tiempo empieza....

De canciones narrativas a ‘zombies’ de los festivales

De canciones narrativas a ‘zombies’ de los festivales

  Entonces, cuando la fiesta haya terminado, cuando se apaguen los micrófonos y las luces, cuando los viajeros hayan emprendido el...

La Canción inédita vallenata, ¿decadencia o víctima de las garras del jurado?

La Canción inédita vallenata, ¿decadencia o víctima de las garras del jurado?

La fase de preselección del concurso de la canción inédita, que la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata llama en su Cap...

Recuerdos de una noche de tango en Valledupar

Recuerdos de una noche de tango en Valledupar

La diversidad cultural es uno de los tesoros que enorgullecen a Hispanoamérica. Pocas regiones del planeta pueden mostrar en un territ...

Lo más leído

Salud mental y víctimas de la tragedia de Armero

Mónica Fernández | Ocio y sociedad

La independencia de Cartagena

Redacción | Historia

El “ahogao” más diligente

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Calixto Ochoa Campo: de corregido a Maestro

Juan Cataño Bracho | Música y folclor

Marta Arredondo: una diseñadora con identidad Guajira

Fabrina Acosta Contreras | Ocio y sociedad

Ruta cantinera de pueblo en pueblo

Edgardo Mendoza | Ocio y sociedad

El vallenato entró por Mompox

Alfonso Osorio Simahán | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube