Música y folclor
El Cocha Molina: “Dicen que soy un maniático del acordeón”
Sólo tenía 17 años cuando Diomedes Díaz le propuso formar parte de su grupo. Era todavía un joven con poca experiencia, pero por encima de todo, con un talento imponente. Como prueba está esa radiante corona de Rey aficionado que ganó dos años antes de que el Cacique de La Junta le hiciera esa propuesta.
Desde entonces, su carrera siguió un rumbo lleno de momentos estelares y experiencias inolvidables. Su nombre se asocia con los más grandes cantantes del Vallenato y produce en los amantes del acordeón una expresión de admiración.
Su reciente entrevista en el programa Vallenatos fans nos ofreció algunas anécdotas de de su carrera y claras indicaciones de por qué es uno de los acordeoneros más respetados y legendarios del género Vallenato.
Ante un Coco Ramos encantado, el Cocha Molina se mostró tranquilo y agradecido. Encontrarse con el público, a pocas semanas del 46 Festival Vallenato, es para él motivo de satisfacción.
Hablando de sus inicios, el músico recordó ese momento clave en el que se materializó el contacto con Diomedes Díaz. “Me hizo la invitación Diomedes y para mí fue un gran honor –comenta Cocha Molina–.Fue él quien hizo mi vida musical”.
Con ese gran impulso profesional, Cocha Molina empezó a viajar por el país. Su nombre compartió la portada de grandes producciones musicales de los años 80, y además, fue el artífice de grandes sensaciones en el Festival Vallenato.
En el año 1989, el festival conoció una de las finales más reñidas con un duelo mítico entre Omar Geles y el gran Cocha Molina. La balanza se inclinó finalmente hacia Omar Geles quien salió airoso de ese encuentro. El “Cocha” tuvo que esperar al año siguiente para hacerse con la corona.
El invitado relativiza los hechos y se muestra muy positivo. Para él, ganó en dos ocasiones ya que su primera final en 1989 le abrió las puertas de muchos escenarios e innumerables medios de comunicación.
Ese positivismo es justamente una de las fortalezas del acordeonero que ha sabido agradecer cada espacio concedido y ganarse el reconocimiento de todos los que le rodean. El artista aprendió mejor que nadie que “perder es ganar un poco”.
Demostrando paciencia y disciplina, el Cocha pudo conquistar el gran premio deseado por todos los acordeoneros: la corona de Rey Vallenato profesional, pero también tocar con los más insignes cantantes del folclor: Iván Villazón, Jorge Oñate y Poncho Zuleta.
Cuando le preguntan por las claves del éxito, él se muestra humilde y claro. Además del amor por su instrumento, el trabajo y la constancia son las únicas fórmulas que permiten llegar lejos. “¡Esto requiere disciplina! –comenta con una sonrisa–. Yo soy un enamorado del acordeón. Algunos dicen que soy un maniático del acordeón”.
Pero el trabajo no lo es todo. También es importante cultivar una actitud sencilla y tomarse las cosas con calma. De nada sirve precipitarse y relucir la fama como si ésta fuera el fin.
“Uno debe ser artista cuando está en la tarima y, cuando baja, tiene que volver a ser como los demás”, explica el Cocha.
0 Comentarios
Le puede interesar
Andrés Beleño, el primer rey de la piqueria
Ante mi insistencia por conocer el secreto de su talento, Andrés Beleño responde con versos. “Pa´ decíle la verdad, porque cant...
Mujeres del Ejército participarán en el Desfile de Piloneras
Este año las esposas e hijas de los militares del ejército nacional harán una participación especial en el Desfile de Piloneras por...
El son se fue de Cuba para Nueva York: una posible génesis de la Salsa
“Han surgido muchos ritmos, que causan mucho furor, a mí no me digan nada, el son montuno es mejor”. Orquesta Harlow con Ismael M...
Rafael Medina Rodríguez: el hombre que sabía de todos los instrumentos musicales y de todos los sones
Por las huellas que dejó en la música colombiana el profesor Rafael Arturo Medina Rodríguez, instructor de piano, compositor, arregl...
Vallenato bravo: Hernando Marín, el cantante del pueblo
El mismo Hernando José Marín Lacouture se autodenominó el “cantante del pueblo” en su famosísima canción La ley del embudo...










