Música y folclor

La leyenda de Francisco El Hombre, al descubierto

Johari Gautier Carmona

25/04/2013 - 11:45

 

La leyenda de Francisco El Hombre, al descubierto

Ruth Ariza De todas las leyendas que pueblan el Valle de Upar, la leyenda de Francisco el Hombre es una de las que más interés suscita. Su fuerte vínculo con el acordeón, el instrumento más representativo de la música vallenata, y su alusión a la religión, son algunas de las razones de su notable presencia en la conciencia colectiva.

Con el fin de conocer más sobre este mito popular, entrevistamos a la señora Ruth Ariza, una destacada educadora y antropóloga de Valledupar, quien dedicó varios años al estudio de ciertas leyendas nacidas de la tradición oral.

Sus respuestas retratan a un Francisco El Hombre particular, andariego y persistente, terrenal y audaz, que, después de vencer al diablo, se atrevió también a enfrentarse a los poderes indígenas (pero sin éxito).

 

¿En qué contexto nació la leyenda de Francisco El Hombre?

Para entender la leyenda de Francisco el Hombre, hay que volver atrás, cuando El Cesar y el Magdalena eran un solo departamento. Por cuestiones de tipo político, se dividió el departamento en tres: la provincia de Padilla que es donde está Riohacha,  el Cesar y Magdalena.

En qué lugar exacto y en qué época, no se sabe. Lo cierto es que fue en La Guajira. Francisco el Hombre iba para su tierra, para Machobayo, pero el lugar exacto se desconoce.

 

¿Quién era Francisco el Hombre?

Francisco Moscote, ahora conocido como Francisco El Hombre, era de Machobayo, en la Guajira. Era un acordeonero, no perfecto, pero tocaba el acordeón con el alma y, sobretodo, era un juglar. No fue un trovador. Trovador de lírica es aquel que compone. Francisco era simplemente un juglar: no componía pero cantaba lo que los compositores creaban yendo de pueblo en pueblo, en su burro o a pie, y cantando. En su mochila guardaba su botellita de ron.

 

¿Cómo empezó el mito?

Un día de estos salió de noche tocando el acordeón. Iba para la Guajira, para su tierra, y en el camino percibió algo extraño. Se fijó y entendió que alguien le contestaba con el acordeón pero de una forma muy superior a la suya. Él se erizó y se lo tomó como una rivalidad porque el otro acordeón tocaba la misma canción que él.

Entonces, Francisco Moscote se dijo “Voy a tocar otra cosa para ver si me responde lo mismo”. Sintió una competencia, sintió que alguien le estaba haciendo piquería, pero piquería en el sentido de calidad. Tocó otra música y a los pocos segundos el desconocido le contestó exactamente lo mismo pero de manera más refinada y elegante. En ese momento, Francisco entendió que se encontraba en una auténtica piquería de calidad.

Interpretó una tercera canción y sucedió exactamente igual. El hombre se vio ofendido, porque la otra persona le contestaba magistralmente, y como cristiano que era, consideró que su oponente era el demonio. Sintió un olor a azufre y se persuadió que era Satanás.

Trató de buscar una salida. Pensó en rezar un Padre nuestro, pero no era suficiente. Eso no lo espantó. Entonces se le ocurrió algo más audaz. “Voy a rezar el credo al revés”, dijo, como una jerigonza en lengua indígena.

Comenzó a tocar el credo al revés con su acordeón y en cuanto el demonio escuchó esa jerigonza, se apabulló. ¿Cómo podía defenderse? ¿Y Cómo podía contestarle? Era algo totalmente desconocido para él. Las otras canciones sí las conocía y podía responder con el mismo ritmo, pero ésta no.

Francisco El Hombre tocó el credo al revés y se lo canta al mismo tiempo y el diablo se dio por vencido. Huyó en una nube oscura de azufre. En ese momento, Francisco comprobó definitivamente que había vencido a Francisco El Hombre.

 

¿Francisco Moscote llegó a sentirse amenazado?

Sí, se sintió amenazado en su vida y en su estatus, porque detectó que ante él había una fuerza maligna. Este duelo era una cuestión de honor, de autoestima y de guerra. No fue una pelea a puños pero fue una pelea con otras armas.  Así es la piquería.

 

¿Y cómo esta historia termina transformándose en un mito?

Simplemente porque la cuenta. Él era un juglar y no solamente cantaba, sino que iba de pueblo en pueblo contando historias. Así eran los juglares, eran como los juglares españoles. De hecho, es una herencia española.

 

¿Y cómo anunciaba su victoria al llegar a un pueblo?

Él llegó a su pueblo  totalmente despavorido y empezó a contar a sus familiares y conocidos lo que le pasó. “Yo me encontré con el diablo, debió de ser el demonio porque olía a azufre y botaba humo”, dijo alarmado. “Qué fue lo que pasó? ¡Cuéntanos!”, le contestaron todos y él empezó a exponer ese relato que hoy conocemos. Se lo contó a sus padres, y sus padres a sus hermanos, y sus hermanos a los vecinos, y así sucesivamente la historia se fue regando por todo el Valle, como suele pasar con los chismes en Macondo.

 

Algunas personas como Gabriel García Márquez o Rafael Escalona dijeron haberse encontrado con Francisco el Hombre.

Claro, Francisco El Hombre existió de verdad. Esta historia parte de un hecho muy cercano.

 

¿Cómo y porqué la Leyenda de Francisco el Hombre se convierte en uno de los mayores símbolos del Festival Vallenato?

Aquí hay varias leyendas. Está la Leyenda de la Sirena Vallenata, la del Santo Ecce Homo, la de Francisco el Hombre, y muchas otras.  La Leyenda de Francisco el Hombre sólo representa una de las leyendas dentro del conjunto que da vida e identidad al Festival de la Leyenda Vallenata y a Macondo. Pero ésta es la más destacada de todas porque el festival es, antes de todo, un evento musical y ¿qué mejor leyenda que la de un hombre venciendo al diablo con su acordeón?

 

¿Francisco Moscote murió en Riohacha?

Eso dicen, pero no se sabe. Lo único que sabemos es que murió en la Guajira porque de ahí era él.

 

¿Pero también se habla de una posible muerte en Atánquez?

¡Francisco Moscote no murió en Atánquez! Esos son comentarios de personas que distorsionan la historia. Existe un simbolismo basado en el hecho de que Francisco Moscote volvió a enfrentarse con otro músico en Atánquez y perdió. Es algo metafórico.

 

Cuéntenos lo que ocurrió en Atánquez

Resulta que, como Francisco Moscote era tan famoso, Abraham Maestre, un cajero muy conocido de Atánquez, lo invitó para una piquería para ver quién tocaba mejor. Francisco El Hombre aceptó el duelo.

En el pueblo de Atánquez, los ancianos indígenas manejan sus ritos ancestrales y eso lo transmiten a los instrumentos musicales. Para ellos, el tambor no es simplemente el objeto, tiene otra simbología y lo usan para comunicarse con el alma del animal.

Los Kankuamos, que dominan una magia y una cosmogonía distinta al guajiro, conciben estos instrumentos musicales como íconos sagrados. A esa sabiduría ancestral y esta confluencia de poderes en un instrumento, se debe el triunfo de Abraham Maestre.

Francisco Moscote era un simple campesino. Tocaba su acordeón, y lo tocaba bien, pero no tenía poder y no pudo hacer nada frente a la magia indígena. Los ritos de los kankuamos daban un rigor agregado a sus instrumentos.

Esa victoria se comprobó. Yo misma fui a investigar en el terreno y sé, por ejemplo, que la música con la cual Abraham derrotó a Francisco se titulaba “El baile de la culebra”.

 

¿Cómo ha evolucionado la leyenda de Francisco el Hombre en el tiempo?

Cada época tiene su identidad y la gente macondiana tiene derecho a recrear las leyendas. Uno le quita el otro le pone. Llega un momento en que no se sabe si la leyenda fue inventada por el pueblo o si la creó inicialmente Francisco el Hombre. Pero, de eso se trata. La cultura no es algo estático. La cultura es algo que se renueva, que se recrea.

En la edad media, los juglares tenían el derecho a minimizar o exagerar una palabra. El que cantaba adornaba la letra y llegaba un momento en que la canción perdía su autoría y pasaba a ser de todos. Eso pasa con este tipo de leyendas. Aquí en la región, todos somos juglares de gesta (risas).

 

Johari Gautier Carmona

Para PanoramaCultural.com.co

Sobre el autor

Johari Gautier Carmona

Johari Gautier Carmona

Textos caribeños

Periodista y narrador. Dirige PanoramaCultural.com.co desde su fundación en 2012.

Parisino español (del distrito XV) de herencia antillana. Barcelonés francés (del Guinardó) con fuerte ancla africana. Y, además -como si no fuera poco-: vallenato de adopción.

Escribe sobre culturas, África, viajes, medio ambiente y literatura. Todo lo que, de alguna forma, está ahí y no se deja ver… Autor de "Cuentos históricos del pueblo africano" (Ed. Almuzara, 2010), Del sueño y sus pesadillas (Atmósfera Literaria, 2015) y "El Rey del mambo" (Ed. Irreverentes, 2009). 

@JohariGautier

11 Comentarios


jaime marquez 11-06-2016 05:02 AM

Francisco moscote o francisco el hombre murio 19 nov 1953, es.el representante de la musica vallenata por que fue un juglar y un gran compositor murio a la edad de104abrilea, nace rn galan otros dicen macobayo el 14 de abril de1849, Jaime marquez, 3008658044 valleduparco@yahoo.es

jaime marquez 11-06-2016 05:04 AM

Machobayo

Karen Silva 18-12-2018 12:38 PM

Solo falta que Valledupar tambien diga que la historia de Francisco el Hombre es de alla, y no de La Guajira.

Karen Silva 18-12-2018 12:38 PM

Solo falta que Valledupar tambien diga que la historia de Francisco el Hombre es de alla, y no de La Guajira.

:3 22-01-2019 05:44 PM

:3

katherin 28-03-2019 09:30 AM

jajajajajajajajjajjajajajajajajj

Joldry 06-05-2019 07:19 PM

El era de machobayo

Gladys m 02-06-2019 05:17 PM

Es la historia de Escalona de la teleno vela????

Humberto perez 08-12-2019 09:31 AM

Existen muchos comentarios sobre el folclor Vallenato y de Francisco Moscote, o sea de este Folclor y el Hombre, pero este Género no nació o no llegó a su cuna con el nombre que hoy le damos o le conocemos, VALLENATO, todos sabemos dónde nació y donde se radicó, pero muy poco se comenta de el nombre que pudo habersele dado antes de radicarse en Valledupar, porque ya había nacido en otra región que ahora se me escapa el nombre del departamento de la Guajira ... Los versados en el tema deberían tener en cuenta este tema; a veces pienso que quieren ocultarlo, más sin embargo no veo el motivo .... Gracias escribió Humberto Pérez, Aguachica César.

Juvenal Ramos 10-05-2020 03:28 AM

Mito, leyenda, todo es parte de una tradición cultural. Es lo que lo hace interesante, místico, hermoso!

ANDREA LILIANA CRUZ GARCIA 30-03-2022 01:01 PM

muy bonito y ejemplar para todos

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