Música y folclor
Aurelio Nuñez: “Estamos en la época de Gustavo Gutiérrez”
Este 46 Festival Vallenato será recordado como el Festival de la poesía y del romanticismo, como el homenaje al sentimiento convertido en canción y expresado con el mayor de los compromisos.
Lo hemos comprobado este año a lo largo de los numerosos encuentros con el poeta vallenato, Gustavo Gutiérrez, y en cada una de sus interpretaciones, pero también con muchas otras entrevistas a compositores célebres que han indagado en esa dirección lírica.
Aurelio Nuñez fue uno de esos grandes compositores invitados a lo largo de este festival en el marco del programa Vallenatosfans. Desde el principio pudimos percibir el aura de un hombre que ha vivido y luchado por componer los versos más profundos y significativos, por crear unas canciones que sobreviven a la prueba del tiempo y exaltan las más sinceras emociones.
Su poesía nace de su experiencia y de los recuerdos. Momentos eternizados con versos ardorosos. De esta manera, surgieron canciones inolvidables como “Te dedico mis triunfos” o “Mi propia historia” que Aurelio Nuñez interpretó en medio de un público expectante.
De pie frente a los espectadores, el compositor generó de inmediato una atmósfera llena de emoción. Hizo vibrar su voz en el espacio abierto y recogió las sonrisas con el mayor de los agradecimientos.
Cuando escribió “Mi propia historia”, Aurelio se encontraba en un momento clave de su carrera. Era una tarde en la que sintió la necesidad de hacer un balance sobre su recorrido existencial, poco después de que alguien le dijera que había tenido su “cuarto de hora”.
Para demostrar que su talento no tenía fecha de caducidad, decidió explorar en lo más profundo de su ser y encontró los detalles sencillos y eternos que conmueven a toda una región sin otra pretensión que describirse a sí mismo.
El resultado fue una música que ya es de todos porque el talento de Aurelio Nuñez no está sujeto al tiempo u otros factores limitantes del entorno. “Eso soy yo –expresa orgullosamente–: una flor que no se marchita. Que escribe siempre, y que no depende de sus quince minutos”.
En su reto por trascender, nacieron otras perlas como “El más fuerte” o “Monedita de oro”, canciones que recrean un momento preciso de la vida del compositor y nos hacen recordar a Gustavo Gutiérrez por su carga emocional.
Pero ésa no es la única característica de Aurelio Nuñez que nos recuerda al “Flaco de oro”. En el escenario, el poeta guajiro se mueve con gran agilidad, va de un extremo a otro sin perder el contacto visual con la audiencia y saludarla. De ahí justamente nace el carisma de este poeta que tiene a San Juan del Cesar en su corazón.
Para el gran homenajeado de este año, Aurelio Nuñez sólo tiene palabras de admiración y cariño. “¡Es un gran persona! –explica mirando el público y luego añade como reverencia entre poetas–: Estamos en la época de Gustavo Gutiérrez”.
Finalmente, la despedida no puede ser otra. Sus versos contienen los mensajes más oportunos y fáciles de compartir con una audiencia amante del Vallenato, y por eso Aurelio Nuñez se dirige hacia el público con una mano sobre el corazón y canta: “Te regalo mi canto, mis risas y mis alegrías”.
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