Música y folclor

Carlos Vives: “¡He vuelto al Valle, carajo!”

Johari Gautier Carmona

28/04/2013 - 17:23

 

Carlos Vives y Gustavo Gutiérrez Sábado 27 de abril del 2013. Son las once y media de la noche y lo que hasta ahora había sido una noticia comentada con efusividad se convierte en un hecho irrefutable: el gran Carlos Vives ha regresado a Valledupar.

Su entrada triunfal en el Parque de la Leyenda Vallenata tuvo un sabor especial. Nos recordó inevitablemente esas celebraciones familiares añoradas, o un tierno y anhelado abrazo entre hermanos que no se han visto en muchos años.

Desde el principio, la atmósfera de su concierto venía sellada de un acento fogoso y único. Una mezcla de mística indígena, la alegría de una banda musical de más de veinte años de experiencia, y la calidez de un hombre tan cercano como Carlos Vives.

Y en esa aparición llena de misterio, la mecánica de una música esplendida fue tomando forma. Los elementos se ubicaron poco a poco, el cantante presentó a sus músicos, y de repente estalló el ritmo que todos conocemos: “Ahí llego yo”, con su derroche de espontaneidad, y su mezcla afro-antillana.

Todo un fue un cerrar y abrir de ojos. Ya estábamos metidos en la más auténtica fiesta costeña con Carlos Vives agitando el público, yendo y viniendo de un lado a otro del escenario, como siempre acostumbró a hacerlo. Y todos veíamos en el cantante un hijo de la tierra, querido y extrañado, que volvía a inundar el Valle con su carácter arrollador, lleno de positivismo y buen gusto.

Mientras Carlos Vives saludaba al público e hilvanaba sus éxitos más famosos, no faltaban los mensajes subliminales y otros más explícitos. Por un lado, estaba el hombre moviéndose como un boxeador, remedando los mejores momentos de Pambelé, quien nos hacía pensar en su lucha frenética para volver a los más grandes escenarios y, por otro, esas muestras de cariño que sólo brotan de los cantantes más sencillos y cautivadores.

Al sentir el afecto y el entusiasmo de todo un público, el cantante no pudo evitarlo. Expresó su sentimiento con la mayor de las efusividades: “¡He vuelto al Valle, carajo!”, y luego siguió con un paseo musical que mantuvo a todos en un estado de éxtasis.

El concierto no sólo se limitó a la reproducción de un repertorio excelente, interpretado de manera magistral, también fue el momento idóneo para escuchar y sentir el discurso de un hombre con una visión naturalmente internacional. Todas las palabras de Carlos reconstruían un horizonte incluyente y auténtico donde la música sirve para unir y reír, vivir y sentirse orgulloso de cada logro.

Así pues, entendimos que “el vallenato es de todos” –palabras textuales del cantante-, y en ese sentido, Carlos lo demostró dirigiendo sus mejores afectos a los seguidores que tiene en toda Colombia, pero también en Argentina, España, Venezuela o Chile, donde se aprecia el vallenato (y en muchas ocasiones, gracias a él).

No pasó tampoco desapercibido ese mensaje de apoyo a los juglares, esos hombres que dedican su vida a crear y transmitir las mejores expresiones de folclor. Para ellos, reclamó más atención y el pago justo de sus derechos, y para Sergio Moya Molina en particular, le deseó felicidad, salud y mucho dinero.

El cantante se refirió también a los espíritus positivos que pueblan este Valle, que lo persiguen, y no se olvidó de rescatar lo más bonito: sus recursos naturales como la Sierra Nevada y sus civilizaciones milenarias indígenas, ejemplos de respeto y dignidad.

En una segunda etapa, el homenaje al poeta Gustavo Gutiérrez marcó posiblemente uno de los momentos más conmovedores de todo el festival. Sentado en una silla y engalanado de blanco, en medio del escenario, el “Flaco de Oro” pudo presenciar una de las interpretaciones más bellas de su tema “Confidencias” y, luego, en un abrazo que quedó registrado para la posteridad, Carlos Vives le dirigió las palabras que hoy siguen resonando dentro del parque de la Leyenda Vallenata: “Le doy gracias a mi Dios por haber creado poetas como usted en nuestra música vallenata”.

En resumidas cuentas, el sentimiento de Carlos Vives volvió a nacer en Valledupar.

 

Johari Gautier Carmona

Para PanoramaCultural.com.co

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