Música y folclor

Oscar Ariza: “Muchos se niegan a creer que Diomedes murió”

Redacción

13/06/2014 - 11:15

 

Oscar Ariza: “Muchos se niegan a creer que Diomedes murió”

Oscar Ariza DazaDiomedes Díaz no sólo fue un cantante y compositor exitoso, natural y espontáneo. Es, en realidad, mucho más que eso: algo así como un fenómeno galáctico que sucede cada 50 años. Una especie de cometa Halley.

La imagen puede ser discutida –ya que los astros galácticos no dejan tantas historias en una comunidad– pero se acerca bastante a lo que expuso el profesor de literatura Oscar Ariza Daza en el Tercer Encuentro Nacional de Investigadores de la Música Vallenata.

Según Oscar Ariza, el desarrollo de la leyenda de Diomedes Díaz es también, y sobre todo, el fruto de una construcción colectiva que recuerda a otras grandes personalidades internacionales como Carlos Gardel o Pedro Infante.

“Su poder de seducción hizo que muchos se acercaron a él encantados”, expresó el ponente. Y ese poder de atracción también permitía cambiar el ánimo, insuflar fuerza y suerte a todo el que se apegaba a él.

Ese poder se reflejó también en las costumbres y en el lenguaje local. Las expresiones de Diomedes terminaron incorporándose en la vida diaria. Una de sus más importantes frases –“Se las dejo ahí”– es frecuente en las conversaciones, pero también se destacan otras como “Con mucho gusto” o “La demora me perjudica”.

Diomedes se distinguía por sus ocurrencias y comparaciones imprevisibles. “Estoy como Toyota nuevo en una carretera. Pidiendo vida, pidiendo vida”, es una de ellas, pero quizás la más representativa sea la que se popularizó después de un concierto en Barranquilla, cuando el cantante insultó a uno de sus seguidores que le pedía que cantara.

“No sea tan sapo, tan lambón. ¡Marica!” se convirtió rápidamente en una moda masiva repetida hasta la saciedad. Así era el público con Diomedes, capaz de perdonarle cualquier vulgaridad e, incluso, aclamarlo por expresarse de la manera más bruta.

La idolatría llegó a tal punto que Diomedes se convirtió en “Dios-medes”. “Muchos miraban a Diomedes como un hombre con poderes supernaturales –expresó Oscar Ariza y enseguida agregó–: Muchos se niegan a creer que Diomedes murió”.

Meses después de su muerte, los estudiosos y fervientes seguidores de la música vallenata recuerdan  al hombre que cambió un folclor en un fenómeno de masas, tratan de entender cómo un joven de origen campesino ha logrado conmover y revolucionar una región entera.

“La muerte ha callado al cantor pero no el canto”, concluyó Oscar Ariza Daza.

 

PanoramaCultural.com.co

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La necesidad de una escena “underground” en la música vallenata

La necesidad de una escena “underground” en la música vallenata

  Ahora que se avecina la conmemoración del cincuentenario del Festival Vallenato, que seguro será motivo para nuevos conversator...

El ‘Vallenato entre rosas’ de una Princesa Guajira

El ‘Vallenato entre rosas’ de una Princesa Guajira

  El nombre de Zamia de la Rosa empezó a escucharse en el universo musical hace varios años entre el Cesar y La Guajira. En repet...

El “Testamento” del maestro Escalona para “Vevita” Manjarrés

El “Testamento” del maestro Escalona para “Vevita” Manjarrés

Desde los 15 años, el maestro Rafael Escalona Martínez, en vez de flores, regalaba canciones a las mujeres que fueron el soporte prin...

La dulce victoria de la Banda de Valledupar

La dulce victoria de la Banda de Valledupar

La Casa de la Cultura de Valledupar es un hervidero de talentos. En sus instalaciones, no sorprende escuchar semanalmente a una veinten...

El homenaje del 49 Festival Vallenato: objeto de mucha atención

El homenaje del 49 Festival Vallenato: objeto de mucha atención

Acaba de terminar la 48° versión del Festival de la Leyenda Vallenata y ya el siguiente evento se anuncia de máximo interés. Los...

Lo más leído

Duane, el arhuaco rebelde

Arnoldo Mestre Arzuaga | Pueblos

El regreso del vampiro en el cine de los 80 y 90: viejos temas, nuevas perspectivas

Norma Cabrera Macías y María Carmen Iribarren Gil  | Cine

Borges, en la eternidad

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Literatura

Rafael Orozco Maestre, una leyenda del vallenato

Alcibíades Núñez Manjarres | Música y folclor

La casa de mi abuela

Álvaro Rojano Osorio | Opinión

Rafael Orozco, de Sempegua al estrellato musical

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Las tres derrotas de Álvaro Gómez Hurtado

Eddie José Dániels García | Opinión

La lectura, según Roland Barthes

Elsa M. Ramírez Leyva | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados