Música y folclor

Diáspora y génesis afrocaribeñas: la rumba

Jairo Tapia Tietjen

02/03/2015 - 03:40

 

Rumba cubana “Durmiendo el corazón con claves perdidas que arrastran el silabeo interminable de un aguacero impasible”. (R. Burgos Cantor)

Musicalmente, el Caribe conoció un desfile de manifestaciones transitorias debido a la irrupción de clarinetes, bajos  y saxofones; y la proscripción del violín, la flauta y el piano. Los timbres neutros entran en vacancia, para dar paso a la irrupción aparatosa de los instrumentos de percusión: xilofones, marimbas y vibráfonos, de efervescente preferencia en los espacios sonoros.

Los felices años 60 experimentan la angustiosa carrera hacia la brevedad y cambios en el ordenamiento estructural de la música, con coordenadas tomadas en préstamo de los campos literarios y científicos: series cifradas, timbres, tempos coordenados, e insostenibles reinados taifos de efímeras banderas estéticas, inconsistentes como el paso de la moda. Por ello, Sartre aspiraba a que fueran más que seres creadores, combatientes armados de un mensaje comprometido con la historia de su tiempo.

La Rumba surge por allá en el siglo XVII, época de vertiginosos cruces e intercambios en las cuencas afrocaribeñas. Es peculiar la llamada”Columbia”, por provenir de un poblado con ese nombre, en la provincia de Matanzas, peculiar también en la región azucarera, especialmente “Unión de Reyes”, asentamiento negro de origen congo, bantú y lucumí, con sus makaguas congas, o cantos disparatados, de alarde, satíricos que influyen en su expresión de breves vocablos,

Estos cantos repetidos infinitamente por el coro, con bases responsoriales y acento quejumbroso, llamados “lloraos”, aludiendo a sucesos o personas del entorno social específico; a veces matizan  tonos misteriosos o enigmáticos, hasta llegar al estribillo o montuno, llamado también “Capetillo”, momento en que saltan al ruedo los bailadores.

Según Odilio Urfé, son característicos en los cantos de yuka, makuta, de antecedentes columbianos en parejas sueltas, y el  maní, entre mujeres dedicadas a este cultivo, comunes en la Columbia y en toda la música afro, destacándose la rica improvisación del solista, que  introduce variaciones melódicas y rítmicas de amplia creatividad.

El bailador entra saludando al quinto o timbero,  repicador con el cual va a establecer un contrapunto o rejuego dialéctico que subraya cada paso, y da brincos a la manera conga de la regla kimbisa, con movimientos básicos de hombros y piernas, posición erguida, elegante y retadora, haciendo figuras danzarías circulares y acrobáticas complicadas. A veces, sostiene un vaso o botella sobre la cabeza, con dominios corporales absolutos.

Se integran tres tambores, y un instrumento hecho de tronco de madera o caña brava; esta guagua se percute con dos palos, en figuración rítmica constante, marcando el tiempo de seis por ocho. En la provincia de Matanzas, se recuerdan figuras legendarias notables como Benito González, famoso como cantor, y Alambre, de Limonar, excelente bailador, y en especial el famoso Papá Montero, y cuya tradición sigue al ritmo de cajones o tambores,  como en los barrios folklóricos habaneros, con el afamado “Jesús María”.

Presenta afinidad con otras danzas populares por sus movimientos o meneos entre parejas muy cercanas en sus cuerpos, o bailada por hombres solos, en sus orígenes rurales, como el  chuchumbé, la zarabanda y la chacona, similar al fandango español, hasta las costas brasileñas con el batuque, la resbalosa, o danza de negros en Argentina, las Calendas en República Dominicana, e islas de posesión francesa.

El ambiente que crea la Rumba es una fiesta con diferentes variantes en el estilo danzario, el de todo lo que en dos tiempos podía caber y hacerse dentro de un ritmo fuerte y una batería percutora; según Carpentier es“la juerga con mujeres sin  rumbo”. Tiene cuatro formas: el paso reforzao, donde el ejecutante se contrae, al marcar los golpes del quinto;  el paso palatino, donde se desplaza estirando las piernas; la meta, en donde se marcan pasos cortos; una variante especial es la  jiribilla, que es más rápida, dinámica y mucho más pantomímica.

El origen de la rumba es el reino de Arda en  las costas de Guinea. Se ejecuta por españoles para sumar todos estos factores que  acrisola la música del Nuevo mundo con la magia africana y los grupos étnicos criollos.

“Malanga”, como se le llamó a José Rosario Oviedo, junto a su pareja Águeda Álvarez, era el rey prodigioso y figura inmortal de la rumba Columbia:

Oigo una voz que me llama:

Arenilleo,

siento una voz  que me dice:

Malanga murió.

Unión de Reyes  llora

a su timbero  mayor,

que se fue  regando  flores

desde  Matanzas  a  Morón … 

 

Jairo Tapia Tietjen  

jtt.stspiritu2@outlook.com

Sobre el autor

Jairo Tapia Tietjen

Jairo Tapia Tietjen

WikiLetras

Codazzi, Cesar (1950). Bachiller Colegio Nacional A. Codazzi, 1970. Licenciado en Filología Española e Idiomas, UPTC, Tunja, 1976; Docente en Colegio Nacional Loperena, 1977-2012. Catedrático Literatura e Idiomas, UPC, Valledupar, 1977-2013. Director Revista 'Integración', Aprocoda-Codazzi, 1983-2014; columnista: Diario del Caribe, Barranquilla, El Tiempo, Bogotá, El Universal, Cartagena, El Pilón, Vanguardia Valledupar: 1968-2012. Tel: 095 5736623, Clle. 6C N° 19B 119, Los Músicos, Valledupar- Cesar.

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