Música y folclor

El acordeón de los López

Juan Rincón Vanegas

02/03/2015 - 03:50

 

La dinastía López / Foto: Adamis Guerra

Desde siempre la Dinastía López ha estado ligada al acordeón, partiendo desde Juancito López Molina, pasando por Juan López Gutiérrez, Pablo Rafael López Gutiérrez y sus hijos Pablo, Miguel, Juan Alfonso, conocido como ‘Poncho’, Elberto ‘El Debe’, hasta llegar a Álvaro, Navín, Román, Augusto, Álvaro Miguel, Harold, Jader, Navín Jesús y Carlos Javier.

Capítulo aparte merece Dagoberto López Mieles, quien fue el compositor y cantante de esta gran dinastía, y se conoció como ‘El clarín del Cesar’.

Todo sucedió una mañana de sábado donde la brisa le daba la bienvenida al sol y, entonces, se dispuso llevar a cabo en La Paz (Cesar), una jornada con la finalidad de tener las piezas necesarias para adelantar la promoción del 48 Festival de la Leyenda Vallenata y los invitados fueron Pablo, Miguel, Álvaro y Navín López.

Lo locación no podía ser otra, el patio de la tradicional casa donde fueron célebres las parrandas del siglo pasado.

Al llegar, Navín López, Rey Vallenato en tres categorías: Infantil, 1977; Aficionado, 1980 y Profesional en 2002, estaba tocando un acordeón nuevo.

Al terminar el ejercicio que tanto le gusta declaró: “En lo único que soy agresivo es tocando el acordeón para que salga la nota precisa y que tenga la esencia del vallenato puro”.

Después recordó la canción de su papá Dagoberto: ‘Mis hijos y mis canciones’ que grabaron Poncho y Emiliano, los hermanos Zuleta.

Yo quiero a mis canciones

como quiero a mis hijos,

y aspiro a que to’ el tiempo

sean menores de edad

pa tener sobre la patria potestad

cantarlas como son

y escucharlas yo mismo.

En los últimos años, Navín se ha dedicado a ser instructor de acordeón, especialmente a niños y jóvenes que aspiran a coronarse reyes en distintos festivales. “Por estos días tengo tantos alumnos que cerré el salón de clases”. Entonces, indica que le manda alumnos al buen profesor Almes Granados.

El segundo en llegar a la cita fue Miguel López, Rey Vallenato en 1972, el cual lideró el grupo de Los Hermanos López, en compañía del cantante Jorge Oñate.

De salida le llamó la atención el sonido del instrumento. “Ve y ese acordeón si suena es bonito”. Y enseguida Navín se lo prestó y aparecieron los famosos bajos de Miguel López y las melodías de canciones como: ‘La Paz’, (Emiro Zuleta), ‘Rosa jardinera’, (Idelfonso Ramírez), ‘Tiempos de la cometa’, (Freddy Molina), ‘El cantor de Fonseca’ (Carlos Huertas), ‘No voy a Patillal’, (Armando Zabaleta), ‘Mi gran amigo’ (Camilo Namén) y ‘La Loma’ (Samuel Martínez). Luego de ese recorrido melódico preguntó: ¿Quieren más? Y soltó su carcajada característica.

Dentro del ramillete de recuerdos manifestó que grabó nueve discos con Jorge Oñate. De igual manera lo hizo con Freddy Peralta, Gustavo Bula y Estela Durán Escalona.

Seguidamente, de un cuarto de esa inmensa vivienda salió el cajero Pablo López, pero como le sucedió a Miguel, también le llamó la atención el acordeón y comenzó a tocarlo y le sacó las notas de canciones como: ‘El mundo’ (Lorenzo Morales Herrera), ‘El monte de la rosa’ (Emiliano Zuleta Baquero), ‘El pechichón’ y ‘El chupaflor’ (Alejo Durán Díaz).

Después recordó que antes de ser cajero fue acordeonero y acompañó por varios países, siendo el más lejos, Japón, al Ballet de Delia Zapata, e interpretaba ‘La piña madura’ y ‘La danza de los indios’. También ejecutó el tambor con Los gaiteros de San Jacinto.

De igual manera, el rey supremo de la caja, en el Festival de la Leyenda Vallenata, en la categoría de acordeoneros profesionales acompañó como a tres Reyes Vallenatos. En 1972 a su hermano Miguel López; en 1974 a Alfredo Gutiérrez y en 1987 a Nicolás ‘Colacho’ Mendoza (primer Rey de Reyes). También  en 1970 cuando Emiliano Zuleta se coronó como Rey Aficionado.

Un dato importante para destacar es que en el Festival de la Leyenda Vallenata de 1972, cuando Miguel ejecutaba la puya, a Pablo se le ocurrió hacer malabares con su caja, sin la compañía del acordeón, ni la guacharaca. Desde ese momento en los distintos festivales vallenatos no falta el famoso solo de caja.

El último en llegar fue Alvaro López, quien se ha coronado en tres ocasiones en el Festival de la Leyenda Vallenata, dos en la categoría de aficionado1976 y 1979 y una como profesional en 1992. Ha grabado con grandes cantantes de la música vallenata: Jorge Oñate, Rafael Santos, Silvestre Dangond y Diomedes Díaz, de quien fue su último compañero.

Alvarito también tomó el acordeón de Navín e hizo un paseo por grandes éxitos de su carrera musical y se quedó finalmente con ‘Ay la vida’ (Marciano Martínez).

La Dinastía López es un sello en la música vallenata, y por eso del 28 de abril al dos de mayo se le rendirá el más grande homenaje en el 48 Festival de la Leyenda Vallenata.

El segundo pan del mundo

Cuando el trabajo periodístico, fílmico y grafico había concluido aparecieron las deliciosas almojábanas que todos degustaron. A esas almojábanas en el pueblo más querido por los López, La Paz, las conocen como el segundo pan del mundo, y el periodista Miguel Aroca Yepes, señaló que el primero le ganó por una mínima diferencia.

Lo cierto es que el primero en la tradicional casa de los López, es el acordeón. Y muy bien lo dijo Gabriel García Márquez: “No sé que tiene el acordeón de comunicativo que cuando lo escuchamos se nos arruga el sentimiento”.

 

Juan Rincón Vanegas 

Sobre el autor

Juan Rincón Vanegas

Juan Rincón Vanegas

Cultivo de folclor vallenato

Periodista, escritor y cronista, natural de Chimichagua, Cesar y ganador de distintos premios de periodismo con historias del folclor vallenato y sus distintos personajes. Actualmente se desempeña como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

@juanrinconv

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