Música y folclor

Folklore y cultura popular

Jairo Tapia Tietjen

25/05/2015 - 09:10

 

Piloneras / Foto: Golden Vallenato

El próximo IV Encuentro Nacional de Investigadores de Música Vallenata que transcurre a finales de este mes de mayo y organiza la Universidad Popular del Cesar nos brinda una ocasión propicia para bosquejar algunos aspectos sobre el folklore.

Los horizontes son ilimitados para ampliar nuestra visión del mundo al apreciar la oportunidad que nos proporciona la música autóctona y la pureza de su conservación, confirmando lo dicho por Ciorán: “La música es la emanación final del Universo, así como Dios es la emanación última de la música”.

Las presentes y nuevas generaciones crecen en sus conocimientos sobre el folklore si los que les preceden están dispuestos a revelarles, sin necesidad de establecer una cátedra como lo ha hecho la Universidad Nacional de Bogotá.

Por ello y sin mayores discusiones se define el Folklore como el patrón original que acompaña la cultura en cada región y país en su tránsito del primitivismo a la vida comunitaria civilizada. Con él se da nombre a las tradiciones autóctonas de un pueblo aparecidas en forma anónima, con influjos en usos y costumbres actuales.

Tales apreciaciones, confirmadas por estudios de edad arqueológica irrefutables, de lo cual ilustramos con reconocidos investigadores como: Almeida, Renato (“Métodos y clasificaciones en el Folclore”, 1948); Gómez V., Max (“Qué es el Folclor”, 1971); Ramos, Arthur (“Estudios de Folklore”,1952); Sokolov, Y.H (“Russian Folklore”, 1950).

El vocablo Folk-lore se le atribuye a W.J. Toms, quien editó en 1834 varias obras que agrupaban “Canciones y Leyendas de Francia, España, Tartaria, Irlanda y Alemania”. Las ciencias Sociales y la Literatura abrazaron rápidamente esta disciplina, hasta el punto de que en 1878 se funda en Londres la “Folklore Society”, imponiéndose como objetivos básicos, la conservación y purificación de las tradiciones populares, baladas legendarias, proverbios locales, dichos vulgares, supersticiones y antiguas costumbres.

Asimismo se acuerda limitar un poco sus alcances de la siguiente manera: 1) Narraciones y músicas tradicionales; 2) Costumbres tradicionales; 3) Supersticiones y creencias; 4) Lenguaje popular (dichos, proverbios, adivinanzas), todo ello cumpliendo cinco condiciones básicas para ser considerado como folklórico: Antigüedad  arqueológica según las raíces étnicas de cada grupo; que sea anónimo, regional, popular y con supervivencia en los usos y costumbres populares.

Tales clasificaciones proponen un análisis exhaustivo y didáctico de lo que es auténtico y lo que es adquirido o foráneo. Para ello otros aconsejan ciertas divisiones  para el estudio en grupos: a) Folklore poético, que abarca los cancioneros, refraneros y adivinanzas para niños y jóvenes;  b) Folklore narrativo, referido a mitos , leyendas, cuentos y fábulas históricos, fantásticos o religiosos;  c) Folklore lingüístico, aspectos gramaticales, de acentuación , formación de palabras, redundancias y mímicas; d) Folklore mágico, sea medicinal o no, adivinanzas, escatológica, etc.;  Folklore social, fiestas, regocijos, ferias, procesiones, desfiles, etc.;  e) Folklore ergológico, hechos de cocina, menaje, cerámicas, esculturas, instrumentos musicales, trabajos en metales, pirotecnia, tejidos, muñecas de trapo, habitaciones, mobiliarios, transportes, etc.

Poco después, París y Londres celebraron en 1889 y 1891, respectivamente, el primer Congreso Internacional de Tradiciones Populares, y el Congreso Internacional de Folklore, echando las bases definitivas para la cientificidad de los estudios de “la sabiduría tradicional de las clases sin cultura que se encuentran en las naciones civilizadas”; a lo que agregan que “ los cuentos populares, leyendas locales, baladas y canciones, fiestas y juegos, etc., son los mitos de una unidad étnica, para lo cual no son fantasías sino realidades”.

Estas precisiones sobre  el folklore ilustran el valor de esos festivales, encuentros, reinados y fiestas tradicionales, pues expresan hechos y creencias aceptadas y conocidas como raíces primigenias del contenido cultural de nuestro país.

 

Jairo Tapia Tietjen

jtt.stspiritu2@outlook.com

Sobre el autor

Jairo Tapia Tietjen

Jairo Tapia Tietjen

WikiLetras - In Memoriam

Codazzi, Cesar (1950-2018). Columna en memoria de quien fue un destacado colaborador de PanoramaCultural.com.co. Bachiller Colegio Nacional A. Codazzi, 1970. Licenciado en Filología Española e Idiomas, UPTC, Tunja, 1976; Docente en Colegio Nacional Loperena, 1977-2012. Catedrático Literatura e Idiomas, UPC, Valledupar, 1977-2013. Director Revista 'Integración', Aprocoda-Codazzi, 1983-2014; columnista: Diario del Caribe, Barranquilla, El Tiempo, Bogotá, El Universal, Cartagena, El Pilón, Vanguardia Valledupar: 1968-2012. Tel: 095 5736623, Clle. 6C N° 19B 119, Los Músicos, Valledupar- Cesar.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

José Félix Ariza Vega, gran rey de la piquería en la región Caribe

José Félix Ariza Vega, gran rey de la piquería en la región Caribe

  José Félix Ariza Vega nació en La Junta, corregimiento de San Juan del Cesar (Guajira), hijo de Pablo Francisco Ariza Calderón,...

Camilo Namén Rapalino: el gran amigo que recuerda la niñez

Camilo Namén Rapalino: el gran amigo que recuerda la niñez

  La época dorada de Camilo Namén Rapalino como destacado compositor de la música vallenata comienza en 1972 cuando cautiva el cor...

Entre muertos que beben y animales que bailan: el realismo mágico de Calixto Ochoa

Entre muertos que beben y animales que bailan: el realismo mágico de Calixto Ochoa

  En “El muerto borracho”, Calixto Ochoa se inscribe de manera natural en el realismo mágico caribeño. El muerto que camina, be...

Julio Rojas, el dos veces rey vallenato que no olvidó sus raíces sabaneras

Julio Rojas, el dos veces rey vallenato que no olvidó sus raíces sabaneras

  “No te me acerques mucho, porque qué tal que ganes y después digan que te di el premio por ser un Buendía”. Las palabras de...

Abel Antonio Villa, el padre del acordeón: un fragmento del libro

Abel Antonio Villa, el padre del acordeón: un fragmento del libro

  Los inicios “Abel Antonio no era hombre de machete, era un morisquetero, de puras vainas finas. Le gustaba andar por los pueblos...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados