Música y folclor

Momentos insólitos del Segundo Festival Cacique de la Junta

Alfonso Moreno

28/05/2012 - 10:45

 

Yo me Llamo Diomedes en el Segundo Festival Cacique de la JuntaLlegué un poco tarde, pero lo vi. Eran las 5 y media del 26 de mayo y el barrio Simón Bolivar se encontraba atiborrado de carros y de transeúntes. Allí andaba la estrella en medio del  Festival de canciones organizado por Olimpica Stereo, saludando a algunos curiosos, abrazando a otros amigos, besando a algunas mujeres.

Un baño de masas nunca hace daño, y menos en una plaza donde todo está ideado para ensalzar su propia figura. Los cuadros y fotografías ubicados en una esquina. Las copias piratas de algunos de los Cds más exitosos. La cerveza Aguila y las salchichas. La música de los concursantes del festival. Los guiños y las miradas admirativas de las jóvenes adolescentes vestidas con escotes exuberantes.

Detrás de sus gafas de sol, y luciendo el habitual atuendo extravagante –collar de oro y camisa blanca–, Diomedes Díaz se sentía como en casa. Una más, pero a cielo abierto. Con un ritmo tranquilo y algo indiferente, se hacía paso en medio de la muchedumbre que lo reconocía y aprovechaba para tomarse una foto con él.

Me extrañó el hecho que Diomedes estuviera ahí, en medio del público, y no encima de la tarima con los demás artistas que interpretaban canciones inéditas que le eran dedicadas.

Lo interpreté primero como una muestra de cercanía y humildad. Luego me fijé en los amigos que lo rodeaban –un grupo de tres amigos con bigotes y gafas que también parecían disfrutar de las muestras de cariño del público– y entendí que el Cacique no era Diomedes Día sino su copia televisiva: Yo me llamo Diomedes.

No sé por qué motivo pero eso me incitó a acercarme al artista. “Vamos a hacerle creer que soy uno de sus mayores fans  –me dije–. Le voy a tomar una foto”. El famoso se sorprendió durante un segundo y a mí me encantó el hecho de sorprenderlo.

Enseguida me sonrió y se dejó tomar una foto en compañía de sus tres compañeros inseparables. Después de eternizar ese instante, me precipité sobre el cantante y le dije con un tono de respetuoso: “Maestro, fírmeme por favor un autógrafo”.

En ese momento, noté que la mirada de Diomedes Díaz se tiñó de un aire de ironía –quizás  incluso de burla–, y me respondió: “Amigo, soy Me Llamo Diomedes, pero si quieres un autógrafo, no hay problema”.

El Diomedes sonrío y yo no tardé en hacer lo mismo. “No te preocupes –le contesté con un apretón de mano y una sonrisa–: mi nombre es Fan. Yo Me Llamo Fan”.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

¿Por qué los clásicos vallenatos perduran en el tiempo?

¿Por qué los clásicos vallenatos perduran en el tiempo?

"Como el árbol a la savia, el fogón al carbón, la luz al sol, el orador a la palabra y un poeta a su poesía, ¡sentir que existo! p...

Julio Rojas no alcanzó a colgar la nueva foto en el Salón de Reyes Vallenatos

Julio Rojas no alcanzó a colgar la nueva foto en el Salón de Reyes Vallenatos

En una visita al Parque de la Leyenda Vallenata ‘Consuelo Araujonoguera’, y después de ver la foto suya que está colgada en el ...

El recuerdo de Vicente “Chente” Munive

El recuerdo de Vicente “Chente” Munive

La mañana del 24 de septiembre moría en Valledupar uno de los últimos representantes del folclor vallenato más auténtico: Vicente ...

A cantarle al río Guatapurí

A cantarle al río Guatapurí

  “Nace en la nevada el río cesar, pasa por San Juan la tierra mía, y en su cause de agua cristalina donde una sanjuanerita to´ ...

El vallenato: una poesía existencial

El vallenato: una poesía existencial

  El vallenato es una poesía eterna, con la que nacimos, nos criamos y en la actualidad convivimos aquellos que amamos este ritmo ...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados