Música y folclor

Diomedes Díaz y la celebración de 55 años insuperables

Redacción

28/05/2012 - 10:50

 

Diomedes Díaz / Foto: TaringaEste fin de semana el famoso cantante Diomedes Díaz cumplía 55 años. Las celebraciones se organizaron en un entorno privado en compañía de sus familiares y las pocas declaraciones dejaban entrever una gran felicidad por seguir compartiendo momentos únicos.

Si hay un artista que puede decir que ha vivido, ése es Diomedes Díaz. Sus canciones son el vivo reflejo de ese mito del panorama musical colombiano. Todas ellas demuestran la pasión y el genio de un músico que ha recorrido medio mundo.

La mayoría de los autores y compositores del género vallenato lo reconocen como el cantante de los cantantes y aceptan al unísono que ha sido el mayor fenómeno en la música vallenata.

Cada lanzamiento de sus discos iba acompañado de caravanas multitudinarias y expresiones pasionales en las calles. Es uno de los pocos en haber detenido la vida de una ciudad entera con la salida de sus producciones y, todavía, las ventas de sus discos siguen siendo insuperadas.

Por todos estos motivos, Diomedes Díaz considera que los 55 años que ha vivido parecen 100. Y efectivamente, a lo largo de este tiempo, los éxitos y las experiencias han sido innumerables.

Si bien es cierto que el ritmo de vida frenético y algunos deslices traumáticos le han llevado a conocer momentos duros, también hemos de entender que todo esto hace parte ahora de la historia de un hombre que ha sabido superar las dificultades y mostrar su faceta más carismática.

Pero empecemos por el inicio ya que en este artículo nuestra intención consiste en lograr algo casi imposible: resumir la intensidad incomparable de 55 años de vida. Sabemos que todo empezó el 26 de mayo de 1957 en una familia de trabajadores de La Junta (corregimiento de San Juan del Cesar) y que con solo 17 años ya se había ganado una fama de cantante fuera de lo común.

Su tío Martín Maestre, un compositor reconocido en la Guajira, se puso como objetivo impulsar al joven Diomedes en su deseo de ser cantante y durante dos años le ofreció clases de composición y canto.

El resultado fue notable. En breve, Diomedes grababa con Jorge Quiróz y Luciano Poveda el tema “La Negra” y a continuación llegaba lo que realmente impulsaría su trayectoria musical: “Cariñito de mi vida”. El apoyo de  Rafael Orozco (con quien tenía una gran amistad) y Emilio Oviedo permitió que Diomedes Díaz se convirtiera en “El Cacique de la Junta” ante los ojos del gran público.

A continuación se sucedieron varios trabajos grabados con sus ahorros. Fue un momento en el que Diomedes se dedicó a hacerse un espacio entre otros grandes artistas como los hermanos Zuleta o Jorge Oñate.

El lanzamiento de “Tres Canciones” y la grabación de “La Locura” con el acordeonero Juan Humberto Rois, suponen para él un dulce momento de éxito, que más tarde sería superado al juntarse con el gran acordeonero “Colacho” Mendoza.

Con el Rey vallenato, Diomedes grabó algunos de sus temas más conocidos (como “Te necesito” o “Bonita”) y su separación en 1984 generó mucho ruido. De 1984 a 1988 Diomedes abrió otra etapa llena de osadías musicales con “El Cocha” Molina” (como “Sin ti” o Si te vas te olvido”) y en 1988, Diomedes volvió a juntarse con Juancho Rois para el placer de todos los amantes del vallenato.

La muerte de Juancho Rois en noviembre de 1994 supuso un severo golpe para Diomedes que lo consideraba como un compañero inseparable. Sin embargo, el artista logró superar esa difícil etapa con un tributo estelar a Juancho Rois y un retorno progresivo a la escena.

El año 1997, año de la muerte trágica de la joven Doris Adriana, supuso otro gran golpe para el cantante, quien tuvo que alejarse forzosamente de los escenarios durante más de cuatro años.

Sin embargo, después de esta dura prueba, Diomedes Díaz volvió al escenario demostrando que ése es el lugar que mejor domina y en compañía de Ivan Zuleta, Franco Argüelles o Álvaro López firmó otras producciones de gran calidad.

“Con mucho gusto” es la más reciente de sus publicaciones pero no la última. El Cacique sigue con ganas de animar el folclor y dar mucho de sí. Ésa es la naturaleza de un hombre que no ha dejado nunca de cantar.

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