Música y folclor

La historia detrás de la canción “La piragua”

La historia detrás de la canción “La piragua”

 

Recorriendo el legado del maestro José Benito Barros Palomino, encontramos esta historia de “La Piragua”.

En la década de 1960, mientras su vida transcurría en Bogotá, entre la cafetería La Sultana y el bar conocido entre los músicos costeños como el “bar de los meaos”, por su fuerte olor a orines, ubicado en la avenida 19, al lado de la emisora Nuevo Mundo, Barros hizo muchas canciones en los géneros que ya conocía al dedillo. Al mismo tiempo, seguían grabándose versiones de sus temas clásicos, tanto los de música costeña como de los demás géneros. 

Entre las versiones internacionales cabe destacar las que realizaron las orquestas venezolanas como la Billy´s Caracas Boys, Los Melódicos y La Tremenda, entre otras. No obstante, el auge de la cumbia mantenía en alerta el talento creativo de Barros, quien estaba detrás de conseguir una marca imborrable en la música popular, tal como la había alcanzado veinte años atrás.

Esa marca llegaría con la cumbia “La Piragua”, que Barros terminó en 1969, después de quince años de tener la idea rondándole la cabeza. Un día mientras estaba en el “bar de los meaos”, Barros recordó a un personaje que había llegado a El Banco cuando él tenía unos seis años, proveniente de Girardot. Tenía un bigote delgado y siempre vestía de blanco. Cuando José tenía como quince años llegó a conocerlo personalmente, y el señor siempre le contaba la historia de cómo había construido su canoa grande:

“Antes de llegar a Girardot”, recuerda Barros, “este señor vivía en Chía Cundinamarca. Tenía en la esquina del parque, la casa más bonita y más valiosa de Chía. La manejaba una niña que parecía un ama de llaves, pero la gente sabía que era moza de él, aunque él lo escondía y la hacía parecer como ama de llaves. 

Además el señor era dueño de dos casas de palma y un potrerito con unas cuantas vacas. A sus 30 años no había conocido el río Magdalena ni los vapores y tenía una rasquiñita por conocerlos. 

Vendió todo menos la casa donde estaba la niña. Preparó el viaje sin la autorización ni el deseo de los amigos, amigas, de la mamá y de la moza. Cuando llegó a La Dorada, quedó extasiado viendo el río, tan ancho, tan caudaloso y se enamoró de él.

(…) A través de un periódico se enteró que había un pueblo pesquero en el río que se llamaba El Banco. Se trasladó a Girardot conoció al dueño de unos vapores y embarcaciones y le insistió que le enseñara a manejar con timones de pie. Así estuvo bajando un tiempo con mercancías cachacas, y cuando subía llevaba bultos de bagre y otras cosas.

“En uno de los viajes de negocios, Guillermo Cubillos, como era su nombre, conoció a una muchacha más joven que él, en uno de esos almacenes grandes, se enamoró y se casaron, y después se fueron para Chimichagua. Una noche se despertó y le dijo a la mujer: ´mija, no he podido dormir pensando en que quiero tener una canoa grande con un timón de pie, de esos que aprendí a manejar, para llevar gente y carga de aquí al El Banco. Una canoa que no le tenga miedo a la Ciénega ni al encuentro de los ríos cesar Y Magdalena´.

“Mandó construir la canoa de 12 metros de largo, con una tolde ovalada de 7 metros para carga y pasajeros. Fue la sensación y todo el mundo llegaba a las playas de Chimichagua a conocerla, pero entonces ya no le llamaban canoa sino la piragua, porque unos trabajadores le habían puesto toscamente, ´La Piragua´. Salió a sus viajes desde la Ciénaga de Zapatosa a El Banco. Eso duró un tiempo largo, nueve, diez o más. Luego vinieron las lanchas con motor, que eran más rápidas y más seguras. 

La Piragua empezó a quedar sola, ahí comenzó a escribir…”:
Me contaron los abuelos que hace tiempo
Navegaba en el Cesar una piragua
Que partía de El Banco, viejo puerto
A las playas de amor en Chimichagua.
Capoteando el vendaval se estremecía
E impasible desafiaba la tormenta,
Y un ejército de estrellas la seguía
Tachonándola de luz y de leyenda
(Coro)
“Era la piragua de Guillermo Cubillos,
Era la piragua, era la piragua”
Doce bogas con la piel color majagua,
Y con ellos el temible Pedro Albundia,
En las noches a los remos le arrancaba
Un melódico crujir de hermosa cumbia
Doce bogas ahora viejos ya no reman
Ya no cruje el maderamen en el agua
Solo quedan los recuerdos en la arena
Donde yace dormitando la piragua.

“Lo hacemos porque su música nos llegó al alma y se quedó en el alma. Lo hacemos porque su río, el Magdalena –que estamos empeñados en recuperar, y vamos a recuperar– es el agua vital de nuestro territorio. Lo hacemos, en fin, para que el pescador, el personaje de siempre de las canciones de Barros, siga hablando con la luna, siga hablando con la playa, para que el pescador sí tenga fortuna y no solo su atarraya”, puntualizó el Presidente de la República.

*La colosal y fecunda obra de José Benito (más de 800 canciones) logró su máximo esplendor con su cumbia “La piragua” que lo llevó a erigirse como baluarte de la expresión musical colombiana. Su enorme sensibilidad y conocimientos lo plasmaron en cada canción donde dejó huellas de la perdurable historia musical de su tierra, El Banco, y consiguió enarbolar sin buscarlo, la categoría de Maestro ante sus coterráneos, Colombia y el mundo.

 

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

 

Sobre el autor

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Reflector

Gestor cultural y comunicador, Alejandro Gutierrez De Piñeres y Grimaldi expone en su columna “Reflector” anécdotas y sentimientos valiosos acerca de la Cultura Vallenata y el mundo de hoy. Un espacio idóneo para la reflexión y la memoria.

5 Comentarios


Vivian Gutierrez 03-12-2019 07:05 AM

Adorable historia . Cono ci la cancion con 7 o menos años ,ya tengo 53. Y me estremese cuando la escucho. Siento tanta alegria . Recuerdo mi infancia y a los que ya no estan conmigo.Apresio la idea de rescate de su cultura . Mucha suerte.!!❤

José Montero 01-03-2020 05:20 PM

La historia muy buena, hay datos que se pueden asegurar, pero hay otros que no son claros, Juana mattos, qué fue de la niña que don Guillermo, al cual lo llamaban"Hey Cachaco " la conoció en Saloa y no trabajo en ningun almacén, menos en el Banco, el trasportaba desde honda, sal mineral, la piragua fue construida para agregar un pueblo màs a su recorrido, el vivía en Chía con sus dos hermanas a quiénes trajo a estás tierras.

María Domínguez 27-06-2020 03:20 PM

Tenía 10 años cuando canté esa canción en el teatro de la escuela. Me trae recuerdos de mi infancia voy a cumplir 60

Tales Jason Egáñez Carabaño (Jas) 08-09-2020 12:02 AM

Siempre intuí que detrás del bello tema musical "LA PIRAGUA" debía refugiarse una fascinante historia. Como ya hacía rato (comencé muy chamo, a los 15) que andaba en sitios nocturnales como bares, tascas, clubes y hoteles de tarima en tarima cantando con un Grupo musical donde además de cantar era casi como una mascota en virtud de mi corta edad, ya que aun cuando espigado apenas contaba unos 15 años y donde el director por cosa rara al menos aquí, era un trombonista peruano, me empeciné en montar el tema, por cierto con muchos errores en la transcripción de la letra pero siempre cantada con especial empeño y sentimiento, tanto que rápidamente se convirtió en el Tema infaltable de cada show. Por supuesto, me quito el sombrero ante la versión que hiciera famosa el grupo "Dimensión Latina" con extraordinaria interpretación de Vladimir Lozano, para mi la mejor... En fin, ahora después de tantos años llega a mi por casualidad este hermoso y perfectamente redactado artículo, aderezado con un recurso y estilo literario elocuente y elegante, que me hace imaginarme El Banco y en él, casi ver a Guillermo Cubillos en su vestimenta blanca, antojandoseme delgado pero no al extremo yendo en pos de la seguramente linda jovencita, mucho para él tal vez, pero enamorado en buena Ley ; y también puedo gracias a la exquisita narración, palidecer ante la posibilidad de algún encuentro con Pedro Albumdia durante alguna noche de tormenta navegando ya fuera por el Cesar o por su confluencia con el Magdalena... Así pues, que agradezco a Don Alejandro Gutiierrez por llevarme a embriagarme en el "bar de los meaos" junto al que ahora para mi ilustre poeta José B. Barros y hacerme acompañarle hasta sus recuerdos de infancia que sirvieron de Musa inspiradora para tan bello tema musical... Fue un placer mi travesía en "La Piragua"...

Tales Jason Egáñez Carabaño (Jas) 08-09-2020 12:26 AM

P.D.: Ruego disculpen lo anecdótico de mi comentario precedente, pero ese Tema que terminó de escribir Don José Barros cuando yo tenía apenas 6 años, de verdad me llevó a muchos momentos que ahora son de grata recordación y creí imperativo ponerlos en contexto. Gracias mil de nuevo, de verdad disfruté mucho su artículo.

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