Música y folclor

Remembranzas de un auténtico juglar: Calixto Ochoa

Calixto Ochoa

 

Corrían los primeros años de la década del 60 (siglo XX), cuando en las radiodifusoras de gran parte de Colombia y en los clubes, casetas y casas de familia, no cesaban de sonar canciones muy alegres y divertidas, por su originalidad.

Una agrupación musical causaba sensación por doquiera que se escuchaba: Los Corraleros de Majagual, nombre asignado a una constelación de artistas de la región caribe colombiana, que se habían unido en torno a esa razón social, y entre los cuales se destacaban Calixto Ochoa Campo, Alfredo Gutiérrez Vital, César Castro, Rosendo Martínez, Eliseo Herrera,  Carmelo Barraza, Chico Cervantes, Lucho Argaín y un sinnúmero más, casi en su mayoría oriundos de la región sabanera (Sucre, Córdoba, Bolívar), pero uno llegado del Magdalena (aún no se había creado el Cesar).

Nacido en el corregimiento de Valencia de Jesús, municipio de Valledupar, un joven agricultor de ese lugar, decidió cambiar de oficio y dedicarse a componer, cantar y tocar. Me estoy refiriendo a Calixto Ochoa, quien tras una correría por diversas poblaciones de Bolívar como Ovejas, el Carmen de Bolívar, San Jacinto y otras más, optó por radicarse en la capital de Sucre, de donde habría de emerger como una figura de talla nacional e internacional. Aunque desde el año 1956 ya había grabado algunos temas de su propia inspiración como "Lirio Rojo", fue dentro de Los Corraleros, donde alcanzó la cúspide musical. 

Calixto, aunque provenía de la región conocida como el Magdalena grande (Magdalena, Guajira y hoy en día el Cesar), desarrolló un estilo que iba más allá de los aires típicos de estos lugares, tales como el paseo, el merengue, la puya y el son, los cuales interpretaba con gran propiedad.

Fue un grande entre los grandes, y su obra que abarca más de 1.000 canciones, compuestas, cantadas e interpretadas por el mismo con su acordeón, no han dejado de sonar con el correr de los años, pues gran parte de ellas, quedaron para siempre grabadas en el gusto popular, y se mantienen incólumes y aceptadas por las nuevas generaciones, tanto así que muchos cantantes de éxito, como Diomedes, Poncho Zuleta, Villazón, Jorge Oñate, Beto Zabaleta, Carlos Vives, etc, han deleitado a su público con arreglos que les han hecho triunfar.

¿Dónde radicó el éxito de Calixto Ochoa y su gran acopio de canciones? Sin duda alguna, en el sabor que "El negro Cali" supo imprimir a las mismas, recogiendo dichos, costumbres, historias picantes y jocosas, que a todos hacían reir y bailar, dentro de una diversidad de ritmos, como el paseaíto (mezcla de paseo y jalaíto), porros, cumbias, mapalés, fandangos, charangas, sones, paseos, puyas, merengues, pasebol e hijuemil inventos que salían de este hombre del pueblo, las cuales transmitía con sus notas, su cadencia y su voz bien raízal, como un pintor que dibujase las vivencias cotidianas de un pueblo como el costeño, que a pesar de sus problemas y dificultades, canta, ríe y encuentra en este medio, una forma de avanzar con alegría y optimismo.

No voy a enumerar su vasta producción musical, pero sí quiero hacer unas cortas reminiscencias personales. Era julio de 1970, cuando se iría a realizar el Festival de la Leyenda Vallenata en su tercera edición. (Se había corrido la fecha de abril a julio, en virtud de problemas de orden público, por la controvertida elección del Presidente de la República). Decidí ir personalmente a conocer Valledupar y ser partícipe directo de este certamen folclórico, puesto que desde muy temprana edad, solía escuchar la radio de Santa Marta (Ondas del Caribe) y de Barranquilla (Radio Libertad), donde recreaban las mejores canciones de maestros de la talla de Calixto Ochoa, Luis Enrique Martínez, Alejandro Durán, Andrés Landero, Julio De la Ossa, César Castro, Lisandro Meza, Alfredo Gutiérrez, Aníbal Velásquez, Abel Antonio Villa, etc. 

Valledupar era una población grande, para ese entonces, pero con una infraestructura precaria aún en materia urbanística, pero llena de una calidez excepcional, con gentes amables, espontáneas, que de inmediato uno se sentía como en casa. El primer día, tras de mi arribo, me dirigí a la Plaza Alfonso López Pumarejo, en donde se colocaba una tarima y unos kioskos, para que desde allí el público contemplase a todos los participantes en las diversas categorías.

Cual no fue mi sorpresa, cuando al llegar a una esquina de la plaza, se detuvo una camioneta que llevaba en su parte trasera a 2 músicos de gran envergadura: Alfredo Gutiérrez y Calixto Ochoa. Sin preámbulo alguno, el maestro Alfredo abrió su acordeón, acompañado de Carmelo Barraza en la caja y Virgilio Barrera en la guacharaca, para dar inicio a todo un concierto de notas brillantes, propias de este cantautor sabanero, con raíces en La Paz (Cesar). Una vez se formó una multitud impresionante en dicho lugar, Alfredo procedió a presentar a su compadre Calixto, quien iba a participar en el Festival, al lado de figuras de la talla de Andrés Landero, Emilianito Zuleta Díaz, Abel Antonio Villa y muchos más.

Calixto abrió su acordeón y con una sonrisa y una voz ronca y agraciada, comenzó a cantar en ritmo de merengue, una composición de su autoría: "Palomita Volantona", y luego siguieron otras más, mientras el público aplaudía a rabiar. La final de este evento, fue algo que me causó impresión: multitudes provenientes de Valencia de Jesús, la tierra de Calixto, decían sin rubor: Esto es de Calixto, y no se lo pueden robar, no joda, porque quemamos a Valledupar! Yo quedé bastante sorprendido, pero viendo cantar a Calixto y ejecutar con esa maestría los aires tradicionales, no me cupo duda alguna que sería el triunfador.

Ya para concluir, voy a hacer referencia breve, al homenaje que se le rindió a Calixto en el año 2012 por parte de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Fue un reconocimiento sincero y merecido, al más grande juglar que la música de acordeón (no solo la vallenata) ha parido. Duele decirlo, pero artistas como él, ya no se dan. Ahora uno canta, otro toca y otro compone. Ay, cuanto añoramos a esos juglares auténticos, trovadores no por dinero, sino cantores de corazón. Dentro del citado Festival, Don Pepe Castro, quien fuera gobernador del Cesar, organizó en su residencia, un homenaje especial a Calixto, e invitó al hijo de Colacho Mendoza (Wilbert), quien era rey de la categoría profesional, para que amenizase esta velada.

Por esas casualidades del destino, yo estaba visitando ese día a mi amigo Wilbeth, quien me propuso que lo acompañara con su conjunto, a la residencia de Don Pepe. Al llegar allí, en un ambiente de mucha camaradería, los acordes melodiosos de Wilbert Mendoza se hicieron sentir, evocando los tiempos de su padre Colacho, mientras Calixto reía entusiasmado, pues era admirador del Rey de Reyes ya desaparecido. De pronto Wilbert me invitó a que le cantase a Calixto, un paseo sabanero, lo cual hice complacido. Calixto me llamó, me felicitó y se acordó de una parranda que años atrás habíamos tenido, con su gran amigo y compañero César Castro. De inmediato le dije: Calixto te voy a cantar a capela, una canción tuya, que quizás ya ni te acuerdes. Comencé así: "Si el Mar se volviera Ron, y el Magdalena cerveza, tal vez no sería yo solo, quien se podría alcoholizar, porque allí está Nabo E Cogollo, que ha ofrecido varias promesas, pa´ que en Ron se le conviertan, las aguas del Yarumal". Calixto no aguantó la risa, y me dijo: Carajo, compa, a mí ya se me había olvidado esa letra. Esa canción fue a finales del 60 en el sello Fuentes, y salió en un disco de 78.

Aquí concluyo esta remembranza, de la vida de uno de los mejores músicos que ha dado Colombia. ¡Paz en su tumba!

 

Alejandro Gutiérrez de Piñeres y Grimaldi 

Sobre el autor

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Reflector

Gestor cultural y comunicador, Alejandro Gutierrez De Piñeres y Grimaldi expone en su columna “Reflector” anécdotas y sentimientos valiosos acerca de la Cultura Vallenata y el mundo de hoy. Un espacio idóneo para la reflexión y la memoria.

1 Comentarios


jose 22-01-2016 05:28 PM

quisiera escuchar el album del maestro fallecido calixto ochoa amor aconsejado que es un album donde hay tantas canciones lindas y no se escuchan por ninguna parte ojala pudieran sacarlo por geogle para tener el gusto de oirlo ya que las canciones que salen salen mocha no termina gracias

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