Música y folclor

“La estrategia mía es cantar lo que la gente quiere oír”: Wiston Muegues

Samny Sarabia

21/04/2016 - 06:15

 

Wiston Muegues / Foto: Samny Sarabia

Es considerado por muchos como el ‘rey eterno’ de la canción inédita. Desde 1993 ha participado en el festival de la leyenda vallenata, ganando oficialmente dos veces el primer lugar, en el año 1999 y en el 2001. En otros años ha estado presente en el sitial de honor del legendario concurso que resalta el origen y a los hacedores de la materia prima de la música vallenata, las canciones y sus compositores.  

En Colombia ostenta el record de ser el compositor que más festivales ha conquistado, 112. También ha sido el único cesarense en tener el primer título de esta categoría a nivel internacional en el festival vallenato de Monterrey, en México. En total son 113 los trofeos que conforman su colección, una cifra envidiable para cualquier compositor.

No tiene un número exacto de las canciones que ha compuesto, la cuenta se le embolató hace muchos años. Solo sabe que compositores como él no se hacen, nacen pero no todos los días. Orgulloso dice provenir de una dinastía y que por sus venas corre sangre musical, heredada de su tío Juan Manuel Muegues y de su parientes Emiliano Zuleta Baquero, Ovidio Romero, ‘Toño’ y Simón Salas.

Nacido en un cafetal de Manaure, ‘Balcón turístico’ del Cesar, Wiston Muegues Baquero es uno de esos grandes y prolíficos compositores costumbristas que se conserva fiel a sus raíces y estilo para construir versos similares a los que escuchaba en medio de las parrandas cuando era niño. Su primera canción la hizo a los 11 años, aunque a los ocho ya hacía versos. Desde ese tiempo, ya se cuentan 30 años participando en distintos festivales del país donde ha dado ‘sopa y seco’ a autores nuevos y a experimentados.

Es un hombre de retos y records. En sus inicios, a pesar que su mamá no aceptaba que se dedicara a la música, encontró apoyo en los compañeros que me aplaudían y le estimulaban a seguir a escondidas con su propósito hasta que sus padres lo reconocieron como compositor. 

La oposición de sus padres a sus proyectos musicales no fue el único reto que superó, él se autoimpuso uno muy especial: entre los años 1996 y 1999, se propuso hacer muchas canciones y ganarse tantos festivales como fuera posible para ‘alcanzarse’ a los compositores relevantes de esa época. Mientras otros colegas participaban o se iban a tomar, Wiston, fiel a su estructura narrativa, se dedicaba a escribir y componer. Y así lo hizo, los alcanzó y además se los pasó, pudiendo de esa manera obtener el respeto y el reconocimiento musical del que hoy goza.

Con la canción ‘A cambio de tu amor’ ganó en 1988 su primer festival en las fiestas del Fique en La Junta, Guajira. El comienzo de una larga lista de triunfos que lo inscribieron en las páginas del folclor autóctono del Magdalena Grande. “Después de eso se me empezaron a abrir los caminos, en el 90 nos presentamos en Patillal y ganamos también el primer puesto. Después vino el festival de Manaure. Ese mismo año que gané aquí, gané en Codazzi. Ya ahí comenzó la carrera, se me fue haciendo la fama y comenzó la gente a escucharme porque yo fui un muchachito muy inquieto”.

Aunque la razón de ser de los festivales populares es el rescate de los valores culturales de un pueblo, para ese tiempo, los compositores costumbristas se presentaban poco a estos certámenes porque se decía que ese tipo de canciones no pegaba mucho y que se narraban las mismas cosas pero nada más alejado de la realidad, y Muegues Baquero puede dar testimonio de ello, él quien llegaba a un pueblo que no conocía y donde nadie lo conocía y le cantaba a su idiosincrasia, a su río, al loquito del pueblo y a sus acontecimientos recientes, lograba no solo llevarse los primeros lugares del concurso sino también el respeto, la admiración y la amistad de la gente.

“La estrategia mía es cantar lo que la gente quiere oír. La otra gente le cantaba a la luna, a las estrellas y yo no, le canto al burro, al perro, a la plaza y así la gente veía que las canciones eran reales y ahí me he sostenido”, dice. Nació como narrativo costumbrista y ahí está. En sus canciones maneja un lenguaje entendible, ese ha sido su fuerte, no obstante considera que sus canciones han sido subvaloradas e ignoradas en ocasiones.

‘La novia del valle’, canción con la que se presentó y ganó en el 2001 el festival en Valledupar, nació como homenaje a Consuelo Araujo Noguera. Muegues Baquero la compuso cautivo en una clínica de una ciudad donde se recuperaba de un derrame cerebral. Un acto premonitorio quizás, porque en septiembre de ese mismo año ‘La Cacica’ fue asesinada. Esa fue la única canción que se le hizo en vida a Consuelo.

 

Los vallenatos quedamos en mora

de hacerle un homenaje a la señora

que fuera en vida ‘La novia del Valle’

lleva en el alma este folclor tan bello,

lo recibió cuando era pequeño

le dio su vida hasta volverlo grande.

Y ella con su estirpe vallenata

luchó siempre por su raza

contra el tiempo y su premura,

también fue ministra de Cultura

y anduvo por las alturas con una mochila arhuaca.

Cuando llegaba al Valle cruzaba la plaza

pa’ rézale al Ecce Homo allá en la Concepción

pidiendo con el corazón por las cosas que amaba,

por sus amigos que la vieron siempre emocionada

contando las fotos de los Reyes en la Fundación.

Quién va a negar que ella luchó con tesón y orgullo

hasta lograr que se le abrieran las puertas del mundo

a la música vallenata. Cumplió su misión.

Si Esthercita Forero es ‘La novia de Barranquilla’

Consuelo ‘La Cacica’ es ‘La novia del Valle’.

Después de ese festival Consuelo Araujonoguera lo invita a una parranda en su casa para que le cantara su dedicatoria. Con lágrimas en los ojos le dijo: “Yo lo esperaba de todos los compositores menos de ti”. No lo esperaba porque hasta ese momento su relación carecía de cercanía y afecto.

Su tiempo para componer varía. Hay momentos en que la inspiración no sale de su cabeza y nacen canciones en una noche o un día, como la compuesta a la ‘Cacica’ y ‘Los barrios del Valle’, otra que es también ampliamente conocida entre sus seguidores y conocedores del folclor. Así como hay otras donde el compositor se cierra, pierde el hilo y lo mejor es esperar nuevamente la visita de la musa.

Esa inspiración es momentánea. Hay instantes en que los versos le fluyen mejor y en otros en los que la melodía se le pierde. “Haciendo las canciones casi no escribo, las hago silbando o cantando. Ahora más que todo de madrugada pero estoy haciendo algo y pierdo el hilo, lo dejo quieto pero a los días me acuerdo y voy derechito a terminar la canción”. Así somos, insiste.

Como compositor autentico y tradicional, se opone a las composiciones por encargo porque cree que la misma naturaleza del medio produce el momento espontáneo para que el compositor piense, escriba, de forma y nazca una obra musical.

Su estilo se puede definir como una simbiosis de tres figuras representativas dentro del vallenato: la picardía del viejo Emiliano Zuleta, la estructura y similitud con los merengues Máximo Movil y la narrativa de Rafael Manjarrez. Sus composiciones llevan grabadas una gran dosis de poesía, género del que ha sido muy estudioso.

Dentro de la música vallenata, es de los autores que más puyas ha hecho y tiene grabadas. En el ritmo de merengue le han grabado aproximadamente 15 canciones. En su faceta como docente de primaria adaptó algunos paseos como recurso pedagógico para enseñar de manera más divertida a sus estudiantes. Aunque desde el 2005 está pensionado, su experiencia como profesor le facilitó recorrer al departamento del Cesar, lo cual le sirvió para sus objetivos musicales porque conoció y fue cercano a la gente y a la gente para cantarle hay que conocerla. Esa interacción entre  maestro y comunidad, le hizo crecer como compositor.

Este año, como lo ha venido haciendo desde hace 23 años también se presentó al festival vallenato pero ya no es lo mismo, se siente coartado con situaciones dañinas para el  folclor que se han presentado y que asegura no es este el espacio para tratarlas. En su colección de triunfos y trofeos musicales solo falta el título de ‘Rey de Reyes’ de la canción inédita vallenata que se desarrollará en el 2017 pero no determina aún si se presentará porque según sus palabras, los festivales en general, han perdido su esencia.

Por el momento, su próximo proyecto consiste en seguir aportándole al folclor con sus letras y grabar una quinta producción musical con sus canciones pero está vez, interpretadas por él porque así lo ha pedido su público, ese que en cada contienda musical le reconoce y retribuye con el mejor premio que un músico puede recibir, los aplausos y el afecto del pueblo.

 

Samny Sarabia

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