Música y folclor

Leandro Díaz: ¿Canto o denuncia?

Jairo Tapia Tietjen

22/06/2012 - 11:30

 

Leandro Díaz / Foto: Jairo Tapia Tietjen La dimensión pragmática del canto lírico de Leandro consiste, según Escamilla, en suministrar elementos que permitan a sus interlocutores reconocer mensajes persuasivos con razones que exterioricen las desigualdades socioeconómicas de su pueblo y de sí mismo( 1) :

(…) Yo soy el hombre  que vive en tinieblas / porque negro es el color de mi destino; yo soy el hombre que emprendió un camino y por donde pasa encuentra miseria; yo soy un grito, soy una pena, soy una queja; soy un suspiro; para la gente soy un problema, ni las tinieblas pueden conmigo”.

Es imposible tener dudas sobre su sinceridad y la crudeza de sus personajes, que a la manera de Unamuno, citado por Bonet (2) saca de la vida real, en desfile presencial de hechos en su narrativa, plasma el concepto de “historia efectual”, que el mismo poeta corrobora ante la pregunta sobre su temática:

Mis temas son lo que le pasa al hombre, lo que piensa y hace, y la naturaleza. Yo mismo soy mi tema. Todos los días de mi vida he dedicado largas horas a pensar en mí, en el destino del hombre, lo cual he plasmado en mi composición favorita, El Verano”.

Dicha composición al igual que otras como La camaleona, Cardón guajiro, y El salao”,  se enmarcan en un tiempo epifánico por su intemporalidad y elipsis; relata en un presente que delimita el pretérito y el porvenir de la diégesis con un discurso continuo de sucesos que retratan lo que actualmente pasa en el Cesar y la Guajira, violencia y desigualdad, que se devoran por la cola alimentándose así misma.

La voz del bardo en escenario telúrico sustituye la máscara obligatoria en los escenarios grecolatinos, en performance del mensaje percibido en dos fases básicas del acto comunicativo: enunciante y tradición dentro de un espacio, en variantes de interés y circunstancias específicas (3). Tal escenario son  las “ardientes provincias del Caribe”, tal como excluyentemente las calificaba el habitante del altiplano y el conquistador paisa inveterados oficiantes del inesperado arte de  expoliación  de tierras a las almas indolentes:

(…)  Dos papeles  tiene la vida /  uno blanco, limpio y sincero, otro con humildes colores…


Tradición Juglaresco

Leandro Díaz / Foto: Jairo Tapia TietjenEl poeta, ciego desde niño, ve con los ojos del alma, renovando de paso, un léxico regional con  los cuales revive sus ayeres, en una visión telúrica del mundo para reafirmar sus vivencias cotidianas, en mensajero natural del reclamo de su pueblo ante tanta riqueza mineral explotada, y tanta inequidad en los repartos de la bonanza.

Es el filósofo terrígeno que medita en el hondo sufrimiento de sus paisanos;  conspicuo trovador que con su lírico grito clama una memoriosa condena a la  perenne  injusticia en el Caribe, relacionando su valoración crítica con lo que percibe en el resplandor  de luz que ilumina su intelecto, en constantes  reflexiones hacia la búsqueda de respuestas.

Nadie  dudará de su cosmovisión diegética  en bucólicas experiencias vitales, precisadas con sencillez y trascendencia, que torna en requiebros amorosos y de amigable jolgorio las ocasiones propicias, con lúcida voluntad para superar avatares y el determinismo fatal de la muerte interior de la inactividad, negando , con sus hiperóminos Borges, Saramago y Homero, la metáfora inglesa(4) :
El asombro  rinde  sus  armas  y la imaginación  sus imágenes…

Es un desgarramiento lo que motiva al  juglar guajiro en su aspiración por anhelar la felicidad común; por no anular su humanidad, por ello es oficiante del ritual de plegarias hacia la cósmica esencia, que genera alegrías y tristezas, consuelo en la amistad, y sensibilidad ante el oprobioso despojo de sus paisanos desplazados.

Bonet y Avila (5) hablan de la objetividad intercambiable, y que observamos en la simbología empleada por el maestro de la décima, (5); cualidades fijas y previsibles que se tipifican  en don Juan Manuel y en los trovadores medievales, y que luego García Lorca enraíza en nuestra idosincracia, fundamento, desde el Romancero de nuestra poética contemporánea, con expresiones inmediatas, sugerencia lógica, autonomía del paisaje, originalidad y sorpresa en la composición, al igual que sencillez idiomática, que ratifican Escalona, Octavio Daza, Lorenzo Morales, Gustavo Gutiérrez y Hernándo Marín, entre miles más(6) y (7).

Mientras cinco pueblos  se atribuyen su patria chica, Leandro sigue en su vocación de pastor de la gleba que en él ve un arcoíris del pentagrama musical del vallenato autóctono, quien lo apuntala con desinterés y sencilla expresión de gente, renovado en su generosidad con familiares y amigos, compartiendo pequeños asombros cotidianos de un corpus lírico perenne y pleno como la poesía que Natura advierte hacia todo acto creativo del hombre, y que en Leandro, a la vez que plasma su condición desposeída de intrigas  hacia bienes terrenales, expresa su firme convicción por enfrentar y avasallar la desigualdad de su gente con visión mesiánica, mientras fortalece sus cantos a orillas del río Tocaimo, en gozosa compañía de las guitarras de Araújo, Brahín y  Calderón.

Jairo Tapia Tietjen

 

Bibliografia
1.    ESCAMILLA  M., Julio. Fundamentos semiolingüísticos de la actividad discursiva. Bogotá: Gente Nueva, 1998. 98 p.
2.    BONET, Carmelo. En torno a la estética literaria. Buenos Aires: Ed,Nova, 1979.  136 p.
3.     SOTOMAYOR, Áurea. De lengua, razón y cuerpo. Puerto Rico: Editorial U. de Pto. Rico, 1987. 264 p.
4.    DUCROT, Oswald y  TODOROV, Tzvetan. Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. Madrid : Siglo XXI, 2006. 422 p.
5.    AVILA, Abel. Visión Caribe de la literatura colombiana. Barranquilla : Editorial Antillas, 1997. 298 p.
6.    PEREZ SASTRE, Paloma. Como la sombra o la música. Medellín: Hombre Nuevo, 2007.  176 p.

 

Jairo Tapia Tietjen Codazzi (Cesar,Colombia). Filología e Idiomas, UPTC. Tunja. Especialista en Pedagogía de estudios autónomos, UNAD, docente, Coloperena, I.E.M.G.Cuello, catedrático fundador (1977) de la Universidad Popular del Cesar, y U. del Magdalena.

Sobre el autor

Jairo Tapia Tietjen

Jairo Tapia Tietjen

WikiLetras

Codazzi, Cesar (1950). Bachiller Colegio Nacional A. Codazzi, 1970. Licenciado en Filología Española e Idiomas, UPTC, Tunja, 1976; Docente en Colegio Nacional Loperena, 1977-2012. Catedrático Literatura e Idiomas, UPC, Valledupar, 1977-2013. Director Revista 'Integración', Aprocoda-Codazzi, 1983-2014; columnista: Diario del Caribe, Barranquilla, El Tiempo, Bogotá, El Universal, Cartagena, El Pilón, Vanguardia Valledupar: 1968-2012. Tel: 095 5736623, Clle. 6C N° 19B 119, Los Músicos, Valledupar- Cesar.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Convocatoria para afiche del 46° Festival de la Leyenda Vallenata

Convocatoria para afiche del 46° Festival de la Leyenda Vallenata

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata abrió desde el lunes 3 de septiembre y hasta el jueves 18 de octubre de 2012 la convoca...

Vallenato bravo: Juancho Polo Valencia, el rapsoda campesino

Vallenato bravo: Juancho Polo Valencia, el rapsoda campesino

  En 1990, Diomedes Díaz y Juancho Rois —quizá en su mejor momento— lanzaron el álbum “Canta conmigo” que incluía cancion...

La hamaca grande, una exposición donde caben todos los cultores del Vallenato tradicional

La hamaca grande, una exposición donde caben todos los cultores del Vallenato tradicional

  Luego de una exitosa exhibición en la Biblioteca Nacional de Colombia durante el año 2018, ‘La hamaca grande’, la exposición...

Silvestre Valiente

Silvestre Valiente

  Cerca de los quince años de carrera artística y desde poco antes del estreno de su onceavo álbum de estudio, Gente Valiente, S...

Los concursos de acordeones, un espectáculo popular

Los concursos de acordeones, un espectáculo popular

En la plaza Alfonso López, desde las diez de la mañana del viernes 27 de abril, los profesionales se suceden para interpretar 2 aires...

Lo más leído

Jaime, el de la Nacho

Diego Niño | Ocio y sociedad

La historia milenaria de la papa

Álvaro López Dominguez | Historia

Los inicios de la cerveza en Colombia

José Luis Hernández | Historia

Claude Monet y Chaïm Soutine, dos pintores antagónicos

Berta Lucía Estrada | Artes plásticas

La vida, esa feroz bancarrota

Diego Niño | Artes plásticas

¿Qué está pasando con la literatura del Cesar?

Luis Mario Araújo Becerra  | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados