Música y folclor

La muchachita: otro clásico del vallenato

Eddie José Dániels García

30/08/2017 - 06:25

 

 

Más de cuarenta abriles han transcurrido desde que Jorge Oñate, el cantante estelar del recordado conjunto de los Hermanos López, conocido desde entonces como “El ruiseñor del Cesar”, popularizó el disco “La muchachita” y lo convirtió, indiscutiblemente, en un clásico de la música vallenata. Finalizaba el año de 1974, cuando el país, que aún se encontraba festejando la llegada del “mandato claro”, el celebérrimo gobierno de Alfonso López Michelsen, fue sorprendido con la grabación de esta insuperable joya musical, que, apenas salió al mercado, penetró en el sentimiento popular y cautivó la atención de la inmensa fanaticada que siempre ha rodeado a la música vallenata, no sólo en la región Caribe sino en todos los rincones afectivos de Colombia.

“La muchachita”, junto con once temas más de reconocidos compositores vallenatos, apareció en el álbum Rosa jardinera, un long play que llamaba la atención por el diseño de las letras y el fascinante colorido que presentaba la carátula. En el anverso figuraban Miguel López, exhibiendo un rostro severo, ennoblecido con su robusto bigote, y Jorge Oñate, luciendo una camisa bordada y una espesa y larga cabellera, costumbre que estuvo bastante de moda en esa época. En el reverso, además de la imagen del inigualable cantante, aparecían las carátulas de todos los elepés grabados por los hermanos López desde 1971, discos que se habían convertido en verdaderos éxitos del folclor vallenato y actualmente siguen teniendo la misma vigencia y resonancia de sus años mozos.

Años antes, este disco ya había sido grabado por Alejo Durán, su autor, pero en su momento no había conquistado la fama ni la aceptación que alcanzó con Jorge Oñate. No había pasado de ser una más de las tantas canciones pasajeras del primer rey vallenato, que sólo servían para completar los temas de los numerosos elepés que hoy conforman su voluminosa antología musical. Estaba más bien en el anonimato, y nunca llegó a compararse con otras composiciones inmortales del maestro, como “La trampa”, “Fidelina”, “Alto del Rosario”, “039” o “La cachucha bacana”. Las canciones que le habían dado la fama y siempre son incluidas, sin excepción, en cualquiera de las selecciones de Alejo Durán que ofrecen las casas disqueras.

Por esos tiempos, en el sentimiento popular, distraído frecuentemente con tantas canciones febriles, apenas quedaba un vago recuerdo de “La muchachita”, la efímera canción del prestigioso acordeonista de las “tres sedes”, según el mismo Durán solía calificarse. Por eso, cuando Jorge Oñate la cantó en 1974, la gente no dudó en aceptarla y reconocerla como una de las viejas canciones del maestro Alejo, que habían tenido un paso transitorio por el ambiente musical. Sin embargo, ahora, totalmente remozada, causaba un placer inagotable por su arquitectura distinta: primero, la maestría y genialidad empleadas por Miguel López en el manejo del acordeón, para imitar, modernizar y embellecer el estilo de Alejo Durán, sobre todo, en el empleo de los bajos, y segundo, la penetrante y agradable voz de Jorge Oñate, que, con su tonalidad perfecta, logró cautivar, como solía ocurrir siempre, la admiración y los afectos de su monumental fanaticada

Como casi todas las canciones de Alejo Durán, “La muchachita” es un paseo de tono sencillo y discreto, que cautiva y penetra con agilidad en la emoción de los oyentes. Podría afirmarse que por su brevedad y tenor lírico es una especie de madrigal, que deja ver sutilmente el fondo amoroso que caracteriza este tipo de composiciones poéticas. Son tres estrofas de cuatro versos octosílabos, con rimas vocal y consonante alternadas, que impactan por la perfección métrica y la sensibilidad temática: “Yo tengo una muchachita / es una muchacha bella / pero a mí me mortifica / que no puedo hablar con ella”. Jorge Oñate, maestro del arte musical, se lució entonando estas estrofas, e hizo de “La muchachita”, sin lugar a dudas, una canción antológica e inmortal de la música colombiana.

 

Eddie José Daniels García

Sobre el autor

Eddie José Dániels García

Eddie José Dániels García

Reflejos cotidianos

Eddie José Daniels García, Talaigua, Bolívar. Licenciado en Español y Literatura, UPTC, Tunja, Docente del Simón Araújo, Sincelejo y Catedrático, ensayista e Investigador universitario. Cultiva y ejerce pedagogía en la poesía clásica española, la historia de Colombia y regional, la pureza del lenguaje; es columnista, prologuista, conferencista y habitual líder en debates y charlas didácticas sobre la Literatura en la prensa, revistas y encuentros literarios y culturales en toda la Costa del caribe colombiano. Los escritos de Dániels García llaman la atención por la abundancia de hechos y apuntes históricos, políticos y literarios que plantea, sin complejidades innecesarias en su lenguaje claro y didáctico bien reconocido por la crítica estilística costeña, por su esencialidad en la acción y en la descripción de una humanidad y ambiente que destaca la propia vida regional.

3 Comentarios


Jairo Tapia Tietjen 02-09-2017 08:50 AM

*Madrigal : composición poética breve, en que se expresa con ligeresa y galanura un afecto o pensamiento delicado, y suele escribirse en Silva, que es una combinación métrica en que ordinariamente alternan con los versos endecasílabos ( 11 ) los heptasílabos ( 7 sílabas).*¡Bon Sort!!**

Jairo Tapia Tietjen 02-09-2017 08:50 AM

*Madrigal : composición poética breve, en que se expresa con ligereza y galanura un afecto o pensamiento delicado, y suele escribirse en Silva, que es una combinación métrica en que ordinariamente alternan con los versos endecasílabos ( 11 ) los heptasílabos ( 7 sílabas).*¡Bon Sort!!**

Jairo Tapia Tietjen 02-09-2017 08:51 AM

*Madrigal : composición poética breve, en que se expresa con ligereza y galanura un afecto o pensamiento delicado, y suele escribirse en Silva, que es una combinación métrica en que ordinariamente alternan con los versos endecasílabos ( 11 ) los heptasílabos ( 7 sílabas).*¡Bon Sort!!**

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