Música y folclor

Un pedazo de acordeón y dos trotamundos

María Ruth Mosquera

18/04/2018 - 06:55

 

 

La vida tiene sus trucos y se las arregla para ir ubicando en su orden las piezas del rompecabezas gigante que parece ser la humanidad. El truco esta vez le trae remembranzas bonitas a Simón Martínez Ubárnez, un ser de alma libre y sangre mezclada, de negro con indígena y mulato, al que le correspondió nacer en Rincón Hondo -Chiriguaná, pero que fiel al libre albedrío que trajo al mundo como dotación primigenia, ha vivido donde le ha dado la gana, a éste o aquel lado de la frontera.

En ese mismo territorio fértil, situado entre los ríos Cesar y Ariguaní, que antaño servía de habitación a vaqueros, agricultores, ganaderos, gaiteros y tocadores de tambor, nació otro varón: Alejandro Durán Díaz, quien al parecer traía incorporado en al ADN el mismo chip de la libertad y la errabundez que lo hizo un niño travieso, aunque trabajador, que cuando estuvo en edad y armonía con el viejo acordeón de su tío Octavio se dedicó a hacer lo que quería, que era tocar el acordeón de notas melancólicas; irse de correduría cantando, tocando y enamorando muchachas.

Aunque entre uno y otro hay varios ciclos generacionales de diferencia, ambos se unen en lugares comunes como el sitio del nacimiento, ya que, cuando Simón nació, aún El Paso (donde había nacido ya Alejo) era un corregimiento de Chiriguaná, como Rincón Hondo. “Había vínculos estrechos con la única diferencia en lo político”, explica Simón Martínez, quien conoce y ha estudiado en detalle la historia regional y, por supuesto, el acontecer folclórico de gaita, tambora y vallenato. Sabe Simón, por ejemplo, que la familia de Juana Francisca Díaz Villarreal (madre de Nafer, Luis Felipe y Alejo) debió mudarse de La Jagua de Ibirico para La Loma cuando ella tenía tan solo ocho años, que allá se conoció con Nafer Nonato (padre de los tres muchachos); que Juana Francisca era prima hermana de los hermanos Romero Villarreal, entre ellos Rosendo, un viejo gaitero que es el abuelo de la dinastía Romero, reconocida en el vallenato; y que la casa de los Romero Villarreal terminó siendo -y es hasta hoy- la casa de la familia Martínez Ubárnez. “Ésa es la casa donde yo me crié en Chiriguaná. Mi papá la compró por mil pesos”.

Son historias que, sin duda, conectan a estos dos trotamundos. El uno, desde el infinito, pero presente en la realidad folclórica de cada rincón del mundo a donde han llegado las notas de su pedazo de acordeón en el que tenía depositada su alma, su corazón y parte de sus alegrías. El otro, un ciudadano del cosmos de esos que van por el mundo impregnándose de otras culturas, pero también se aseguran de ir dejando parte de la propia sembrada en los lugares por los que pasaron como una fragancia intercultural que se adhiere al aire y se puede respirar.

Hoy, el Festival Pedazo de Acordeón, a realizarse del 21 al 25 de abril, reencuentra a estos dos hijos de esa zona del Cesar, Alejo como inspirador sempiterno del certamen y Simón como homenajeado este año, en reconocimiento de sus grandes aportes al fortalecimiento cultural del Cesar y del Caribe colombiano, desde su quehacer como investigador, escritor, docente, político, filósofo, poeta y compositor vallenato.

Y Simón está feliz por el homenaje que recibe como un gran paso de la organización del evento cultural en el reconocimiento a quienes hoy están aportándole a la cultura. Es, en cierta manera, ver cómo el evento que él ayudó a estructurar hoy ha tomado grandes dimensiones y le retribuye con un homenaje, ya que en los inicios “yo me senté con ellos a botar corriente, a hacer la estructura organizativa y de ahí salieron muchas cosas como hacer concurso de acordeonero completo, que canta, compone e improvisa), de premiar los cuatro aires, mejor pase, merengue, son y puya; la idea de conservar la parte tradicional, lo autóctono, y luego cuando fue declarado Bien de interés Cultural del departamento, quien hizo la exposición de motivos en la Asamblea fui yo”.

Así las cosas, la cita es el próximo sábado en El Paso (Cesar) que ya está vestido de fiesta con la trigésima versión de su Festival Pedazo de Acordeón, en homenaje a Simón Martínez Ubárnez, y para la realización del Primer Encuentro Regional de Tamboras, que a su vez rendirá honores a representantes de esta manifestación cultural que están presentes y a otros que ya se fueron a la eternidad.

 

Mariaruth Mosquera

@Sherowiya

2 Comentarios


Jairo Tapia Tietjen 18-04-2018 12:22 PM

Grandioso que Simón reib este reconocimiento aún estando con vida; mis congratulaciones, lo mimo que de Aprocoda, y su revista, a la que tanto él ha contribuido. Affmo. tapiatietjenjairo@gmail.com

Jairo Tapia Tietjen 18-04-2018 12:23 PM

Grandioso que Simón reciba este reconocimiento aún estando con vida; mis congratulaciones, lo mismo que de Aprocoda, y su revista, a la que tanto él ha contribuido. Affmo. tapiatietjenjairo@gmail.com

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