Música y folclor

Marciano Martínez: un juglar de película

Redacción

20/08/2012 - 12:00

 

Marciano MartínezPocos hombres expresan su amor y entrega al folclor vallenato como lo hace Marciano Martínez. Este juglar nacido en La Junta (Guajira) en 1957 se caracteriza por ese sentimiento puro, y a veces exaltado, que le inspira el sonido de un acordeón o el ritmo de un Son.

Conocido por temas tan ilustres como “La Juntera”, “Venceremos” o “Por jugar al amor”, el compositor ha sabido construir un repertorio notorio y, sin embargo, cuando le preguntan cuántos temas ha compuesto, él no sabe responder.

En realidad, nunca se ha dedicado a contabilizar los temas que tiene. No tanto por descuido sino porque su naturaleza lo dirige automáticamente a la creación y al deleite de los versos más auténticos del Vallenato.

Él es así, efusivo y directo, pero sobre todo, agradecido y realista.”Lo que Dios nos da, recibámoslo con humildad”, comenta él antes de iniciar una entrevista con el presentador de Vallenatos Fans, Coco Ramos.

No se impone metas ilusorias ni sueños desmedidos. Él vive por el folclor y disfruta con cada paso que da. “Pienso que nunca seré el mejor compositor porque no es mi anhelo –exclama–, pero sí quiero que el folclor sea grande”.

No va por mil caminos y llama las cosas por su nombre. Si es cierto que reconoce la grandeza de algunos juglares, esas personalidades que lo han dado todo por el arte, también critica esa Nueva Ola que, según él, lo invade todo y afecta el vallenato.

“Me da rabia que le digan tremendo éxito a la [canción] Coca-Cola –expresa Marciano con una evidente reprobación–. Eso es degeneración. ¡Nunca la nueva ola podrá tocar como un Cocha Molina!”

Su claridad sorprende a todos, pero seduce. Marciano es un hombre que expresa lo que siente en el instante y no se calla ante situaciones que vayan en contra de sus principios.

El mejor ejemplo lo tenemos en su aparición en la película dirigida por Ciro Guerra –Los viajes del viento– donde interpreta el papel de un juglar que emprende un largo viaje por el norte de Colombia para devolver su acordeón a un amigo.

La oportunidad de actuar en esa película se dio por casualidad. “Nunca pensé que iba a trabajar en una película”, comenta Marciano Martínez antes de describir el encuentro inesperado con Iván Daza quien le dijo que era el perfecto candidato para un proyecto de película en el Caribe colombiano.

“Tú compones, cantas tus canciones. Eres un verdaderos juglar”, le dijo Iván Daza.

La idea acabó seduciendo a Marciano, pero siempre tuvo claro que no estaba dispuesto a hacer cualquier cosa. Se encontró con el primer director. Habló sin ambages de toda su experiencia y entró sin darse cuenta en un proceso que no parecía tener fin.

Unas semanas más tarde, Marciano Martínez salió elegido. “Desde que lo vi, dije que usted era el hombre para esta película –le comentó el director general–. Usted tiene esa mirada que lo dice todo. No tiene que decir hijueputa que ya todo lo expresa con los ojos”.

Sin embargo, cuando le informaron de que había sido elegido, Marciano Martínez renunció al contrato. Ciertos conceptos de la película le parecieron inaceptables. “Siempre nos presentan [los juglares] como los peores corronchos de la historia con la vestimenta y el hablar –expresa el compositor–. Por eso, le dije al director de la película que tenían que informarse periodísticamente antes de grabar”.

Así pues, la firma del contrato se complicó, pero llegó a su término. El nuevo director, Ciro Guerra, no quería descartar a un hombre tan expresivo y accedió a hacer algunos cambios en la indumentaria y en el guión.

El resto ya lo conocen. La película “Los viajes del viento” logró estrenarse en la mayoría de las salas colombianas y dio la vuelta al mundo por medio de distintos festivales entre los que cabe citar al Festival de Cannes en Francia.

En la actualidad, Marciano Martínez prepara un Cd de canciones grabadas de forma original, con acordeón, piano y guitarras. La fecha exacta de edición no se conoce todavía pero será la ocasión de apreciar minuto a minuto el talento natural de este gran juglar.

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