Música y folclor

Los mil y un ojos de Leandro

Henry Vergara Sagbini

22/06/2023 - 00:05

 

Los mil y un ojos de Leandro
Leandro Díaz y Gustavo Gutiérrez / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

Eran los tiempos de Matilde Lina, la misma que “cuando camina, hasta sonríe la sabana” y de aquellos lugares que “ya tienen su Diosa Coronada”.

Era también mi primer día de consulta, como médico rural, recién egresado de la Universidad de Cartagena, en el Puesto de Salud de San Diego, Cesar.

Ahí me aguardaban dos seres maravillosos, pertenecientes al mundo mágico de aquellas provincias bendecidas por Dios y la madre naturaleza: el Dr. Maya, quien le pronosticó a Rafael Escalona que “se ahogaría en la corriente del Cesar por andar de enamorao”, y el maestro Leandro Díaz Duarte, un ser intemporal, llegado al mundo en Hato Nuevo, Guajira, el 20 de febrero de 1928.

El Dr. Maya vino a darme la bienvenida, a ponerse a la orden; recuerdo su humildad y modales, propios de caballeros en vía de extinción.

Leandro trajo a Clementina Ramos Ustáris, quien padecía enorme y molestoso coto, pero que, según él, le servía de orientación en las noches de calentura, indicándole dónde quedaba el norte y dónde el sur de su fiel compañera.

Desde ese instante nació una amistad sincera y perdurable. En cierta ocasión, mientras conversábamos en su humilde pero digna vivienda, le solté la duda que tenía atragantada desde el primer día:

-Maestro Leandro, dígame la verdad. Conociendo, como conozco, que el proceso de la visión es sumamente complejo, y es la que nos permite apreciar la esencia del mundo exterior, yo dudo que usted sea ciego de nacimiento: describe en versos y canciones los encantos de la mujer amada, la hecatombe de El Verano y la explosión de colores de La Primavera, ¡con más detalles que el mejor de los videntes!

A lo que contestó meciéndose en su chinchorro guajiro:

–Médico, los ojos no ven lo que la mente no sabe. ¿Quién dice que yo no veo? Tengo miles de ojos sobre la piel, en la frente, oídos, en la punta de mis dedos, que iluminan mi alma… Veo lo que pocos ven… ¡los sentimientos!, y soy capaz de convertirlos en versos melódicos, para que, tanto Gabito como el ordeñador de Tocaimo, jóvenes y ancianos, blancos, indios o negros, los saboreen sin mezquindades. Yo no nací llorando; mi madre, María Ignacia, aseguraba que nací cantando y moriré cantando”.

Así fue, el 22 de febrero de 2013, en Valledupar, a sus 85 años, el maestro Leandro guindó, para siempre, su chinchorro de paseos y merengues, entre racimos de aplausos y luceros.

 

Henry Vergara Sagbini

@SagbinHenry

Sobre el autor

Henry Vergara Sagbini

Henry Vergara Sagbini

Rocinante de papel

Profesor y médico. La columna “Rocinante de papel” es una mirada entrañable a la historia y geografía del Caribe, y en especial de Cartagena (ciudad donde reside el autor).

2 Comentarios


Eriberto Martínez Martínez 11-01-2019 09:23 AM

Hermosa remembranza, profundamente emotiva que me humedeció los ojos. Tuve el privilegio largamente esperado de conocer la Guajira este diciembre que acaba de terminar, recorrer esos pueblos que apenas había escuchado en canciones, como Fonseca, Urumita, Barrancas, Maicao... Hato Nuevo. Y el alma se me quedó enredada en alguno de esos ríos majestuosos que bajan de las sierras. Me faltó haber visitado la tumba de esos grandes maestros, espero poder algún día volver. Gracias doctor Henry Vergara

Manuel Gregorio Paternina Álvarez 22-06-2023 07:14 PM

Nuestro Homero caribeño. Sublime recuerdo que nos transmite Henry Vergara Sagbini, y nos comparte ese modo tan natural y espontáneo con que Leandro Díaz soltaba su sabiduría escondida en la divina tiniebla de su alma

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La cumbia y el acordeón en la serie

La cumbia y el acordeón en la serie "Cien Años de Soledad" de Netflix

  El año pasado, la empresa de entretenimiento y plataforma de streaming Netflix lanzó la serie Cien Años de Soledad, basada en la...

Versos acariciantes (I)

Versos acariciantes (I)

  Cuando mediaba la luna, como mensajera de razones, recados y decires, la hermosisima figura de la elegida, solía sonreír como e...

Colombia dijo “presente” en los 600 discos de Latinoamérica

Colombia dijo “presente” en los 600 discos de Latinoamérica

  Si Gabriel García Márquez es el más grande colombiano de todos los tiempos, Shakira Isabel Mebarak Ripoll es la más grande de t...

El último de los caza-talentos

El último de los caza-talentos

Una maestra de escuela, poco agraciada, por no decir que fea, se presentó a un concurso de canto y cuando abrió su boca se convirti...

La guitarra clásica: historia de un instrumento muy popular

La guitarra clásica: historia de un instrumento muy popular

  La guitarra es uno de los instrumentos musicales más populares en el mundo. Aunque tiene antecesores milenarios, su historia es re...

Lo más leído

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

La locura tiene cara de presidente estadounidense

Johari Gautier Carmona | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados