Música y folclor

Juan Zuleta, el emprendedor visionario que inventó la guacharaca eléctrica

Johari Gautier Carmona

29/01/2019 - 02:50

 

Juan Zuleta, el emprendedor visionario que inventó la guacharaca eléctrica
El esculturor e inventor Juan Zuleta en Valledupar / Foto: Johari Gautier Carmona

Innovar e inventar son actividades que denotan un estado mental. También un modus vivendi. La idea se hace tan clara al ver a Juan Zuleta surgir de su vehículo enardecido, la mirada franca, feliz de estar de regreso a su tierra musical, y, sin embargo, ya pensando en muchas cosas (y en lo que hará de regreso a Bogotá). 

Juan lleva años viviendo en la capital, pero carga con él los recuerdos de sus queridas ciudades: Valledupar y La Paz (Cesar), su música, sus aromas, paisajes, amistades y otros innumerables motivos para la nostalgia. Los lleva muy presentes, como forma de inspirarse y de crear. Quizás también para no olvidarse de que la creación se asienta sobre la identidad.

Desde que expuso en Valledupar sus primeras esculturas construidas con elementos metálicos, era evidente que su vida iba ligada a la creación y a las ideas. Las varias obras desarrolladas para el departamento del Cesar confirmaron ese proceso, y luego, en Bogotá su imaginación se abrió a otros campos, siempre en un discurso interior con su tierra natal.  

Su último invento es musical. Rezuma vigor y modernidad, ingenio y colorido. La guacharaca eléctrica que sostiene Juan Zuleta en sus manos no puede pasar desapercibida. Es ahora el invento que mueve todas sus atenciones y ensoñaciones.

¿Cómo llegó a cautivarte la guacharaca?

La guacharaca nunca ha sufrido cambios. Es un instrumento noble, descendiente de las culturas taironas, las culturas caribes, y se ha usado durante más de cien años dentro de la música vallenata. Forma parte de la trilogía que caracteriza el Vallenato clásico (acordeón, caja y guacharaca) y, ahora, con este emprendimiento, se trata de darle competitividad a la música vallenata como tal.

Digamos que es un proceso de creación que he logrado con muchos factores, a partir de mis estudios, y, aunque sigo siendo un escultor porque me encanta crear y hacer las cosas de la nada, creo que también he logrado entender qué se puede aportar a ciertas ramas del arte y de la música vallenata. Aunque no soy guacharaquero, he logrado sacar de mi inspiración un pequeño paso para el folclor. Sé que van a ser muchos pasos y mucha gente va, de aquí en adelante, a mejorarlo.    

¿Cuáles son estas mejoras que contiene la guacharaca electrónica?

La primera mejora es que no necesita micrófono. Se conecta directamente a una consola con un cable, permite ser amplificada de manera fidedigna y versátil. La guacharaca tiene unos mandos en la parte superior con los que se puede controlar el brillo, alto, medio, bajo, frecuencia… Lo que no permitía antes el producto original. Ya no será un problema para los ingenieros de sonido y las cabinas. El ruido escénico y el ruido de ambiente no será un problema, sino que directamente saldrá el sonido digitalizado a las consolas de sonido.

¿Se puede jugar con el sonido o distorsionarlo?

La segunda versión de la guacharaca ya trae distorsión. Trae unos dispositivos mucho mejores que permitirá sacarle un mayor provecho. La idea es que el Vallenato se convierta en algo competitivo, que pase lo mismo que con la guitarra eléctrica. Cuando salió la guitarra eléctrica, la gente empezó a jugar con ella, le sacaba melodías y voces. De aquí en adelante va a ser posible sacarle cantidad de efectos y melodía. Ya es posible.

¿Incluso el que no sepa tocar la guacharaca, podrá salir tocando la guacharaca eléctrica?

Podrá salir tocando guacharaca eléctrica. Sin duda, créeme. Sólo tendrá que agitar el palito y no se necesita tocar con un pulso fuerte, sino que de manera fácil o suave. Pesa igual, pero además se le pueden hacer todo tipo de mejoras digitales. Además, no produce picos. Cuando uno graba en escena, la guacharaca original produce muchos picos, muchas pulsaciones altas y bajas. Esta guacharaca hace unas pulsaciones estándares y medibles. ¿Qué significa esto? Pues, que el guacharaquero toque fuerte o bajo, la guacharaca electrónica regula el sonido.

¿Cómo un escultor que inició con una obra escultórica clásica se decide por desarrollar unos instrumentos para el folclor vallenato?

A mí me dicen “cómo te ves” o “define cómo eres” y yo creo que soy un emprendedor visionario. Veo la necesidad, veo el punto, aunque no sea músico, para sacarle provecho a la materia y convertirlo en algo más. Así como empezamos con la escultura, que pudimos hacer con toda la chatarra que botaba la gente. De pronto, la ventaja de tener familia música, tener un hermano guitarrista cantante, tener un papá compositor y pintor, me facilita crear y entregar herramientas para aprender. Por ejemplo, la máquina Kite que inventé, la inventé desde un salón de clases. ¿Cómo la saqué desde un salón de clases? Yo soy profesor docente, pero me veo más que con un pizarrón o un señor que escribe en un tablero, me veo como un profesor que entrega herramientas para que la gente vea que se puede aprender de manera diferente.

¿Qué es la máquina Kite?

La máquina Kite es un proyecto innovador, un tótem interactivo como tal, donde los niños juegan, se acercan, depositan su tapa, esa tapa de reciclaje te permite jugar y aprender. Cambiamos conocimiento por el reciclaje. Ellos entregan el material a reciclar y nosotros entregamos el conocimiento. Como a los chicos les gusta tanto el Internet, el celular y los métodos electrónicos, entregamos un dispositivo electrónico que te permite estudiar de manera descentralizada. Es un aula escolar móvil que se puede instalar en cualquier centro comercial, en cualquier parte. Es un dispositivo que inventé y que yo veo en todas las escuelas del Cesar…        

La Guacharaca eléctrica se ve muy bien elaborada. ¿Cómo has llevado esto a la producción?

Cuando ya tuve el proceso de patentabilidad a la mano y la gaceta publicada, pensé: “ya puedo seguir adelante”. Ahorita lo estamos haciendo de manera artesanal, pero busco una persona o una empresa que desee explotar la guacharaca de manera industrializada, porque esto baja precios, mejora la competitividad y la calidad del producto, y me permite a mí seguir trabajando e investigando sobre este proyecto. Definitivamente, en Valledupar, en vez de sumar espacios nos están restando espacios. Uno necesita muchos más espacios de divulgación para este tipo de productos. Soy vallenato, pacífico de corazón, ésta es mi tierra, pero busco la manera de ir más allá…

¿Has hablado con fabricantes como Höhner o Fender?

He conversado con Instrumentos LP (Latin Percussion) en Nueva York, pero me gustaría que fuera ojalá una empresa de acá que la explotara. Me gustaría que fuera un “made in” ciento por ciento colombiano. La guacharaca ha tenido tanto impacto en los primeros meses… Me han llamado desde Suecia, España, Paraguay, Venezuela, Ecuador, México, de Francia me llamó un músico interesado… Entonces, créeme que se nota el dulce de este proyecto.

Y mientras vas buscando la forma de producir la guacharaca a un nivel industrial, ¿sigues pensando, soñando y creando?

¡Claro! Esta guacharaca tiene tres mejoras más, pero aparte de esto, tenemos otros tipos de proyectos. Seguimos trabajando en la máquina Kite. En las esculturas, no he parado, sino que, como se dice acá, hay que darle “cosa por cosa”. Hay que tener olfato sobre las cosas y también darle suave y firme a cada cosa que se emprenda. Más adelante no descarto meterme en otras cosas, ya por ahí me preguntaron por una nueva caja vallenata. Veremos... 

¿Piensas presentarte en algún escenario con tu hermano Hanz para tocar la guacharaca eléctrica?

Yo no soy músico, pero ya mucha gente me dice “ya has hecho un pasito para la historia del Vallenato”. Deseo de todo corazón hacer un lanzamiento oficial de la Guacharaca eléctrica y de los otros productos que tenemos para el vallenato y el folclor colombiano. Ojalá sea aquí en Valledupar. Deseo de todo mi corazón hacerlo. Ojalá la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata me dé un espacio de divulgación para llevar este producto a la gente.

     

PanoramaCultural.com.co

2 Comentarios


Alberto Muñoz Peñaloza 29-01-2019 10:36 AM

Que buen aporte para el desarrollo musical. La guacharaca como instrumento, viene de menos a más, toda vez que en un principio se la tuvo como como algo secundario. Resulta que cada vez cobra mayor prestancia en la interpretación vallenata, y en toda clase de actuaciones de conjuntos de acordeón. El ejercicio creativo de Juan es contribuyó d primer orden para lograr una mejor sonorización, para optimizar el paisaje musical en la interpretación vallenata. En buena hora!

Bernardina Barrios Rozo 02-02-2019 02:47 AM

De verdad personas como Juan Zuleta son las que hay que apoyar, así es como podemos hacer que la sociedad, el folclor y hasta la cultura surjan de manera positiva y satisfactoria para la población en general. Creo que este invento es muy valioso para el folclor Vallenato y el mundo. Apoyemos a Juan Zuleta. Nosotros desde Suecia apoyándote!

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