Música y folclor

Monólogo de la guitarra en el Vallenato

José Atuesta Mindiola

19/08/2019 - 06:10

 

Monólogo de la guitarra en el Vallenato
Monumento a la guitarra en Valledupar / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

 

Las primitivas onomatopeyas del viento

en la sonrisa de los pájaros

y del sol en el follaje de los ríos

fueron vendimias de mis cuerdas.

Cítara fue mi nombre entre los griegos.

Con los séquitos cantores del imperio

estuve en el descanso del guerrero.

 

Con las trovas juglarescas

de la España invasora

llegué con mi simetría femenina

y la magia de seis cuerdas

a plantar las semillas de mi canto.

Una muchedumbre de nativos alucinaba

el aire con la urdimbre de sus gaitas.

 

Ante la soberbia de la espada

el rebelde nativo levanta

una muralla con sus flechas.

Y en divorcio vivieron tres siglos:

La música de mis cuerdas

con la melodía de las gaitas

y lejanas noches de tambores.

 

El nativo en refugio ofrendaba

sus cantares a los dioses.

Los palmoteos cantaos del tambor

agitaban los palenques.

Y yo segura en las manos de troveros  

derramando el lírico perfume

en las huellas luminosas del romance.

 

Estuve aquella noche de febrero

en el grito de la Independencia Vallenata,

acompañando las coplas libertarias.

Me quedé enamorada

del amarillo fogoso de cañaguates,

del rio con acuarelas de granizos

y de los patios florecidos de parrandas.  

 

Cuando yo reinaba solitaria

la fértil fragancia de versos

colgados en las ventanas;

el soplo del teclado

conquista el corazón de los juglares:

Tamboras y cantares de vaquerías

se hermanan en la trilogía del canto.

 

Hoy vuelven a mirarme

como la que siempre he sido:

Reveladora de la epopeya mestiza del canto,

de la arquitectura celeste de un trovador.

Y sigo atada a la poesía de los sueños

con la armonía eterna de mis cuerdas

en el Olimpo universal del vallenato.

 

José Atuesta Mindiola

Sobre el autor

José Atuesta Mindiola

José Atuesta Mindiola

El tinajero

José Atuesta Mindiola (Mariangola, Cesar). Poeta y profesor de biología. Ganó en el año 2003 el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y es autor de libros como “Dulce arena del musengue” (1991), “Estación de los cuerpos” (1996), “Décimas Vallenatas” (2006), “La décima es como el río” (2008) y “Sonetos Vallenatos” (2011).

Su columna “El Tinajero” aborda los capítulos más variados de la actualidad y la cultura del Cesar.

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